Contratan a chinos con Sida para desalojar edificio

Un empresario contrató a seis hombres para amedrentar a los habitantes del inmueble, el cual es de su interés, para tratar de demolerlo rápidamente.
Burbuja inmobiliaria.
En China los seropositivos son tratados con severa desigualdad. (Especial)

Pekín

Un empresario de la construcción chino ha recurrido a un grupo de personas portadoras del virus del Sida para acosar y expulsar a los habitantes de un edificio que le interesa, suscitando la indignación en las redes sociales.

Los seis hombres con el virus VIH formaban el "equipo sida de demolición", según los grafitis visibles en los muros del edificio. La "firma" de este grupo de matones estaba destinada a amedrentar a los habitantes.

Para amedrentar a los residentes, este grupo de matones lanzaba con tirachinas bolas de acero contra los cristales de las ventanas de los apartamentos o petardos, precisa la agencia Xinhua.

Los matones fueron contratados por la Yi'an Real Estate Company, una agencia inmobiliaria, "para lograr demoler rápidamente" la residencia, declaró Li Gejun, jefe adjunto de propaganda del distrito de Wolon en la ciudad de Nanyang que se sitúa en la provincia de Henan, donde se produjeron los hechos, en un reportaje emitido el lunes por la televisión china.

La provincia central de Henan fue escenario de un enorme escándalo de sangre contaminada en los años 1990, que afectó a decenas de miles de personas.

"Estas tácticas obscenas de equipos de demolición se multiplican de forma increíble", señaló un internauta en Sina Weibo, el Twitter chino, en referencia a los escándalos en serie en el país relacionados con expulsiones forzosas, con ayuda de matones, para proyectos inmobiliarios.

Los gobiernos locales obtienen enormes beneficios de la reventa a los promotores de terrenos tras la expulsión de residentes, que se resisten a las autoridades y promotores.

Cuatro funcionarios han sido amonestados y cinco sospechosos detenidos, según Xinhua. El caso es también la última ilustración de los prejuicios sobre los seropositivos en China.

La semana pasada, el ministro chino de Salud tuvo que comprometerse a proporcionar cuidados médicos a Kunkun, un niño seropositivo de ocho años tras la petición de los habitantes que querían expulsarlo del pueblo.