Sarkozy llevará a los tribunales la publicación de sus conversaciones

El ex presidente francés y su esposa, Carla Bruni, presentarían "próximamente" una demanda por vía de urgencia ante el tribunal de gran instancia de París por violación de su vida privada.
Nicolas Sarkozy y Carla Bruni (i) lucharán judicialmente por mantener su intimidad
Nicolas Sarkozy y Carla Bruni (i) lucharán judicialmente por mantener su intimidad (Archivo)

París

El ex presidente francés Nicolas Sarkozy llevará ante los tribunales la difusión de unas grabaciones realizadas sin que él lo supiera por uno de sus ex consejeros, en un intento para frenar nuevas revelaciones que entorpezcan su regreso a la política. Según sus allegados, Sarkozy está "furioso" contra este ex consejero, Patrick Buisson, que había recomendado al ex presidente una estrategia de "derechización" de su campaña de reelección en 2012 pero que se saldó con una derrota tras cinco años como jefe de estado.

Los abogados del ex presidente anunciaron que Sarkozy y su esposa Carla Bruni presentarían "próximamente" una demanda por vía de urgencia ante el tribunal de gran instancia de París por violación de su vida privada. La pareja "no puede aceptar que estas declaraciones, realizadas en la intimidad, hayan sido grabadas y difundidas sin su consentimiento", indicaron en un comunicado sus abogados Thierry Herzog y Richard Malka.

Sarkozy y Bruni quieren frenar la difusión de las grabaciones argumentando un atentado contra la intimidad. La acción judicial también abordaría la cuestión de la conservación de las grabaciones y su difusión pública. Estos hechos pueden comportar una pena de un año de prisión y 45 mil euros de multa. Por su parte, Buisson, que afirma ya no poseer las cintas grabadas, aseguró que presentaría una demanda por robo. Su hijo, Georges Buisson, indicó a la revista Le Point que su padre no es responsable de las filtraciones.

El ex consejero habría grabado cientos de horas de conversaciones en 2011 y en 2012, antes de las últimas elecciones presidenciales que ganó el socialista François Hollande. La primera difusión de las grabaciones el miércoles por parte del semanario satírico Le Canard enchaîné y por el portal Atlántico dio la vuelta a Francia.

Sarkozy puede denunciar la traición de un hombre, pero "no podrá escapar ni al ridículo de estas revelaciones ni al clima malsano que se desprende de ellas", apuntaba hoy el diario Le Monde. El escándalo podría dificultar el posible retorno al primer plano de la política del ex presidente francés. A pesar de que aseguró que nadie le volvería a ver si perdía las presidenciales de 2012, Sarkozy multiplica desde hace algunos meses sus apariciones públicas.

Según los analistas, su objetivo serían las presidenciales de 2017 en las que quiere aparecer como un hombre providencial para su partido, la UMP, sumido en divisiones internas y conflictos personales. La formación tampoco cuenta con un proyecto político alternativo a la mayoría socialista. "No tengo ninguna intención de poner fin al período de retirada de la escena política que adopté", afirmó el 28 de febrero Nicolas Sarkozy en Berlín, donde se reunió con la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel.

Algunos politólogos, como Jean Daniel Lévy, consideran que el caso Buisson favorece los intereses del ex presidente. "Todo lo que refuerza esta imagen [de víctima] le fortalece a los ojos de los franceses, sobre todo, de derechas", precisó. Varios medios se muestran sorprendidos por la "ingenuidad" de Sarkozy, "pillado como a un novato" en este caso. Para el Partido Socialista francés, "las grabaciones de Buisson, el centro de un sórdido ajuste de cuentas en la derecha, constituyen una agresión contra la república y sus instituciones".