Secuestran a españoles desde una cárcel... chilena

La “moda” del llamado secuestro virtual ha convertido al país europeo en el nuevo blanco de este tipo de estafas.
El ex ministro español, Rodrigo Rato, fue detenido ayer en Madrid.
El ex ministro español, Rodrigo Rato, fue detenido ayer en Madrid. (Victor Lerena/EFE)

Madrid

El modus operandi que utilizan los estafadores es el siguiente: llaman por teléfono y exigen con un lenguaje violento de 350 a 20 mil euros por la falsa liberación de un familiar, y piden que el depósito se realice a través de diferentes empresas de envío de dinero. Durante la llamada bajo amenazas, estas bandas pretenden evitar que la víctima compruebe la veracidad de la información y conseguir que realice un pago rápido.

Hasta el momento, la policía tiene identificados dos tipos de llamadas: las aleatorias y las seleccionadas, pero todas proceden del extranjero y los autores hablan en español.

Según las informaciones, en el primer caso, los estafadores llaman a muchos números de teléfonos al azar a fin de que alguien se lo crea. Por eso, en algunos casos las llamadas pueden parecer totalmente absurdas, es decir, se han recibido denuncias de personas sin hijos que han sido contactadas y a las que les pedía un rescate por mantener con vida a los pequeños. O incluso llamadas a menores de hasta dos años o preguntando por personas que han fallecido.

El otro caso consiste en que los supuestos secuestradores investigan a sus víctimas a través de las redes sociales, como Facebook, en las que la gente registra su número de teléfono. Así pueden conocer si tienen hijos y cómo son físicamente para describirlos en el momento de la estafa.

Además, intentan conocer hábitos de los menores para saber cuándo los padres no pueden contactar con ellos, por ejemplo, porque están en clase.

Algo que es habitual es amenazar con matar al supuesto secuestrado si cuelgan el teléfono antes de efectuar el pago para evitar que puedan comprobar si lo que dicen los estafadores es cierto.

Uno de los casos más conocidos de secuestro virtual se dio con una empleada de la sede central del oficialista Partido Popular (PP) en la calle Génova de Madrid. La mujer recibió una de las decenas de llamadas telefónicas aleatorias que realizaba una trama chilena dedicada a este tipo de prácticas.

Por ello, el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, compareció junto al responsable de la Comisaría General de la Policía Judicial, Santiago Aparicio, y los responsables de esta investigación que ha dado con los responsables de esta modalidad de secuestro relativamente nueva en España, aunque muy común en otros países, sobre todo de América Latina.

La banda actuaba desde una cárcel de Chile.

Los mandos policiales reprodujeron lo que podría ser una conversación tipo de estos delincuentes:

–“Tenemos secuestrado a uno de tus hijos.”

–“¿¡A quién!?”

–“Al menor.”

–“¿!A Carlos!?”

–“Sí a Carlos, le tenemos aquí con nosotros.”

Pero en muchas ocasiones las personas a las que llamaban no tenían hijos, por lo que los plagiarios optaron por empezar la conversación anunciando el secuestro de “un familiar... tú ya sabes quién”. En el momento en que la persona al otro lado del teléfono acertaba a decir un nombre, empezaba la extorsión: “sí, a ése, le tenemos secuestrado”.

Cosidó explicó que en sus primeras llamadas esta trama pedía 200 euros a cambio de la liberación, pero se encontraron con que esa cantidad no era del todo creíble y les colgaban el teléfono. Por ello subieron el precio y llegaban a pedir 20, mil euros de inicio, aunque en el marco de la extorsión pedían a la víctima que les fueran enviando cantidades más pequeñas acudiendo a locales de envíos de dinero.

Las investigaciones de la Policía Nacional llevaron a la identificación de los miembros de la banda de estafadores chilenos en una cárcel de Santiago de Chile.

Familiares y allegados serían los responsables de hacer efectivos los ingresos realizados por las víctimas.

Por ello, dos agentes especializados de la Sección de Secuestros y Extorsiones de la Policía Nacional viajaron recientemente a Santiago de Chile para cooperar con la Policía de Investigaciones Chilena (PDI) en la búsqueda de los autores de esta estafa telefónica.

En los últimos dos meses, la Policía Nacional recibió alrededor de 200 denuncias en distintas provincias españolas, la mayoría de ellas registrada en Madrid, con 75 casos, y Málaga, con 35, seguidas de Zaragoza y Sevilla. Registrando que el 10 por ciento de ellas, es decir, 14 víctimas, hicieron efectivo el pago.