Scioli negociará deuda con fondos "buitres" si gana, dice asesor

Gustavo Maranongi, politólogo y uno de los principales asesores del candidato oficialista, reveló que de ganar el balotaje éste introducirá cambios graduales y evitará la devaluación del peso.
Daniel Scioli (i), durante su encuentro hoy con el director general de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), Miguel Galuccio, en Buenos Aires
Daniel Scioli (i), durante su encuentro hoy con el director general de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), Miguel Galuccio, en Buenos Aires (AFP)

Buenos Aires

Si el candidato oficialista Daniel Scioli gana el balotaje presidencial del 22 de noviembre en Argentina, negociará con fondos especulativos para poner fin al litigio de la deuda en Nueva York, afirmó hoy uno de sus principales asesores.

"La idea es negociar de buena fe. Claro que para eso es como el tango: para bailar hacen falta dos. Ellos (los fondos) también tienen que poner voluntad", dijo el politólogo Gustavo Marangoni, presidente del Banco Provincia, la principal entidad bancaria estatal de la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país, en rueda de prensa con los medios extranjeros en la capital argentina.

Marangoni sostuvo que "hay que resolver el problema con los 'holdouts' (acreedores en mora), es decir el 7% (que no adhirió a la reestructuración de la deuda). Un arreglo nos dará acceso al crédito y creará un círculo virtuoso con inversiones que el país necesita".

En otra rueda con la prensa extranjera, el rival de Scioli y líder de una alianza centroderechista, Mauricio Macri, había sostenido el martes que, si es elegido, resolverá el "foco de conflicto" con los denominados fondos 'buitres'.

"Tratando de defender los intereses de los argentinos (...), para volver a vincularnos al mundo, hemos de ir cerrando todos los focos de conflicto que tengamos", dijo Macri, casi en coincidencia. Scioli, un dirigente de centro aliado con la presidenta centroizquierdista Cristina Kirchner, está debajo en las últimas encuestas que señalan a Macri como favorito.

En la primera vuelta del 25 de octubre Scioli obtuvo 37% de los votos frente al 34% de Macri. Marangoni, en tono de campaña, recordó que Macri había dicho textualmente en 2014 que "aunque nos disguste, hay que cumplir el fallo (del juez neoyorquino, Thomas) Griesa".

El juez Griesa ha dado la razón a los fondos y ordenó al país pagarles el 100% de lo adeudado y en efectivo, como pedían los litigantes. Argentina no cumplió al rechazar tales condiciones y Griesa congeló en represalia un pago de 539 millones de dólares en Nueva York a bonistas que habían adherido al canje de la deuda. La medida provocó un "default" parcial en 2014.

Los bonistas perjudicados reclaman a la justicia que su dinero nada tiene que ver en el juicio. Forman parte del 93% de acreedores que aceptaron la reestructuración de unos 80 mil millones de dólares en bonos en mora.

Una de las grandes batallas políticas que libró Kirchner en los últimos años fue contra los "fondos buitres". Incluso logró un mayoritario respaldo en Naciones Unidas, que condenó a quienes atentan contra el arreglo de las deudas soberanas.

Cambios graduales y evitar devaluación

Marangoni adelantó también que Scioli introducirá cambios graduales en la política económica y evitará la devaluación del peso en caso de llegar a la Casa Rosada. "Imagínense lo que sería arrancar un nuevo Gobierno con una devaluación del 40 por ciento. No puede ser que las expectativas que se generan por el cambio a los pocos días las políticas económicas terminen quitando el crédito", dijo el asesor.

"Cualquier modificación (en el tipo de cambio) va a ser gradual", insistió el funcionario en el encuentro con corresponsales extranjeros, en el que apostó por "una flotación administrada de tipo de cambio" y por mantener la presencia del Estado en la economía con el propósito de "orientar y regular".

Marangoni quiso alejar así el fantasma de la devaluación que pronostican algunos analistas locales tras el cambio de Gobierno, el próximo 10 de diciembre, en un contexto de "cepo cambiario" que ha alimentado el mercado negro.

El levantamiento progresivo de las restricciones cambiarias es una de las transformaciones que, según Marangoni, introduciría Scioli de llegar a la Presidencia porque "pertenecer al oficialismo no te quita la posibilidad de aceptar que hay nuevos desafíos y que hay que cambiar algunos instrumentos", dijo.

Cambios que implicarían también rebajar los impuestos a la renta (ganancias) y a las exportaciones de granos, que provocó un duro enfrentamiento entre el Gobierno de Cristina Fernández y el sector agropecuario y que mantiene retenidos unos 12,900 millones de dólares en granos que los productores no sacan a la venta a la espera de una mejora en los precios.

