Scioli y Macri, a la caza de los votos de Massa

De cara a la segunda vuelta electoral, el 22 de noviembre, los candidatos punteros del oficialismo y la oposición se disputan al tercero en las urnas.
El peronista disidente y ex jefe de gabinete de Cristina Fernández de Kirchner logró 5 millones de sufragios (21.2%) el domingo.
El peronista disidente y ex jefe de gabinete de Cristina Fernández de Kirchner logró 5 millones de sufragios (21.2%) el domingo. (Reuters)

Buenos Aires

El candidato oficialista Daniel Scioli, golpeado por su ajustada ventaja en la primera vuelta electoral del domingo en Argentina, y el conservador alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, eufórico por llegar a la segunda ronda del 22 de noviembre, se lanzaron ayer a conquistar votos y se desafiaron a un debate.

Scioli, un peronista apoyado a regañadientes por la centroizquierdista presidenta Cristina Fernández de Kirchner —ya que no era él su mejor apuesta por sus antiguos vínculos con el ex presidente peronista pero de derecha Carlos Menem— dijo que en la segunda vuelta se enfrentarán "dos visiones de país". En tanto, Macri sostuvo que este es "el comienzo de una nueva etapa" en Argentina, en sendas ruedas de prensa ayer.

Scioli obtuvo 36.86 por ciento de votos y Macri 34.33, sin que ninguno llegara al 45% o al menos a 40% con 10 puntos de diferencia sobre el rival necesarios para evitar la segunda ronda, como marca el sistema argentino.

Aunque la mayoría de los sondeos vaticinaba otra vuelta, el escrutinio puso patas para arriba todos los pronósticos que hablaban de una distancia de al menos ocho puntos entre ambos aspirantes.

"Este es el golpe más fuerte que sufre el kirchnerismo en 12 años que existe como fuerza política", estimó el analista Rosendo Fraga.

La mayor debacle oficialista se produjo en la provincia de Buenos Aires, distrito clave del tamaño de Italia, donde la macrista María Eugenia Vidal, casi desconocida hace cuatro años, derrotó a Aníbal Fernández, el jefe de gabinete de la presidenta saliente.

Vidal, de 42 años, será desde diciembre la primera gobernadora mujer de ese distrito que alberga 38 por ciento del padrón electoral y tradicional bastión peronista, tras ganar con 39.49% frente a Fernández, con 35.18 por ciento.

"La derrota en la provincia de Buenos Aires tiene un gran valor simbólico, ese clima sin dudas también favorece a Macri", dijo el sociólogo y analista Ricardo Rouvier, de la consultora homónima.

Scioli intentó dar vuelta la página, y un poco más distendido, empezó a trabajar para la segunda vuelta. "Hoy empieza una nueva elección, por eso convoco a todos los argentinos", declaró.

Insistió en que en noviembre se enfrentará la continuidad "del desarrollo e inclusión social con fuerte presencia del Estado", a la visión de Macri, que se inclina "por el libre mercado y políticas de endeudamiento que nos recuerdan al pasado".

De 58 años, gobernador saliente de la provincia de Buenos Aires y ex campeón mundial de motonaútica, Scioli retó a Macri a un debate. Macri respondió y puso fecha tentativa: 15 de noviembre.

"La sociedad nos exige una convivencia democrática. Me parece importante dar un debate", dijo el candidato oficialista.

"Es el comienzo de una nueva etapa", lanzó Macri, el alcalde de derecha de Buenos Aires de 56 años, al admitir que se vio "sorprendido y emocionado" por la votación.