Sanders y Clinton chocan sobre sanidad y migración en debate

Mientras la ex secretaria de Estado criticó la viabilidad económica de las propuestas del senador "socialista" sobre el sistema de salud, éste insistió en que el pueblo estadunidense quiere una ...
Bernie Sanders (i) y Hillary Clinton saludan a los asistentes al debate en la University of Wisconsin-Milwaukee en Milwaukee, Wisconsin
Bernie Sanders (i) y Hillary Clinton saludan a los asistentes al debate en la University of Wisconsin-Milwaukee en Milwaukee, Wisconsin (AFP)

Washington

Los aspirantes demócratas a las presidenciales de Estados Unidos, Hillary Clinton y Bernie Sanders, chocaron hoy en un nuevo debate en el que la ex secretaria de Estado criticó la viabilidad económica de las propuestas del senador para el sistema de salud.

"He luchado toda mi vida para asegurarme que la cobertura de salud sea un derecho para todas las personas", dijo el senador que se define a sí mismo como un "demócrata socialista".

"En base a las propuestas del senador Sanders, el tamaño del Gobierno federal aumentaría en un 40 %. Todos los economistas liberales progresistas que han hablado sobre su programa de sanidad gratuita universal dicen que los números no cuadran", respondió Clinton en el arranque del debate, el sexto entre los candidatos del partido Demócrata, realizado en la ciudad de Milwaukee (norte). "Y esa es una promesa que no se puede cumplir", agregó la ex secretaria de Estado.

Este episodio inicial marcó el tono de lo que fue el resto del debate, más belicoso que los anteriores, y durante el que Clinton insistió en múltiples ocasiones en que el pueblo estadounidense "necesita saber específicamente" cómo funcionarían las propuestas del senador, autoproclamado socialista democrático.

"Habiendo estado en las trincheras luchando por esto (la cobertura sanitaria), dejadme que os diga que no somos Inglaterra, no somos Francia. Yo he sido muy específica con mis propuestas diciendo cuánto costarían", apuntó la exprimera dama.

Sanders respondió a los ataques de Clinton y al hecho de que repitiese en varias ocasiones la frase "cuando yo sea presidenta" con un escueto "Hillary, todavía no estás en la Casa Blanca".

Sanders y Clinton se midieron cara a cara por primera vez después de las primarias del martes en New Hampshire -las segundas en el largo maratón que culmina en las presidenciales de noviembre-, donde la ex secretaria de Estado obtuvo una aplastante derrota a manos del senador.

"Nuestra campaña indica que el pueblo estadunidense está cansado de las políticas y la economía del 'establishment'. Quieren una revolución democrática", dijo Sanders al abrir la discusión. "Aspiro a la presidencia para tumbar todas las barreras que bloquean a los estadunidenses", señaló Clinton.

Además de perder por un sorprendente margen (22 puntos) en New Hampshire, Clinton obtuvo menos votos que Sanders en todos los grupos demográficos, incluyendo el voto femenino.

Pero la ex primera dama y ex senadora intentó restarle importancia: "He pasado toda mi vida adulta trabajando para asegurarme que las mujeres estén empoderadas para que tomen sus propias opciones, incluso si esa opción es no votar por mí", señaló entre las risas de los asistentes.

"He dicho muchas veces que no estoy pidiendo a las personas que me apoyen porque soy una mujer sino porque que soy la persona más calificada, experimentada y lista para ser presidente y comandante en jefe", añadió.

Clinton aspira a ser la primera mujer presidente de Estados Unidos, pero Sanders apuntó que su candidatura no se queda atrás. "Estamos peleando por cada voto que podamos tener de mujeres, hombres, heterosexuales, gay, negros, latinos y asiáticos", señaló el senador de 74 años.

Diferencias sobre migración

Asimismo, Clinton y Sanders reflejaron hoy sus diferencias en materia migratoria, a la vez que cruzaron acusaciones sobre sus respectivos historiales en esta cuestión.

Tras las elecciones primarias de Nuevo Hampshire el pasado martes, en las que Sanders se impuso por un amplio margen sobre Clinton, las próximas paradas para los demócratas son Nevada y Carolina del Sur, con gran presencia de minorías, por lo que las cuestiones raciales y la inmigración centraron buena parte del debate de hoy.

"Yo voté a favor de una reforma migratoria integral cuando estaba en el Senado; el senador Sanders votó en contra", recriminó a su adversario la ex secretaria de Estado y ex senadora por Nueva York Hillary Clinton, quien, según las encuestas, goza de mayor popularidad que Sanders entre negros y latinos.

El senador por Vermont respondió recordando que grandes organizaciones latinas también se opusieron entonces a la reforma porque no garantizaba condiciones laborales de los inmigrantes y podía llevar a casos de explotación, y pidió la regularización de los once millones de indocumentados que se calcula residen en EU.

Además, Sanders insistió en sus críticas a parte de las políticas migratorias del presidente de EU, Barack Obama, especialmente con las deportaciones de inmigrantes llevadas a cabo a principios de este año.

"Cuando vemos a gente huyendo de Honduras y países con tantos problemas de violencia en Centroamérica, no creo que los debamos echar", sentenció el senador, a lo que Clinton respondió que "hay que mandar el mensaje a las familias de Centroamérica de que no envíen a sus hijos a este viaje tan peligroso".
"No sé a quién estás mandando un mensaje. Estos son niños que huyen de la guerra", le afeó Sanders.

Financiación de las campañas

El debate, celebrado en Milwaukee (Wisconsin) y organizado por la televisión pública PBS, volvió a sacar a relucir la cuestión de la financiación de las campañas políticas, y Clinton se desmarcó de los grupos de acción política (SuperPACs) formados por grandes donantes y que le dan apoyo.

"No puedo responder por ellos", aseguró, para inmediatamente negar que éstos puedan tener algún tipo de influencia política en caso de que llegue a la Presidencia.

"No insultemos a la inteligencia de la gente. ¿Por qué Wall Street, las farmacéuticas y las petroleras gastan millones de dólares en campañas? ¿Sólo por diversión?", le recriminó Sanders, quien financia su campaña sólo a partir de aportaciones ciudadanas, con una media de 27 dólares por donante.

Clinton también afeó a su rival que hubiese criticado la figura del presidente Barack Obama y que le llamase "débil" y una "decepción", al asegurar que se esperaba "esas palabras de un republicano pero no de una persona que se presenta por el Partido Demócrata".

Ante ello, Sanders le preguntó si había estado en desacuerdo con el presidente alguna vez, aseguró que un senador "tiene derecho" a estar en desacuerdo con el presidente "aunque haya hecho grandes cosas" y recordó que fue precisamente Clinton quien se presentó contra Obama en 2008.