Siria desmiente estar detrás del atentado en Beirut

Un con coche bomba en la capital libanesa acabó con la vida de Mohamad Chatah, una de las figuras más destacadas de la coalición "14 de Marzo" opuesta al régimen sirio y liderada por el ex primer ...
Libaneses trasladan a un herido en la explosión del coche bomba en el centro de Beirut
Libaneses trasladan a un herido en la explosión del coche bomba en el centro de Beirut (AFP)

Beirut, Damasco

El régimen sirio de Bashar al Asad negó estar involucrado en el atentado que mató hoy en Beirut a un asesor del ex primer ministro libanés Saad Hariri, hostil a Damasco, desmintiendo así acusaciones de allegados a la víctima. "Estas acusaciones erróneas y arbitrarias tienen lugar en un contexto de odio político", dijo el ministro de Información sirio Omran al Zohbi, según la agencia estatal SANA.

"Ciertas personalidades libanesas nunca han cesado de acusar (a Damasco) cada vez que un doloroso asesinato tiene lugar en ese país hermano que es Líbano", agregó el ministro, aludiendo a la coalición llamada del "14 de Marzo", la cual acusó al régimen de Bashar al Asad y al Hezbolá libanés, tras el atentado con coche bomba que causó la muerte de Mohamad Chatah.

"El asesino es el mismo (...) Tiene sed de sangre siria y libanesa (...) de Beirut a Trípoli (...) a todo Líbano, el asesino es el mismo, él y sus aliados libaneses, de Derá, a Alepo, a Damasco, a toda Siria", dijo previamente el ex primer ministro Fuad Siniora, leyendo un comunicado de esta coalición libanesa. Por su parte, Hariri había acusado al Hezbolá, aliado del gobierno de Siria, de estar detrás del atentado. "Para nosotros, los responsables son (...) los mismos que escapan a la justicia internacional (...) y los que propagan el incendio regional de la nación (libanesa)", afirmó Hariri en un comunicado.

El ataque con coche bomba que mató hoy a Mohamad Chatah, consejero del ex primer ministro libanés Saad Hariri, hostil al régimen sirio, marca una nueva escalada de violencia en ese país dividido entre partidarios y opositores de Damasco. Chatah era una de las figuras más destacadas de la coalición "14 de Marzo" opuesta al régimen sirio y liderada por Hariri, quien acusó a Hezbolá y a Damasco del ataque que dejó otros cinco muertos y más de 50 heridos, según el ministerio de Sanidad.

El movimiento chiita libanés Hezbolá reaccionó calificando el atentado de "intento repugnante de dañar la estabilidad y la unidad nacional que solo beneficia a los enemigos de Líbano". "Una Siria unida y pacífica con Asad ya no es posible (...) Irán y Hezbolá tienen que ser conscientes de esto más que nadie", escribió en su blog el 5 de septiembre Chatah, novena personalidad libanesa crítica con el régimen de Damasco y Hezbolá en ser asesinada desde 2005.

El presidente de Líbano, Michel Sleiman, y el primer ministro saliente, Najib Miqati, se refirieron a Chatah como una "personalidad moderada". El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, está "muy preocupado por los actos recurrentes de terrorismo en Líbano que plantean una auténtica amenaza para la estabilidad del país y la cohesión nacional", según el portavoz de la ONU, Martin Nesirky. Arabia Saudita condenó "firmemente" el "escandaloso ataque terrorista" y Catar denunció un "acto criminal contrario a todos los valores humanos".

Los embajadores de Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña, países que apoyan a la coalición del "14 de Marzo", acudieron al lugar del atentado. Angelina Eichhorst, embajadora de la Unión Europea en Líbano, consideró que este asesinato es "un mensaje contra la moderación". En el momento del atentado, Chatah, de 62 años, que también fue ministro de Finanzas y embajador en Washington, se dirigía a casa de Saad Hariri, ausente del país desde 2011 por motivos de seguridad, donde debía celebrarse a las 09:30 (07:30 hora GMT) una reunión de la coalición.

La poderosa explosión arrasó una de las arterias del centro de Beirut, considerada como una de las zonas más seguras de la capital y muy frecuentada durante las fiestas. Periodistas de la AFP vieron al menos cuatro cadáveres en la calle, sangre en las aceras, coches calcinados y una decena de edificios con los cristales reventados.

Casado y padre de dos hijos, Chatah estaba considerado como el representante de Hariri en Líbano. En su último tuit, una hora antes de su muerte, Chatah acusó a Hezbolá de apoyar al régimen sirio en Líbano, donde Damasco ejerció su tutela durante 30 años. La coalición del "14 de Marzo" acusa al movimiento chiita de utilizar su arsenal como medio de presión. En el lugar del atentado, libaneses manifestaron su exasperación ante los repetidos ataques y la violencia vinculada al conflicto sirio.

"Todo está relacionado con Siria. No hay futuro, si pudiera irme del país con mi mujer e hijos lo haría", dijo Ziad, de 37 años. La capital libanesa ha sido blanco de varios atentados desde el verano, la mayoría contra bastiones de Hezbolá, cuyas tropas combaten junto al ejército del presidente sirio, Bashar al Asad, contra los rebeldes. "Para nosotros, los responsables son (...) los mismos que escapan a la justicia internacional", indicó Hariri en un comunicado, refiriéndose al Tribunal Especial para Líbano (TSL), encargado de juzgar a los responsables del asesinato en 2005 de su padre, Rafic Hariri.

El proceso en rebeldía a los supuestos responsables de este asesinato comenzará el 16 de enero. Según una fuente cercana a Chatah, el atentado es "un mensaje antes del juicio que quiere decir '¿quieren justicia? Aquí la tienen'".