Sánchez llama a Rajoy “franquista” en sesión de control al gobierno

El líder del PSOE y el presidente del gobierno español se cruzaron duros reproches en el Congreso de los Diputados, calificando el primero al segundo de mandatario más "retrógrado" de la democracia.
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, en su escaño antes del inicio de la sesión de control de esta mañana
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, en su escaño antes del inicio de la sesión de control de esta mañana (EFE)

Madrid

Los buenos deseos, a propósito de las fiestas que se avecinan, los han dejado para otras ocasiones. Más bien, esta mañana, Mariano Rajoy, y el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, se lanzaron reproches en el Congreso de los diputados, donde éste llamó “franquista” al presidente de España y le acusó de ser el mandatario más retrógrado de la democracia del país.

Durante la sesión semanal de control al Gobierno, Sánchez acusó a Rajoy llegó a llamar “franquista” a Rajoy, quien primeramente le contestó que el PSOE estaba mejor con su ex líder Alfredo Pérez Rubalcaba y que como político tenía “más tino”.

El asunto a tratar era la ley de seguridad ciudadana, que incluye entre las conductas punibles las manifestaciones frente al Congreso y las protestas con escaladas en edificios públicos, así como introduce la capacidad de las Fuerzas de Seguridad del Estado para rechazar a los inmigrantes que salten las vallas de Ceuta y Melilla. A partir de ahí Sánchez hizo una de sus intervenciones más duras desde que se convirtió el pasado julio en secretario general del PSOE.

En referencia a la conocida frase de Manuel Fraga Iribarne, pronunciada cuando era ministro de Gobernación tras el intento de la oposición de manifestarse el Primero de Mayo de 1976, el líder socialista ha dicho: “Solo le falta recuperar aquella frase franquista de ‘la calle es mía”, porque usted es el presidente del Gobierno más retrógrado de la democracia española”.

“Ha aprobado una ley a la medida de sus miedos. Le molesta la realidad en España y pretende acallarla a golpe de mayoría absoluta. Pero vaya acostumbrándose a la calle porque es donde le van a mandar los ciudadanos”, expresó el socialista.

La respuesta de Rajoy fue inmediata y se remontó a la “herencia” recibida de su antecesor José Luis Rodríguez Zapatero. “El mayor recorte de derechos en este país lo ha producido un Gobierno que dejó España al borde del colapso económico, al borde del rescate. Eso sí que es un atentado a los derechos de los ciudadanos”, señaló.

Enseguida, tras recuperar un par de frases de Rubalcaba cuando ostentaba la cartera de Interior, en las que abogaba por no “consentir” las manifestaciones violentas, indicó que este “probablemente tenía más tino” que Sánchez, repitiendo así una idea que el jefe del Ejecutivo ya ha lanzado en otras ocasiones, la del jefe de la oposición como un dirigente en el que supuestamente no se puede confiar porque cambia constantemente de “criterio”.

“No se puede hacer una cosa cuando se está en el Gobierno y luego decir otra en la oposición”, finalizó Rajoy, citando el déficit público y la reforma de la Constitución que el PP y el PSOE aprobaron a toda prisa en el verano del 2011 para incluir en la ley fundamental el principio de estabilidad presupuestaria.