Shinzo Abe quiere modificar la Constitución de Japón

El político conservador, que fue reelegido hoy primer ministro por el parlamento japonés, está decidido a aplicar la misma política económica y devolver el orgullo y la potencia a su país.
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, pronunciará un esperado discurso en los setenta años del fin de la Segunda Guerra Mundial
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, en la conferencia de prensa tras su reelección como primer ministro (AFP)

Tokio

El Parlamento japonés reeligió hoy como primer ministro al conservador Shinzo Abe, quien seguirá aplicando la misma política económica y buscando devolverle orgullo y potencia a Japón.

Diez días después de la victoria de su Partido Liberal-Democrático (PLD) en unas elecciones legislativas anticipadas, Abe obtuvo 328 votos sobre 470 diputados en la Cámara Baja y 135 sobre 240 en el Senado.

Este voto coloca a Abe por tercera vez en su carrera política al frente del archipiélago nipón. La reelección de Abe era un simple trámite ya que el PLD dispone de 291 diputados y su aliado centrista Nuevo Komeito 35.

Abe, cuyo partido domina el Senado, se enfrentó a cuatro candidatos que no tenían ninguna posibilidad. El dirigente del Partido Demócrata de Japón (PDJ), centro-izquierda, obtuvo por su parte 73 votos en diputados y 61 en el Senado.

El 14 de diciembre pasado el partido de Abe había ganado fácilmente las elecciones legislativas, en las cuales se registró una abstención récord. La victoria de Abe fue facilitada por las divisiones de la oposición.

Shinzo Abe nombró rápidamente su nuevo gobierno, ratificando a todos los ministros, salvo el de Defensa, Akinori Eto, remplazado por Gen Nakatani, un experto en seguridad nacional y lucha contra el terrorismo.

Abe será recibido por el emperador Akihito, que debe validar oficialmente la composición del gabinete, y después, a las 12:00 hora GMT, dará una conferencia de prensa.

La victoria en las elecciones legislativas anticipadas, le otorga a Abe dos años más para continuar la política económica, la "abenomics", aplicada desde diciembre de 2012, fecha de su retorno al poder tras un primer mandato en 2006/07, que fue un fracaso.

El éxito inicial de la "abenomics", que combina amplitud presupuestaria, flexibilidad monetaria y reformas de estructuras, permitió una baja del yen y un aumento moderado de la inflación y del crecimiento.

Sin embargo, en los últimos meses se agotaron los efectos positivos y en el tercer trimestre de 2014 Japón entró de nuevo en recesión, debido en parte a un aumento del IVA en abril.

El nuevo gobierno va a anunciar este fin de semana un nuevo plan de reactivación económica de un monto de 3.5 billones de yenes (unos 24 mil millones de euros, 30 mil millones de dólares).

"La economía sigue siendo prioritaria, pero también quiero reforzar el papel diplomático de Japón y garantizar su seguridad", dijo durante la campaña el primer ministro. Abe desea en particular modificar la Constitución pacifista de 1947, escrita por los estadunidenses al fin de la Segunda Guerra Mundial y que nunca fue modificada.

Al igual que los nacionalistas, Abe considera que la Constitución actual impide que Japón tenga el rango internacional que merece, en particular frente a China. Abe quiere aprobar leyes para él muy importantes relativas a la seguridad nacional, en particular sobre la protección de los secretos de estado, y a la defensa colectiva, lo que implica que los militares japoneses puedan intervenir fuera de las fronteras de Japón para ayudar a un país aliado.

Sin embargo China ya lanzó una advertencia al nuevo gobierno. "Abe y su nuevo ministro de Defensa tendrán que avanzar con cuidado", dijo hoy la agencia de prensa oficial Xinhua (China Nueva).