Rusia regresó a Crimea y China... ¿querrá Taiwán?

El autor, investigador del Instituto de Políticas Públicas y Administración de Empresas de la Universidad Tsinghua de Pekín, analiza qué puede ganar China con los últimos sucesos.
Tropas ucranianas abandonan una base militar en Crimea.
Tropas ucranianas abandonan una base militar en Crimea. (Baz Ratner/Reuters)

Pekín

Por el momento, Pekín se ha abstenido de reaccionar claramente a propósito de la crisis en Ucrania. Pero un éxito de la estrategia rusa en Crimea podría servir a los intereses de China... en Taiwán.

Como es su costumbre en caso de crisis internacional, China se ha mantenido a distancia del conflicto ucraniano y no ha intervenido, ni siquiera de lejos. ¿Por qué habría de hacerlo? La descripción que dio (en 1938, a propósito de la Checoslovaquia amenazada por Hitler) Neville Chamberlain de un conflicto en "un país lejano entre personas de las cuales no sabemos nada" nunca ha sido más apropiada para comprender la manera en que China ve a Europa del Este: como una región que no tiene gran cosa en términos de recursos naturales y no representa un mercado importante para la exportación.

Y si bien China controla en la actualidad 5 por ciento de las tierras agrícolas de Ucrania (cedidas en 2013 para el consumo chino), Ucrania provee de material militar a China, que tiene en ese país importantes intereses.

Desde un punto de vista estratégico, dejar a los estadunidense "implicarse" en Ucrania tiene la ventaja de debilitar a las empresas ya de por sí fragilizadas de Obama en el Pacífico. Pero esto no es todo. Una "derrota" para EU (cualquier escenario donde Rusia termine con fronteras más sólidas), limitaría la eficacia de la principal arma del arsenal norteamericano, el soft power. En todo el mundo, la confianza en la acción de EU se tambalearía, lo que ayudaría a China en su propia estrategia en Asia. Pero hay igualmente una apuesta a largo plazo, un tema que los toca profundamente el corazón: Taiwán (considerada como una provincia de China por Pekín, la isla está dirigida de hecho por un gobierno distinto; el objetivo de la reunificación es central en la política china).

Así, la toma de Crimea por Rusia ofrece a China un ejemplo interesante de lo que pasaría en caso de reunificación por la fuerza. Lo que los rusos han hecho en su península es actuar rápido y con resolución, poniendo al mundo ante un hecho consumado. Lo consiguieron con muy poca violencia y, gracias a la movilización de personas bien ubicadas en la zona (miembros o no de la mayoría), pueden exhibir las fotogénicas fiestas de bienvenida con las cuales los soldados han sido recibidos.

A lo peor, la situación no es un caso de agresión característica (ni siquiera para la prensa occidental). Es todo lo que Rusia necesitaba. Es difícil a partir de ahora considerar una salida a la crisis o que su posición en Crimea no sea reforzada, pase lo que pase en el resto de Ucrania. Un desenlace análogo con Taiwán le convendría mucho a China.

¿Cómo puede China "invitarse" a la crisis ucraniana? Sería alarmante verla adoptar un rol activo desde un lugar tan lejano. Más bien podría utilizar a los Brics (grupo de países emergentes constituido por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) como vehículo de su estrategia. Pese al orgullo generalizado que es la nueva característica de la mentalidad china en materia de política exterior, Rusia es una de las pocas potencias a la que China siempre ha respetado. China puede así ayudar a Rusia empujando a un consenso más amplio, y no occidental.

China podría obrar en tres direcciones: desacreditar al gobierno interino de Ucrania; pedir un estatus "de autonomía" reforzada de Crimea, con una presencia militar rusa que no cuestione la integridad de Ucrania; y reforzar las inversiones en el país por parte de los Brics en el este de Ucrania. Un plan así podría llamar la atención de algunos países, interesados en las perspectivas de desarrollo económico y que el este de Ucrania sea una zona neutral de inversiones. Esto requiere imaginación, pero China tiene más para ganar si actúa, que si permanece inmóvil.