Seúl propone formalizar reuniones entre familias separadas

La presidenta de Corea del Sur recordó que las personas que sufrieron por la separación de sus familias al término de la guerra de tres años entre ambas naciones en 1953, ahora son ancianas y ...

Tokio

La presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, propuso a su vecino del Norte la celebración regular de reuniones entre familias separadas por la guerra de 1953, luego del exitoso encuentro registrado la semana pasada en territorio norcoreano.

La mandataria recordó que las personas que sufrieron por la separación de sus familias al término de la guerra de tres años entre ambas naciones en 1953, ahora son ancianas y deben celebrarse estas reuniones en el corto plazo.

"Las reuniones familiares deben celebrarse en forma regular porque el tiempo se acaba para las personas mayores que fueron separadas por la guerra y la política", insistió la presidenta surcoreana, reportó el diario The Korea Herald.

Hasta este mes de febrero no habían tenido lugar las reuniones, luego que en 2010 las tensiones entre las dos Coreas se dispararon después de que Seúl acusó a Pyongyang de hundir uno de sus buques de guerra, donde perdieron la vida decenas de marinos .

La última reunión de las familias separadas se celebró del 20 al 25 febrero en el complejo Monte Kumgang, justo al norte de la frontera y un total de 813 entre surcoreanos y norcoreanos se reunieron después de tres años de haberse suspendidos los encuentros.

"Propongo a Corea del Norte realizar reuniones familiares regulares con el fin de aliviar el profundo dolor de las familias separadas a la brevedad posible. En Corea del Norte también hay familias separadas y creo que también deben aliviar su dolor y agonía", dijo Park.

La jefa de gobierno surcoreana fue la oradora principal en el acto para celebrar el 95 aniversario del inicio del movimiento de Independencia de Corea, que estuvo bajo dominio japonés durante 35 años (1910-1945).

Park sostuvo que un pueblo y una península coreana reunificada es un anhelo cuyo espíritu celebramos este primero de marzo, un hecho que de concretarse en el futuro contribuirá a la paz en asia nororiental y en el mundo.