Siria evacuó o destruyó tercera parte de su arsenal químico: OIAC

Helicópteros del ejército sirio lanzaron hoy barriles llenos de explosivos cerca del bastión rebelde de Yabrud, mientras el director de cine más conocido del país fue detenido cuando iba a ...

La Haya

Siria evacuó o destruyó la tercera parte de su arsenal químico que debe ser destruido en conformidad con un acuerdo internacional con Damasco, declaró hoy la coordinadora de la misión encargada de supervisar el proceso. "La tercera parte de los productos químicos sirios fue evacuada o destruida", dijo Sigrid Kaag al consejo ejecutivo de la Organización para las Armas Químicas (OIAC). "Es una buena noticia y yo espero una aceleración sostenida y una intensificación del esfuerzo", agregó.

Siria no cumplió con varias fechas intermedias para la evacuación o la destrucción de su arsenal químico. Según un programa aprobado por la ONU luego de un acuerdo ruso-estadunidense que permitió evitar ataques militares estadunidenses, este arsenal debería estar totalmente destruido al 30 de junio. Por otra parte, el país presentó una nueva hoja de ruta, que prevé que la totalidad de los productos químicos haya sido eliminada a finales del mes de abril, contra una anterior propuesta que había previsto el final de la evacuación a fines de mayo, indicó la OIAC en un comunicado.

Esa fecha representaba un atraso de varios meses, pues el procedimiento que permite destruir los agentes químicos en un barco de la marina estadunidense dura 90 días. Hace dos semanas, Damasco sólo había evacuado 11% de sus agentes químicos. Gracias a dos cargamentos la semana pasada y uno "de un volumen importante" previsto esta semana, Siria habrá evacuado "más de 35% de todos los productos químicos que deben ser evacuados", según esta fuente.

Siria declaró poseer 700 toneladas de agentes químicos de categoría 1, los más peligrosos, 500 toneladas de agentes de categoría 2 y 122 toneladas de isopropanol. Damasco destruyó en el territorio sirio 93% de sus reservas de isopropanol, que es necesario para producir el neurotóxico sarín. El 6 de febrero, el Consejo de Seguridad de la ONU envió una advertencia al régimen sirio, exigiéndole "respetar sus obligaciones" y acelerar el transporte fuera de Siria de sus armas químicas.

Los helicópteros del régimen sirio lanzaron hoy barriles llenos de explosivos cerca del bastión rebelde de Yabrud, tres semanas después del inicio de una ofensiva contra esta zona estratégica al norte de Damasco, informó una ONG. El lunes, al menos 15 rebeldes murieron en combates en esta región próxima a la frontera libanesa, afirmó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

El régimen anunció el lunes que había recuperado la localidad de Sahel, a las puertas de Yabrud. Pero según el OSDH, que cuenta con una red de fuentes civiles, médicas y militares, sólo ha ganado terreno en algunos sectores de la ciudad. Yabrud se encuentra en la región montañosa de Qalamun, en la autopista que va de Damasco a Homs, la tercera ciudad más importante de Siria.

"El ejército está a punto de asediar Yabrud, el mayor y último bastión de los terroristas en la región de Qalamun, tomando el control de las colinas estratégicas que rodean la ciudad", publicó hoy el diario Al Watan, próximo al gobierno sirio. Más de 140 mil personas murieron y millones huyeron de sus casas en la guerra sangrienta que devasta Siria desde marzo de 2011.

De otra parte, el más conocido director de cine sirio, Mohamad Malas, fue detenido hoy cuando iba a cruzar la frontera con Líbano para luego viajar a un festival en Suiza donde compite una de sus películas, informó un amigo del cineasta. "Me llamó para decirme que lo habían detenido los servicios de inteligencia en la frontera entre Líbano y Siria", afirmó este allegado, quien pidió permanecer en el anonimato.

Malas, quien vive en Damasco, "iba a Beirut, desde donde tenía previsto ir a Ginebra", puntualizó esta fuente. La dirección del Festival de cine y Foro Internacional de los Derechos Humanos (FIFDH) en Ginebra protestó "vigorosamente contra este arresto" y pidió la liberación inmediata de Malas. La película "Una escalera para Damasco" (Soullam ila Dimashq), que compite en Ginebra, ya había sido presentada en el festival de Toronto en septiembre.

"No pienso que tenga la oportunidad de proyectar el filme en Siria antes del final del conflicto", había explicado en aquel entonces en Toronto a la AFP Malas, quien lamentó la situación ruinosa del cine sirio, en el que solo se mantenían una veintena de salas abiertas frente a las 130 que existían en el pasado. Malas también estimó en aquella oportunidad que el conflicto sirio se había vuelto un "conflicto internacional" entre el mundo y los intereses regionales y expresó su oposición a la intervención internacional en el conflicto y a eventuales ataques estadunidenses contra el régimen del presidente sirio Bashar al Asad.