Santos y FARC reiniciaron sus negociaciones de paz en Cuba

El gobierno colombiano y el grupo guerrillero, buscan definir los alcances y contenidos del acuerdo final de paz, que quieren firmar este año, mientras en Colombia baja la imagen del mandatario y ...
Un militar colombiano camina junto a una zona minada por la guerrilla en Sonson, departamento de Antioquia
Un militar colombiano camina junto a una zona minada por la guerrilla en Sonson, departamento de Antioquia (Reuters)

La Habana, Bogotá

Las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FACR) y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos reiniciaron hoy sus negociaciones de paz en La Habana, centrados en definir los alcances y contenidos del esperado acuerdo final de paz, que pretenden firmar este año.

“Estamos en un momento decisivo” para que “lo convenido no quede solamente en el papel a la manera de un catálogo de promesas y de buenas intenciones”, dijo a la prensa el negociador de las FARC Iván Márquez, antes de incorporarse al diálogo con el delegado del gobierno, Humberto de la Calle.

Las partes discuten la implementación de un alto al fuego bilateral que sea antesala del desarme de las FARC para transformarse en organización política civil y la forma en que será legalizado el acuerdo final que suscriban, aspecto este en el que mantienen profundas divergencias.

Tras más de tres años de pláticas en la capital cubana y varias semanas de inactividad por la presencia de Márquez y guerrilleros armados en un poblado de Colombia, “en violación” según el gobierno, de lo pactado en tal sentido, las FARC insistieron hoy en que las pláticas no pueden estar signadas por “la impronta de la unilateralidad”.

En tal sentido, Márquez se refirió a la “conveniencia” de que lo que falta por discutir sea competencia de los negociadores en La Habana, y no del Congreso colombiano u otras fuerzas políticas en el país suramericano.  “Tenemos el compromiso de encontrar ya, y de manera conjunta, salidas a los asuntos nodales” pendientes, dijo el negociador de las FARC.

“Actuar en consecuencia, constituye una condición ineludible para la aproximarnos a la firma del acuerdo final y dar inicio al proceso de fin del conflicto” armado de más de medio silgo y 200 mil muertos, y “solo así tendrán sentido los desarrollos ya alcanzados” en cuanto a la dejación de las armas, el desmantelamiento del paramilitarismo de derecha y el tránsito de las FARC a un movimiento político legal, dijo Márquez.

Agregó que su organización tiene “plena disposición para convenir un cronograma y una hoja de ruta que nos señale el sendero para alcanzar los mencionados propósitos a la mayor brevedad”, pero no hizo alusión al 23 de marzo, fecha fijada anteriormente por las dos partes para la firma de la paz.

Baja aprobación a Santos

El respaldo en Colombia al presidente Juan Manuel Santos, y al proceso de paz que promueve para acabar con medio siglo de conflicto armado en el país, empeoró, según la última encuesta bimestral de Gallup divulgada hoy.

La desaprobación de la gestión del mandatario subió al 69%, frente al 52% registrado en diciembre, en tanto el apoyo a las negociaciones del gobierno con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas) se situó en 54%, en baja con respecto al 67% de hace dos meses.

Ocho de cada diez colombianos no cree que se logre firmar un acuerdo definitivo con esa guerrilla para el 23 de marzo, fecha límite anunciada en septiembre por Santos y el líder insurgente Timochenko en un histórico encuentro en Cuba, sede de las pláticas iniciadas en noviembre de 2012.

Según datos del estudio divulgados en medios locales, apenas 17% de los encuestados cree que se cumplirá ese compromiso, en tanto 57% considera que las conversaciones en La Habana van por mal camino, cuando a finales del año pasado esto lo pensaba solo el 44%.

Por otra parte, más personas se pronunciaron por la opción militar para poner fin al conflicto, antes que a la del diálogo (38% contra 30%). Además, aumentó la imagen desfavorable de los colombianos hacia las FARC, principal y más antigua guerrilla del país (91% frente al 84% de diciembre).

A este pesimismo se suma un descontento con la situación de Colombia en general: 94% de los encuestados consideró que la vida se encareció (89% en diciembre), indicó Gallup.

A pesar del desánimo, la mayoría de los colombianos (53%) dijo que se pronunciaría a favor de un eventual plebiscito para legitimar el acuerdo definitivo de paz con las FARC, una iniciativa fuertemente defendida por el presidente Santos.

Los dos políticos que recogen la mayor opinión positiva en Colombia son el vicepresidente Germán Vargas Lleras (55%), quien menos se ha pronunciado sobre el proceso de paz impulsado por Santos; y el ex presidente y actual senador Álvaro Uribe (54%), el más férreo opositor a las negociaciones en La Habana. Para la encuesta se consultaron 1,200 personas en cinco ciudades del país entre el 19 y el 29 de febrero con un margen de error de +/-3%.