Segunda marcha de emigrantes en Israel

Fuentes policiales informaron que dos manifestantes fueron arrestados en el curso de los violentos enfrentamientos, que tuvieron por escenario la emblemática Plaza Rabin de Tel Aviv.
Agentes de seguridad israelíes golpean a un manifestante durante la protesta convocada por la comunidad etíope contra la brutalidad policial
Agentes de seguridad israelíes golpean a un manifestante durante la protesta convocada por la comunidad etíope contra la brutalidad policial (AFP)

Jerusalén

Al menos 30 personas, 23 de ellas agentes, resultaron heridas ayer en la segunda jornada de protesta en cuatro días contra la excesiva violencia de los elementos de la Policía contra miembros de la comunidad de origen etíope y la discriminación por parte de las autoridades.

Fuentes policiales informaron que dos manifestantes fueron arrestados en el curso de los violentos enfrentamientos, que tuvieron por escenario la emblemática Plaza Rabin de Tel Aviv, donde se desarrolló una auténtica batalla campal.

La policía israelí recurrió a la fuerza cuando varios miles de los participantes se trasladaron hacia el edificio de la alcaldía y después de dos horas de protesta trataron de abrirse camino hacia el interior, informaron medios locales.

Según los voceros de la protesta, con la salida a las calles lo que quieren en realidad es expresar su descontento por el "racismo" y la "discriminación" de las que son objeto por las autoridades y la población del país.

"El 70 por ciento de los etíopes ha sido concentrado en guetos en 17 localidades, creando tensiones con el resto de la población, y desde que nos colocaron allí no se acuerdan más de nosotros", dijo Avi, uno de los miembros de la comunidad.

Los agentes emplearon gas pimienta y lacrimógeno para hacer retroceder a los manifestantes, lo que acrecentó aún más la tensión y los enfrentamientos.

Las tensiones estallaron el 26 de abril con la difusión por internet de un video casero en el que dos agentes policiales blancos arrestaron violentamente y con uso excesivo de la fuerza a un emigrante etíope en la ciudad de Holón.