Senadores de EU alertan sobre "crisis humanitaria" con niños en frontera sur

El republicano Marco Rubio y el demócrata Bob Menéndez mostraron su preocupación por la llegada de miles de menores de edad indocumentados de diversos países centroamericanos.
Marco Rubio, senador republicano, llamó la atención sobre la situación en la frontera con México
Marco Rubio, senador republicano, llamó la atención sobre la situación en la frontera con México (EFE)

Washington

Dos importantes senadores estadunidenses alertaron hoy sobre la "crisis humanitaria" en la frontera con México, ante la llegada de miles de menores de edad indocumentados de diversos países centroamericanos. El senador Marco Rubio, del partido Republicano, sostuvo que la situación con los menores no acompañados en la frontera constituye "una muy seria crisis humanitaria".

"Estamos todos aquí tratando de descubrir qué podemos hacer en el corto plazo, apenas para administrar el aspecto humanitario" de la situación, comentó Rubio durante una sesión ordinaria de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado para interrogar al diplomático James Nealon, designado nuevo embajador en Honduras.

El presidente de la Comisión, el líder demócrata Bob Menendez, dijo sentirse consternado con las informaciones sobre "la llegada de miles de jóvenes, algunos con 5 o 6 años de edad" después de cruzar la frontera sin compañía de adultos. "Personalmente, estoy consternado con el creciente número de menores que son abandonados sin otra opción que cruzar el desierto por sí mismos", dijo Menendez.

El influyente legislador recordó que el Congreso aprobó para el año 2015 un presupuesto de 130 millones de dólares para la Iniciativa de Seguridad Centroamericana, pero cuestionó su eficiencia ante la situación con los niños en la frontera. "La Casa Blanca ha solicitado al Congreso 2,280 millones de dólares para enfrentar esta crisis con los menores que cruzan la frontera. Entonces, esos 130 millones son insuficientes para atender a las causas profundas de este problema", dijo el senador.

El gobierno estadounidense lanzó hace una semana una severa alerta por la situación humanitaria en la frontera, ante un dramático aumento en el número de menores de edad, inclusive niños, que ingresan clandestinamente al país por la frontera con México. De acuerdo con las informaciones oficiales, se trata de niños provenientes de varios países centroamericanos, entre ellos El Salvador, Guatemala y Honduras.

La Patrulla Fronteriza (CBP, en inglés) informó que en el año fiscal de 2013 (del 1 de octubre de 2012 al 30 de septiembre de 2013) habían sido identificados 24,493 menores de edad que ingresaron al país clandestinamente sin la compañía de un adulto. Sin embargo, desde el 1 de octubre pasado hasta el 31 de mayo ese número casi se duplicó a 47,017 menores cuando aún faltan cuatro meses para completar el año fiscal.

El Departamento de Defensa ya cedió tres bases militares al Departamento de Salud para instalar por un mínimo de 120 días a esos menores que ingresaron clandestinamente. Por lo menos 600 de ellos serán albergados en el Fuerte Sill, en el estado de Oklahoma (oeste).