'Sexo neutro', el primer registro que se le otorga a una persona

Tribunal de Francia no lo considera hombre ni mujer. Nació con una vagina rudimentaria y un micropene, pero sin testículos.
El Tribunal de Gran Instancia de Tours.
El Tribunal de Gran Instancia de Tours. (Especial)

París

Una persona considerada hombre desde su nacimiento, pero que nació sin genitales masculinos claramente definidos, obtuvo por primera vez en Francia que la registraran en documentos oficiales con un sexo neutro, informaron medios franceses.

El demandante, según el diario 20 minutes, consiguió en agosto que el Tribunal de Gran Instancia de Tours le diera un cambio en su acta de nacimiento.

"El sexo que se le asignó aparece como pura ficción (...) impuesta durante toda su vida. No se trata de reconocer la existencia de un 'tercer sexo', sino de constatar la imposibilidad de encasillar al interesado en tal o cual sexo", indicó el magistrado en su dictamen.

Sin embargo, el fiscal precisó que había apelado la decisión del 20 de agosto. "Apelé el fallo, no por espíritu desenfrenado de oposición (...) sino simplemente para conocer la posición de otro nivel judicial, y también porque, por comprensible que sea, la solicitud no deja de contradecir el cuerpo legislativo y reglamentario actual", explicó.

"Tampoco estamos en el papel del legislador, como para crear una ley donde todavía no existe, o para modificarla en aspectos existentes", observó.

El fiscal admitió tras entrevistarse con el interesado que se trata de una persona que sufre. "Forma parte de situaciones minoritarias pero que ocurren, y con la que otra gente ha tenido que lidiar" durante su vida. "Intenté ver cuáles podían ser las decisiones anteriores que pudieron haber sido pronunciadas sobre el tema, pero encontré pocas, por no decir ninguna" en Europa, declaró

Esa persona, de 64 años de edad, nació según su médico con "una vagina rudimentaria" y "un micropene", pero sin testículos.

El afectado relata al diario que empezó a ser consciente de sus diferencias en la adolescencia: "Me di cuenta de que no era un chico. No tenía barba, mis músculos no se desarrollaban. Al mismo tiempo, me resultaba imposible creer que me iba a convertir en una mujer. Me bastaba mirarme en el espejo para saberlo".

Relató que a los 35 años los médicos le prescribieron testosterona. "Mi apariencia se masculinizó, fue un shock. No me reconocía. Eso me hizo tomar conciencia de que no era ni un hombre ni una mujer", relata, antes de denunciar "las mutilaciones", según, él infligidas a los bebes intersexuados.

"Se intenta arbitrariamente escoger un sexo masculino o femenino, sin saber cómo van a evolucionar los niños (...) Yo soy la prueba de que se puede vivir con ambos sexos", explicó.

Esa persona, actualmente está casada y quien tiene un hijo que fue adoptado, ha querido permanecer en el anonimato, pero asegura que con esta victoria judicial siente que "por primera vez" la sociedad le reconoce tal como es.