Silvio Rodríguez cantó con los cinco agentes que estuvieron presos en EU

En un concierto callejero el trovador cubano se animó a cantar en la barriada habanera de El Cerro con los tres ex agentes liberados por Obama la semana pasada y los otros dos que regresaron antes ...
Gerardo Hernández, René González, Ramón Labanino, Fernando González y Antonio Guerrero, cantan con Silvio Rodríguez en La Habana
Gerardo Hernández, René González, Ramón Labanino, Fernando González y Antonio Guerrero, cantan con Silvio Rodríguez en La Habana (Reuters)

La Habana

En un concierto callejero que desbordó espontaneidad, elcélebre trovador Silvio Rodríguez acogió a los tres agentes cubanosexcarcelados la semana pasada por Barack Obama a cambio del contratista delDepartamento de Estado, Alan Gross, y entre aplausos, aludiendo a uno de susclásicos,  dijo al auditorio: “La eraesta pariendo un corazón”.

Hacía tres días que Obama anunció cambios hacia la isla–entre ellos la liberación de los agentes– y seis horas antes el mandatarioRaúl Castro había calificado esas decisiones como “la más significativas” delúltimo medio siglo, al coincidir con Obama en el objetivo de abrir “un nuevocapítulo” en la historia de ambos países.

Desde 2011, al creador de piezas emblemáticas como “La maza”le dio por cantar en calles y plazas de zonas humildes o marginales de la isla,y el concierto en la barriada habanera de El Cerro estaba organizado desdemucho antes de que Obama sorprendiera a los isleños con sus anuncios.

Quizá por eso su actuación en El Cerro fue especial.Rodríguez cantó sin que el tiempo contara, frente a centenares de personas quecrecían en número, en un ambiente que alcanzó su punto culminante cuando RamónLabañino, Tony Guerrero y Gerardo Hernández, este último condenado a doscadenas perpetuas en EU, subieron al escenario y también se pusieron a cantar.

Los cinco agentes, porque también lo hicieron René GonzálezyFernando González, quienes regresaronantes a la isla tras cumplir sus penas, cantaron varios hits antológicos deltrovador y en preámbulo a  uno de ellos,“El necio”, narraron que ese había sido “nuestro himno” en los muchísimosepisodios duros a lo largo de 16 años de cárcel.

“Para no hacer de mi icono pedazos/, para salvarme entreúnicos e impares,/ para cederme lugar en su Parnaso,/ para darme un rinconcitoen sus altares,/ me vienen a convidar a arrepentirme,/ me vienen a convidar aque no pierda,/ me vienen a convidar a indefinirme, /mi vienen a convidar atanta mierda./ Yo no sé lo que es el destino:/ caminando fui lo que fui./ AlláDios, que será divino:/ yo me muero como viví”/, entonaron los agentes, junto aSilvio, y el enorme auditorio reventó en aplausos.

Silvio Rodríguez canta con agentes excarcelados por Obama
 
Manuel Juan Somoza
La Habana
 
En un concierto callejero que desbordó espontaneidad, el célebre trovador Silvio Rodríguez acogió a los tres agentes cubanos excarcelados la semana pasada por Barack Obama a cambio del contratista del Departamento de Estado, Alan Gross, y entre aplausos, aludiendo a uno de sus clásicos,  dijo al auditorio: “La era esta pariendo un corazón”.
Hacía tres días que Obama anunció cambios hacia la isla –entre ellos la liberación de los agentes– y seis horas antes el mandatario Raúl Castro había calificado esas decisiones como “la más significativas” del último medio siglo, al coincidir con Obama en el objetivo de abrir “un nuevo capítulo” en la historia de ambos países.
Desde 2011, al creador de piezas emblemáticas como “La maza” le dio por cantar en calles y plazas de zonas humildes o marginales de la isla, y el concierto en la barriada habanera de El Cerro estaba organizado desde mucho antes de que Obama sorprendiera a los isleños con sus anuncios.
Quizá por eso su actuación en El Cerro fue especial. Rodríguez cantó sin que el tiempo contara, frente a centenares de personas que crecían en número, en un ambiente que alcanzó su punto culminante cuando Ramón Labañino, Tony Guerrero y Gerardo Hernández, este último condenado a dos cadenas perpetuas en EU, subieron al escenario y también se pusieron a cantar.
Los cinco agentes, porque también lo hicieron René González y  Fernando González, quienes regresaron antes a la isla tras cumplir sus penas, cantaron varios hits antológicos del trovador y en preámbulo a  uno de ellos, “El necio”, narraron que ese había sido “nuestro himno” en los muchísimos episodios duros a lo largo de 16 años de cárcel.
“Para no hacer de mi icono pedazos/, para salvarme entre únicos e impares,/ para cederme lugar en su Parnaso,/ para darme un rinconcito en sus altares,/ me vienen a convidar a arrepentirme,/ me vienen a convidar a que no pierda,/ me vienen a convidar a indefinirme, /mi vienen a convidar a tanta mierda./ Yo no sé lo que es el destino:/ caminando fui lo que fui./ Allá Dios, que será divino:/ yo me muero como viví”/, entonaron los agentes, junto a Silvio, y el enorme auditorio reventó en aplausos.