Sharif urge a Obama a poner fin a ataques con drones

El primer ministro paquistaní reclamó al presidente de EU por los ataques con aviones no tripulados contra grupos islamistas, causantes de numerosas víctimas civiles, y que durante años fueron ...
Nawaz Sharif (i), con el presidente de EU, Barack Obama (d), durante su encuentro en el Despacho Oval de la Casa Blanca
Nawaz Sharif (i), con el presidente de EU, Barack Obama (d), durante su encuentro en el Despacho Oval de la Casa Blanca (AFP)

Washington DC -Baltimore

El primer ministro paquistaní Nawaz Sharif exhortó hoy al presidente estadunidense Barack Obama a poner fin a los ataques con aviones no tripulados contra grupos islamistas, que han causado numerosas víctimas civiles en su país. Hablando junto a Obama en el Salón Oval, Sharif dijo que "evocó el tema de los drones en la reunión, enfatizando la necesidad de poner fin a esos ataques".

Obama no mencionó los drones al dirigirse a los periodistas, pero en un comunicado conjunto, ambos líderes dijeron que la relación entre los dos países está "basada en principios de respeto de la soberanía y la integridad territorial".

El mandatario estadunidense también trató de tranquilizar a Pakistán sobre las perspectivas en Afganistán, de donde las fuerzas de combate de Estados Unidos planean retirarse el año próximo. Obama dijo que está "confiado" en que se trata de una solución "que es buena para Afganistán, pero también ayuda a proteger a Pakistán en el largo plazo".

Pakistán era el principal apoyo del ex régimen talibán y el gobierno afgano reiteradamente expresó sus sospechas sobre las conexiones entre los grupos radicales en su país y los poderosos servicios de inteligencia de Islamabad. A Pakistán, por su parte, le preocupa la influencia de su histórico rival India en Afganistán, desde la caída del régimen talibán.

Obama rindió tributo a los sacrificios que implica el extremismo en Pakistán, donde unas 40 mil personas murieron en diversos ataques durante la última década. "Me consta que el primer ministro está muy comprometido en tratar de reducir la incidencia del terrorismo en Pakistán" y también quiere detener su exportación, afirmó el mandatario estadunidense.

En una señal de la distensión la administración Obama decidió el martes desbloquear una ayuda de 1,600 millones de dólares para Pakistán. El grueso de la ayuda, 1,380 millones de dólares, consiste en asistencia militar y 260.5 millones a programas civiles.

El primer ministro, que realiza una visita histórica a Estados Unidos, precisó el martes que quiere mantener relaciones estrechas con Washington, degradadas a su nivel más bajo en mayo de 2011 tras la letal operación estadunidense contra Osama bin Laden en Pakistán.

Recordó sin embargo que una conferencia interpartidaria en Pakistán había concluido que "el uso de drones era, no solo una violación de la soberanía" del país, "sino que iba en detrimento" de los esfuerzos paquistaníes en la lucha contra el terrorismo. Según el diario [i]The Washington Post[/i], que cita hoy documentos secretos, Pakistán apoyó durante años los ataques con drones en su territorio.

Según esos documentos, al menos 65 ataques fueron discutidos entre ambos países, en reuniones realizadas en la embajada paquistaní en Washington o en documentos enviados directamente a altos funcionarios en Islamabad.

Amnistía Internacional llamó en un informe divulgado el martes en Estados Unidos a hacer públicas las informaciones sobre esos ataques para saber si respetan el derecho internacional, lo que podría ser el caso únicamente si tienden a neutralizar una amenaza inminente para Washington.

Desde 2004 entre dos mil y 4,700 personas, entre ellas centenares de civiles según diferentes evaluaciones, resultaron muertas por más de 300 disparos de drones estadunidenses en las zonas tribales del noroeste de Pakistán, principal bastión de los talibanes y otros grupos vinculados a Al Qaeda.

Realizado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), ese programa de ataques clandestinos fue durante largo tiempo un secreto a voces y el propio presidente Obama terminó por reconocer oficialmente su existencia.