Secretario de Seguridad argentino, a favor de despenalizar mariguana

Sergio Berni declaró a la emisora Rock&Pop que "A título personal estaría de acuerdo si se despenaliza toda la cadena, desde la producción a la comercialización y el consumo".
Argentina podría seguir el camino de Uruguay en la legalización de la mariguana
Argentina podría seguir el camino de Uruguay en la legalización de la mariguana (EFE)

Buenos Aires

El secretario argentino de Seguridad, Sergio Berni, está a favor de despenalizar la producción y comercialización de mariguana para lo cual ha citado al fallecido capo colombiano Pablo Escobar, en su día jefe del cartel de Medellín, a quien se ha referido como un "personaje que está de moda", para ilustrar la complejidad de la lucha contra el narcotráfico. "A título personal estaría de acuerdo si se despenaliza toda la cadena, desde la producción a la comercialización y el consumo", declaró Berni a la emisora Rock & Pop al ser consultado sobre la legalización de la mariguana en el vecino Uruguay.

Berni opina que despenalizar exclusivamente el consumo de mariguana solo serviría para reducir la carga judicial, ya que en la actualidad "muchos juzgados están abarrotados de causas" relativas a consumidores de esa droga. El responsable de la lucha contra el narcotráfico en Argentina está convencido de que es imposible acabar con la venta y consumo de drogas mediante la persecución policial.

"Pablo Escobar decía que no hay posibilidades matemáticas de que la persecución policial pueda contra el narcotráfico. Y es verdad, porque la lucha tradicional, de Nixon (el presidente estadunidense Richard Nixon) para acá, es la guerra del gato y el ratón", afirma Berni. Este ha admitido también que ha aumentado la violencia asociada al narcotráfico en los últimos años, pero niega que la droga se produzca en Argentina porque, a su juicio, "no existen las condiciones geográficas y climáticas para el cultivo".

Según Berni, en el país suramericano se han desmantelado 225 laboratorios de estupefacientes y ha subrayado que casi la mitad de las "cocinas" no se dedicaban a producir cocaína ni drogas químicas sino a adulterarlas "para aumentar la rentabilidad". El jefe de Gabinete del Gobierno argentino, Jorge Capitanich, coincidió con Berni al afirmar en rueda de prensa que "Argentina no es un país productor de droga", en contra de lo manifestado recientemente por el ministro de Defensa, Agustín Rossi.

"La Argentina era un país de tránsito, y ahora es un país de consumo, y lo más grave que también es de elaboración", explica Rossi a radio Rivadavia, una declaración que comparten líderes opositores y expertos en narcotráfico que advierten del auge de la producción y del consumo de estupefacientes en el país suramericano. Capitanich sostuvo que la posición oficial del Gobierno sobre el narcotráfico "es clara y contundente" y afirmó que se lleva a cabo una "política activa" para combatirlo.

El secretario de Seguridad argentino, uno de los funcionarios más influyentes pese a que mantiene un rango inferior al ministro, negó ese escenario ya que, a su juicio, en Argentina "no existen las condiciones geográficas y climáticas para el cultivo" de plantaciones a gran escala. Berni, máximo responsable de la lucha contra el narcotráfico, señaló que Argentina ocupa también un lugar secundario en la transformación de la coca en clorhidrato de cocaína y en la elaboración de drogas químicas.

Según el funcionario, en el país suramericano se han desbaratado 225 laboratorios de estupefacientes, frente a los más de 20 mil en Estados Unidos y un número similar en México, y casi la mitad de ellos no se dedicaban a producir clorhidrato de cocaína sino a adulterar este químico "para aumentar la cantidad" y "la rentabilidad", agregó. El diputado opositor Maximiliano Pullaro le contradijo y apuntó que en Argentina "se recibe la droga, se la estira, se la refina, se la distribuye y hasta se la exporta".

"Argentina es el tercer país exportador de cocaína en el mundo", dijo a una radio local el diputado de la Unión Cívica Radical, según datos de Naciones Unidas.Previamente, el padre Juan Carlos Molina, responsable de la secretaría de Programación para la prevención de la drogadicción y lucha contra el narcotráfico (Sedronar), también había opinado que "Argentina amerita un buen debate de esto" y exigió la "no criminalización" de los consumidores al ser consultado sobre la legalización de la mariguana.

En el último año, varios escándalos por la presunta connivencia entre fuerzas policiales y redes de tráfico de drogas en las provincias centrales de Córdoba y Santa Fe, el auge de los homicidios por ajustes de cuentas entre bandas y las críticas de la Iglesia han puesto al narcotráfico en la agenda gubernamental.

En la ciudad argentina de Rosario y su área metropolitana, unos 300 kilómetros al oeste de Buenos Aires, 256 personas fueron asesinadas en 2013, un 40% más que el año pasado. El auge de la violencia relacionada con el narcotráfico se extiende a otras regiones, como la ciudad occidental de Mendoza, donde hombres armados irrumpieron el pasado sábado en el diario argentino El sol de Mendoza, 48 horas después de que se conociera que tres de sus periodistas fueron amenazados por narcotraficantes por haber informado sobre sus actividades ilícitas.