Santos reclama a candidato uribista responder por escándalo

El presidente colombiano, que aspira a la reelección en los comicios del 25 de mayo, arremetió contra las denuncias sin pruebas fehacientes que su rival, Óscar Iván Zuloaga, hizo sobre una ...
El ex presidente colombiano, Álvaro Uribe, tras declarar hoy en la Fiscalía en Bogotá
El ex presidente colombiano, Álvaro Uribe, tras declarar hoy en la Fiscalía en Bogotá (EFE)

Bogotá

El presidente colombiano y candidato a la reelección, Juan Manuel Santos, retó hoy al aspirante uribista Óscar Iván Zuluaga, del Centro Democrático, a que dé la cara al país ante el escándalo de espionaje en su campaña para las elecciones del 25 de mayo.

Santos arremetió contra Zuluaga en un acto en Cartagena, en el norte del país, donde dijo además que es "lamentable" que el Centro Democrático recurra a "prácticas sucias y cuestionables para confundir a la opinión pública", en referencia a las denuncias de posible financiación ilegal de su campaña en 2010.

Según Santos, Zuluaga debe dar explicaciones al país y no esconderse detrás de la figura de su mentor, el ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), que fue quien trazó la "hipótesis" de que se haya usado dinero de dudosa procedencia, supuestamente del narcotráfico, para pagar deudas de la campaña de hace cuatro años del hoy presidente.

"Pido desde aquí al candidato Zuluaga que ponga la cara, que no se siga escondiendo bajo la capa de su protector. El país se pregunta si en un eventual Gobierno suyo a cargo de quién estará al timón del Estado. ¿Si así se ha comportado como candidato, qué podríamos esperar de usted como presidente?", manifestó.

Uribe acudió hoy a la Fiscalía que lo citó para aclarar la denuncia que hizo el pasado jueves sobre un supuesto aporte de dos millones de dólares del publicista venezolano J.J. Rendón, ex asesor de propaganda de Santos, para pagar deudas de la campaña de 2010, pero se abstuvo de declarar alegando "ausencia de garantías".

"Los colombianos no somos tontos. Sabemos claramente cuál es hoy su estrategia", dijo Santos, y aseguró: "No se puede confundir los ataques de que ha sido víctima mi campaña, con los resultados de una investigación que adelanta la Fiscalía General de la Nación".

El presidente-candidato hizo así referencia a otra investigación de la Fiscalía por el caso de Andrés Sepúlveda, un pirata informático detenido hace una semana en Bogotá y acusado de interceptar ilegalmente correos electrónicos, supuestamente con el fin de "sabotear" el proceso de paz del Gobierno con las FARC.

El Centro Democrático ha reconocido que la empresa de Sepúlveda hizo trabajos publicitarios, de divulgación en redes sociales y seguridad informática para la campaña de Zuluaga, que también admitió haberse reunido en una ocasión con el hoy detenido. Santos calificó de "gravísimas revelaciones" los hallazgos de la Fiscalía de vínculos de la campaña de Zuluaga "con una empresa entre cuyas actividades se encontraba el espionaje contra altos funcionarios del Estado y contra el presidente de la República".

"El país exige conocer, de una vez por todas, cuál es la verdad sobre la relación de la campaña de Óscar Iván Zuluaga con la persona hoy detenida por la Fiscalía. No más cuentagotas", afirmó Santos. Santos también acusó a Zuluaga de prometer que pondrá fin al proceso de paz con las FARC si gana la Presidencia y dijo que nunca creyó "que se acudiera a métodos tan bajos" como "arrebatar el sueño" de la mayoría de los colombianos para llegar al poder.

La polarización en la campaña presidencial se ha acentuado a medida que se acerca la fecha de las elecciones que, según las encuestas de intención de voto, llevarán a Santos y a Zuluaga a una segunda vuelta.

Mientras, en La Habana, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) consideraron hoy que la campaña presidencial en su país "indigna y produce asco", y ven con preocupación que algunos candidatos ignoren el estado real de las negociaciones con el Gobierno y los avances del proceso de paz.

"Se observa con preocupación en algunos candidatos una ignorancia supina sobre el estado real de las conversaciones y los avances del proceso de paz", escribió el número dos de las FARC, "Iván Márquez" (alias de Luciano Marín Arango), en un artículo divulgado en La Habana, sede permanente de los diálogos de paz con el gobierno.

El jefe del equipo de negociadores de la guerrilla afirma que "sea quien sea el Presidente no tendrá un reto más importante que el de rubricar la paz, el fin de conflicto, sobre bases sólidas proporcionadas por cambios que impliquen democracia verdadera y el buen vivir para la gente del común, cambios que ha esperado toda la vida".

En sus críticas a la campaña presidencial que concluirá con las elecciones del próximo 25 mayo, "Iván Márquez" sostiene que los colombianos querían ver "banderas programáticas desplegadas, pero sólo vemos flamear las banderas de la ruindad y la miseria política".

"Agua sucia para acá, agua sucia para allá de una minoría plutocrática a otra, mientras los colombianos con ojos de perplejidad, contemplan la degradación de la política y la actitud desvergonzada, irrespetuosa, de unas élites mafiosas que capturaron el Estado para sus propios beneficios, con el trasfondo de un sistema electoral totalmente deslegitimado", añade.

El jefe guerrillero lamenta que solo se escuche "la diatriba colérica y la incitación al odio, trinos que no son trinos, sino chillidos de 'pájaro' de la violencia, que se replican con argumentos andrajosos". Asimismo afirma que la política en Colombia "tiene que cambiar para bien de todos, y sobre todo, para sentar las bases de la paz con justicia social, democracia verdadera y soberanía", y en ese sentido insistió en la propuesta de que eso solo puede lograr con la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.

"Colombia sigue clamando la restauración moral de la República y el cambio ya; no esa demagogia barata que solo produce cambios para que todo siga igual. El pueblo tiene derecho a ser gobierno. Que gobierne el pueblo", terminó diciendo el representante de la Delegación de Paz del grupo insurgente.