Una cifra que, junto con los 200 mil millones de dólares que, de acuerdo con Marangoni, guardan los argentinos en el "colchón", en cajas de seguridad y en cuentas en el extranjero, puede ayudar a impulsar la economía argentina.

Para lograr que afloren estos capitales y atraer la inversión extranjera es imprescindible, agregó, generar confianza, y el camino pasa por otros cambios en los indicadores, como la lucha contra la inflación, que analistas privados sitúan por encima del 25 por ciento.

Además, se mostró partidario de revisar las estadísticas oficiales y sustituir el cuestionado Instituto Nacional de Estadísticas (Indec) por una agencia federal especializada.

En cuanto al conflicto con fondos especulativos que se dirime en la Justicia estadunidense, y que ha limitado el acceso de Argentina a financiación externa, Marangoni expresó que hay una "voluntad de negociar con fuerza y buena fe para que el tema se pueda resolver".

El intercambio comercial con el exterior, ahora limitado por las restricciones a las importaciones impuestas por el Gobierno de Cristina Fernández, es otro de los ejes de su política económica. "Vemos al mundo como una oportunidad y no como una amenaza", resumió Marangoni.

A partir del 10 de diciembre, cuando tome posesión el nuevo presidente, con independencia de su signo político, el Gobierno enfrentará una etapa "de negociaciones políticas y acuerdos", concluyó.

Scioli pide debates "sin consignas"

De otra parte, Scioli instó hoy a su rival, el opositor Mauricio Macri, a dar el domingo un debate con "contenidos profundos y sin consignas de un asesor de marketing" de cara a la segunda vuelta electoral del 22 de noviembre en Argentina.

"Espero que los contenidos del debate sean profundos, no consignas de un asesor de marketing. Voy a estar justo, realista, tratando de desenmascarar este tipo de situaciones. Por ejemplo, yo defiendo YPF (controlada por el Estado) y lo estratégico para la soberanía; Macri defiende otros intereses", sostuvo el postulante del Frente para la Victoria (FpV) gobernante en declaraciones a radio Del Plata.

Scioli decidió participar en el debate presidencial previo a la segunda vuelta, pese a que faltó al primero que se realizó antes de las elecciones del 25 de octubre. El encuentro público entre ambos candidatos se realizará el domingo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

Macri se postula por el frente opositor Cambiemos e hizo de "el cambio" su lema de campaña. Pero según Scioli, "la palabra cambio puede ser muy convocante". "Pero tienen que decir qué quieren cambiar y preguntarnos qué cambio queremos", sostuvo.

El candidato oficialista y gobernador de la provincia de Buenos Aires advirtió que los economistas del frente opositor "están preparando el terreno para llevar adelante una gran devaluación, un ajuste que destruya el poder adquisitivo del salario".

Apeló por ello a "una conciencia colectiva y una reacción espontánea de los trabajadores" preocupados por esa posibilidad, y también de las empresas nacionales ante la posibilidad de que se abran las importaciones.

Para Scioli, el 22 de noviembre "la gente el domingo votará en defensa propia". "Lo que se vota va mucho más allá de un candidato u otro, se elige entre mantener de acuerdo a los intereses nacionales lo público por sobre la lógica de los que quieren dejar librado al mercado y llevar adelante políticas de retrocesos sobre conquistas y avances que van a impactar positivamente en el conjunto de la economía", alertó.

El político peronista endureció su discurso contra Macri, al tiempo que adoptó algunas de las propuestas que presentó el peronista disidente Sergio Massa, con el fin de sumar votos para superar el 50 por ciento en la segunda vuelta y llegar a la Casa Rosada.

Los sondeos preelectorales señalan sin embargo una ventaja de Macri, actual alcalde de la ciudad de Buenos Aires y líder del partido de centroderecha PRO, cuya victoria pondría fin al ciclo de doce años de gobierno del FpV al mando de Néstor Kirchner (2003-2007) y su viuda y sucesora Cristina Fernández (2007-2011 y 2011-actual).

De acuerdo a un sondeo de la consultora Poliarquía, el candidato opositor recibe el 48.7 por ciento de intención de voto, mientras que Scioli suma el 40.2 por ciento. En tanto, un 6.4 por ciento de los consultados dijo estar indeciso y un 4.7 por ciento anticipó que votará en blanco, según la encuesta publicada por el diario La Nación.

Otro sondeo señala en cambio que el postulante oficialista recortó la ventaja que le lleva Macri. Según una encuesta de la consultora Hugo Haime y asociados difundida por el portal noticioso Infonews, el candidato de Cambiemos alcanza el 44.2 por ciento, mientras que el del FpV logra el 40.4 por ciento.