Rusia ataca cuatro bastiones del Estado Islámico

Por segundo día consecutivo, las fuerzas armadas rusas bombardearon posiciones del Estado Islámico en Siria.  La oposición siria sostiene que el país atacó población civil.
Rusia asegura atacar únicamente a grupos terroristas.
Rusia asegura atacar únicamente a grupos terroristas. (AP)

Beirut, Líbano

Rusia realizó nuevos bombardeos contra enemigos del régimen de Bashar al Asad en el noroeste y centro de Siria, reafirmando que combate tanto al Estado Islámico (EI) como a "los otros grupos terroristas"

"Cuatro aviones de combate rusos atacaron bases de Jaish al Fatah en Jisr al Shughur y en Jabal al Jawiya (en la provincia de Idleb), y también golpearon posiciones de grupos armados, bases y depósitos de armas en Hawash, en la provincia de Hama", indicó una fuente de seguridad siria.

Las fuerzas armadas rusas confirmaron haber atacado cuatro posiciones del Estado Islámico (EI) y haber destruido "un cuartel general de los grupos terroristas y un polvorín en la zona de Idleb".

También destruyeron un taller de fabricación de coches bomba en el norte de Homs y un campamento de combatientes en Hama.

La aviación rusa, que desplegó una treintena de aviones en Siria, había lanzado el miércoles sus primeros ataques a pedido del presidente Al Asad.

Paralelamente, Estados Unidos y Rusia se pusieron de acuerdo para reunirse cuanto antes a fin de concretar un mínimo de coordinación para evitar incidentes entre aviones de caza en un cielo sirio casi embotellado.

En el espacio aéreo sirio incursionan la aviación de los países de la coalición dirigida por Estados Unidos, los aparatos sirios y, ahora, los aviones de ataque rusos.

Al término de su tercera entrevista en pocos días con Kerry en Nueva York, Lavrov desestimó acusaciones del Pentágono y del jefe de la oposición siria en el exilio, Jaled Joja, que afirmaron que el miércoles los aviones rusos no habían atacado a los yihadistas del Estado Islámico.

"Los rumores de que el blanco de estos ataques no era el EI carecen de todo fundamento", declaró Lavrov, que añadió que no tenía "ninguna información" sobre posibles víctimas civiles.

La aviación rusa "se esfuerza en proceder a bombardeos precisos", agregó Lavrov.

El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, afirmó que le había dicho a su homólogo estadunidense, John Kerry, "con total honestidad", que Rusia intervenía, a petición de Siria, para combatir "exclusivamente al Estado Islámico y a los otros grupos terroristas".

Lavrov le pidió a Kerry que le entregue las "pruebas" de que los aviones rusos no atacaron al EI.

Pero, inevitablemente, rusos y occidentales tienen puntos de vista diferentes sobre los "terroristas" que hay que destruir.

Estadunidenses, europeos y árabes establecen diferencias entre el Estado Islámico y el Frente Al Nosra, rama de Al Qaida en Siria, y los rebeldes moderados, que cuentan con el apoyo de la coalición liderada por Estados Unidos.

En cambio, para Rusia, cualquier opositor que haya tomados las armas contra Bashar al Asad es un "terrorista".

El secretario de Defensa estadunidense Ashton Carter consideró que los ataques rusos del miércoles "probablemente no" apuntaban a los yihadistas del EI y estimó que la iniciativa rusa acabaría mal si se fijaba como único objetivo la defensa del régimen sirio.

Más conciliador, Kerry declaró ante el Consejo de Seguridad de la ONU que Washington está dispuesto a "acoger favorablemente" el empleo de la fuerza aérea rusa con la condición de que sea contra el EI y Al Qaida.

Por su parte, Jaled Joja, líder opositor sirio, afirmó en Nueva York que los ataques del miércoles no tenían como objetivo posiciones del EI sino opositores a Al Asad.

Un operativo al norte de Homs dejó un saldo de 36 civiles "inocentes" muertos en "zonas que combatieron" al Estado Islámico, denunció.