Senadores oficialistas brasileños viajan a Venezuela en nueva misión

La nueva comitiva de cuatro legisladores, aliados de la presidenta Dilma Rousseff, quiere llevar a Caracas una posición de "equilibrio" ante una radicalización que podría llevar a la guerra civil.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha sido criticada por no prestar suficiente atención a los problemas de derechos humanos en Venezuela
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha sido criticada por no prestar suficiente atención a los problemas de derechos humanos en Venezuela (AFP)

Brasilia

Un grupo de senadores brasileños de la base aliada de la presidenta Dilma Rousseff partió este miércoles rumbo a Venezuela, una semana después de que otra comisión con parlamentarios de la oposición fuera hostilizada por manifestantes en Caracas. A la cabeza de la nueva comitiva de cuatro senadores figura Lindbergh Farias, que expresó esta semana en la Cámara alta el objetivo del viaje.

"Espero traer una posición de equilibrio a esta comisión del Senado brasileño. Por ello, vamos a conversar con todas las partes. El peor camino para Venezuela es el del enfrentamiento, de la radicalización de la crisis, un camino que puede llevar a la guerra civil", afirmó el senador del gobernante Partido de los Trabajadores el lunes.

Los cuatro legisladores, que despegaron alrededor de las 19:00 hora local en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña, tendrán una agenda muy apretada en sus menos de 24 horas en Caracas. La comitiva se reunirá en la mañana del jueves con las víctimas de las guarimbas (bloqueos de calles y protestas violentas) y luego se verán con líderes de la oposición venezolana.

Por la tarde, visitarán a miembros del Ministerio Público y, antes de regresar a Brasil, se encontrarán con el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, y con la canciller, Delcy Rodríguez.

El senador Farias calificó de "incendiaria" a la comitiva que, liderada por el ex candidato socialdemócrata a la presidencia de Brasil, Aecio Neves, viajó a Venezuela el pasado jueves para pedir la liberación de los opositores venezolanos Leopoldo López, Antonio Ledezma y Daniel Ceballos.

Esa delegación de legisladores brasileños no consiguió llegar a la cárcel donde se encuentra recluido López, debido a protestas que cortaban el tráfico en la ruta del aeropuerto y a un grupo de manifestantes que atacó la furgoneta en la que viajaban. Cinco horas después de haber aterrizado en Caracas, regresaron a Brasil.

El gobierno izquierdista de Rousseff anunció esa misma noche que pediría aclaraciones a Caracas por los "inaceptables actos hostiles" contra el grupo de legisladores.

El viernes, la cancillería venezolana afirmó que la integridad física de los senadores brasileños nunca estuvo comprometida, y que la comitiva llegó al país "con el único propósito de desestabilizar la democracia venezolana y generar confusión y conflicto entre países hermanos".

La presidenta brasileña había expresado su deseo de que el gobierno venezolano libere a los opositores presos en declaraciones a la cadena CNN en abril, pero en ningún momento criticó explícitamente a la administración de Maduro, gesto demandado por el partido de Neves.

La nueva comitiva aterrizará en Caracas tres días después de que se convocaran las elecciones legislativas en Venezuela el próximo 6 de diciembre, una noticia que Brasil recibió con "satisfacción".