Rusia se despide del fallecido ex primer ministro Yevgueni Primakov

El político ruso falleció el pasado viernes en Moscú a los 85 años tras una larga enfermedad, y en su velatorio políticos y personalidades recordaron su valor, como Putin, que lo calificó de "gran ...
Irina, la viuda de Primakov, sostiene una vela durante el servicio religioso en memoria de su marido, en el Convento Novodevichy de Moscú
Irina, la viuda de Primakov, sostiene una vela durante el servicio religioso en memoria de su marido, en el Convento Novodevichy de Moscú (AFP)

Moscú

Políticos de primera línea y destacadas personalidades rusas acudieron hoy al velatorio del ex primer ministro ruso Yevgueni Primakov, que falleció el pasado viernes en Moscú a los 85 años tras una larga enfermedad.

"En estas horas de dolor y tristeza nos damos cuenta de toda la envergadura de la personalidad de Yevgueni Maxímovich (patronímico de Primakov). Comprendemos el colosal valor de su experiencia, sabiduría, inteligencia y gran profesionalismo", dijo el presidente ruso, Vladímir Putin, junto al féretro del difunto.

El líder del Kremlin calificó de "gran ciudadano" de Rusia al fallecido, uno de los políticos más destacados de la época postsoviética, y ensalzó su labor frente al Gobierno ruso entre septiembre de 1998 y mayo de 1999, justo en los meses posteriores a la grave crisis financiera que sufrió el país.

"Como primer ministro, supo sacar al país de una gravísima crisis. Era capaz de resolver los problemas más difíciles de manera tranquila, constructiva y efectiva, y lograba los máximos resultados en todos sus cargos, ya fuera como jefe de Gobierno, ministro de Exteriores o jefe del Servicio de Espionaje Exterior", recalcó.

Putin también destacó la aportación de Primakov a las relaciones exteriores de Rusia, sobre todo con los países de Oriente Próximo, como reconocido y brillante arabista que era.

"Hizo un gran aporte para reforzar nuestros contactos con los países de Oriente Próximo. Toda su extensa actividad internacional se apoyaba en sus profundos conocimientos del mundo, el constante análisis de los problemas geopolíticos y su rica experiencia de relaciones personales con líderes de otros Estados", señaló.

Cientos de personas acudieron a la Sala de las Columnas de la Casa de los Sindicatos de Moscú en la que se celebró el velatorio de Primakov, que será enterrado hoy en el prestigioso cementerio Novodévichi de la capital rusa.

El último dirigente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov; el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev; el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov; la viuda del primer presidente de la Rusia postsoviética, Naina Yelstsina, y el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, además de varios diputados, participaron en la despedida.

Primakov, economista, experto en Oriente Medio, era una figura política de peso ya a fines de los pasados años 80, cuando fue candidato a miembro del Buró Político de Partido Comunista de la Unión Soviética, liderado entonces por Mijaíl Gorbachov.

Entre junio de 1989 y septiembre de 1990 fue presidente del Soviet de la Unión, una de las dos cámaras del Soviet Supremo, el Parlamento soviético. En diciembre de 1991, en plena desintegración de la URSS, asumió la jefatura del Servicio de Espionaje Exterior de Rusia, cargo que desempeñó hasta 1996, cuando fue nombrado titular de Asuntos Exteriores.

De la cartera de Exteriores pasó a la presidencia del Gabinete de Ministros, puesto que ocupó entre septiembre de 1998 y mayo de 1999. Una de las decisiones más sonadas de su gestión al frente del Gobierno la tomó el 24 de marzo de 1999 cuando en pleno vuelo hacia Estados Unidos, al enterarse del comienzo de los bombardeos de la OTAN contra Yugoslavia, canceló su visita oficial a ese país y le ordenó al piloto regresar a Moscú.