Silva y Neves luchan para llegar a la segunda vuelta

La intención del voto del candidato socialdemócrata ha ascendido en los últimos días (20%) mientras que la de la ecologista ha bajado (25%) por lo que la disputa entre ellos se ha revitalizado.
Aecio Neves (d) participa en una caminata, parte de su campaña electoral, en Sao Paulo
Aecio Neves (d) participa en una caminata, parte de su campaña electoral, en Sao Paulo (EFE)

Sao Paulo

La ecologista Marina Silva y el socialdemócrata Aécio Neves aceleraron hoy sus campañas, cuando faltan cuatro días para las elecciones presidenciales en Brasil y los sondeos muestran que uno de ellos disputará una segunda vuelta frente a la presidenta y favorita, Dilma Rousseff.

Silva y Neves concentraron sus actividades hoy en el rico y poblado estado de Sao Paulo, que, con 32 millones de personas habilitadas para votar el próximo domingo, es el principal colegio electoral del país.

En las más recientes encuestas, además del repunte de Rousseff, quien aspira a la reelección, y de la caída de la intención de voto en Silva, quien a finales de agosto aparecía como favorita para vencer en una segunda vuelta, destacó también un avance de Neves, en un nuevo escenario que mantiene al aspirante firme en la disputa.

El senador socialdemócrata dijo hoy que confía en superar a la líder ecologista y aspirante del socialismo, Marina Silva, en la recta final de la campaña, en un recorrido que hizo por las calles de Mogi das Cruzes, municipio en donde agradeció a los "brasileños y especialmente a Sao Paulo por la confianza en su candidatura".

"Estoy convencido de que ese ciclo de Gobierno terminó y que quien tiene las mejores condiciones de vencer somos nosotros. La población ya viene percibiendo eso de una forma muy clara. Estoy muy animado con esta recta final" de campaña, afirmó.

Según una encuesta divulgada el martes por el Instituto Datafolha, la intención de voto de Neves subió al 20 %, mientras que la de Silva bajó al 25 %, por lo que la diferencia está próxima al margen de error y ambos disputan la posibilidad de ser el segundo más votado después de Rousseff, que lidera el sondeo con el 40 %.

En una eventual segunda vuelta, prevista para el 26 de octubre en caso de que ningún candidato obtenga más de la mitad de los votos el domingo, Rousseff derrotaría a Silva con el 49 % ante un 41 % de la ambientalista, y a Neves con el 50 % frente al 41 % del ex gobernador de Minas Gerais.

El estudio demoscópico del Instituto Ibope, divulgado el mismo día, señaló que Neves tiene un 19 % del apoyo del electorado, frente a un 25 % de Silva y el 39 % de Rousseff.

La encuesta del Ibope fue un poco más favorable a Silva en la segunda vuelta, en la que aparece con un 38 % ante un 42 % de Rousseff, situación de empate técnico, mientras que, frente a Neves, la actual mandataria vencería la segunda votación con el 45 % frente al 35 % del socialdemócrata.

En su visita a la favela de Paraisópolis, una de las mayores de Sao Paulo, Silva evitó comentar los resultados de las últimas encuestas pero se mostró segura de que será la segunda más votada.

"Ya estamos en la segunda vuelta. Lo que es un momento bueno para el convencimiento", de los electores indecisos, opinó la ex senadora sin profundizar en sus comentarios y sin referirse al ascenso de Neves.

Rousseff, con la tranquilidad de ser favorita y de haber aumentado la ventaja frente a sus rivales, no realizó actos de campaña este miércoles, pero Silva y Neves aprovecharon el día para criticarla.

Ambos se refirieron a las denuncias de que funcionarios de la empresa estatal de correos están entregando propaganda política de Rousseff y, además, Neves aseguró que en su natal Minas Gerais, estado del que fue gobernador y que es su fortín político, la correspondencia de su campaña no le llega a los militantes.

Para Neves, ante esas denuncias "graves y estremecedoras", los abogados de su campaña denunciarán la situación ante la Justicia.

Silva, por su parte, dijo que este tipo de hechos es consecuencia de la reelección en el país. "Por eso estoy en contra de la reelección, que es una forma de ganar la elección a cualquier costo", dijo la ex ministra de Medio Ambiente, quien volvió a defenderse de las acusaciones de Rousseff de que es una "mentirosa".

La gobernante manifestó que Silva mintió cuando dijo haber votado en su época de senadora a favor de un impuesto sobre los cheques para recaudar recursos para la salud, lo que fue desmentido por los propios registros del Congreso.

La ex senadora, que ha negado la acusación, reiteró hoy que quien miente es quien no cumple lo que promete y citó la promesa que Rousseff hizo en la campaña presidencial de 2010 de construir un hospital en la favela de Paraisópolis.

Tanto Silva como Neves volvieron a citar hoy en sus discursos los escándalos de corrupción en la petrolera estatal Petrobras, que salpican la campaña de Rousseff.