Rusia amenaza con cortar el gas a Ucrania hoy tras fracasar negociaciones

Moscú interrumpirá el suministro antes de las 06:00 hora GMT de este lunes si Kiev no paga una deuda de 1,950 millones de dólares, y reacciona con indignación tras calificar el canciller ...
El canciller ucraniano, Andriy Deshchitsa, habla a los manifestantes que protestan ante la embajada rusa en Kiev
El canciller ucraniano, Andriy Deshchitsa, habla a los manifestantes que protestan ante la embajada rusa en Kiev (EFE)

Kiev

Rusia cortará el gas a Ucrania si no paga una deuda de 1,950 millones de dólares antes de las 06:00 hora GMT de este lunes, declaró el portavoz de Gazprom tras fracasar las negociaciones de última hora en Kiev, lo que puede perturbar los suministros a Europa y agravar más el peor conflicto continental desde el final de la guerra fría.

"No nos pusimos de acuerdo y es improbable que nos volvamos a reunir, estamos en el avión" de regreso a Moscú, expresó Serguei Kuprianov por teléfono a la AFP. "Si no recibimos el pago de aquí a las 10:00 hora local (06:00 hora GMT), no vamos a suministrar más gas", añadió. De paso, pueden verse afectadas las entregas de gas ruso a Europa -la mitad transitan por territorio ucraniano- tal como sucedió durante los conflictos del gas en 2006 y 2009.

Los responsables ucranianos y europeos dijeron que aún confían en un compromiso. En Bruselas, la Comisión Europea expresó en un comunicado su convencimiento de que sigue siendo posible un acuerdo entre Kiev y Moscú. "Vamos a intentar reunirnos de nuevo lo antes posible", indicó con anterioridad una fuente europea. "Esperamos que la economía y el sentido común primarán sobre la política", declaró a la prensa Andrii Kobolev, patrón del grupo público ucraniano Nafrogaz.

Kiev rechazó la subida de precios decidida por Moscú tras la llegada al poder de los dirigentes prooccidentales a finales de febrero, consecuencia de la caída del presidente prorruso Viktor Yanukovich: los mil metros cúbicos de gas pasaron entonces de 268 a 485 dólares, tarifa sin equivalente en Europa. En su "última oferta", Moscú proponía 385 dólares.

El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, denunció el domingo la "arrogancia" de Kiev que "rechaza un compromiso razonable", debido en su opinión a la injerencia de "otro Estado". Tras la esperanza de una distensión generada por los primeros contactos entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el nuevo jefe de Estado ucraniano, Petro Porochenko, el tono subió entre Kiev y Moscú el fin de semana.

El presidente prooccidental ucraniano prometió una "respuesta adecuada" a los separatistas después del derribo de un avión en Lugansk (49 muertos), el ataque más mortífero para el ejército ucraniano desde el lanzamiento el 13 de abril de una operación militar en el este secesionista prorruso que ha dejado más de 300 muertos.

La instauración de la ley marcial en el este rebelde "será examinada" el lunes en una reunión del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa convocado por Porochenko, indicó el domingo el ministro ucraniano de Defensa, Mijailo Koval. Estados Unidos reiteró el viernes que Rusia había proporcionado a los separatistas ucranianos blindados y lanzacohetes, material que cruzó la frontera entre ambos países en los últimos días.

Las negociaciones se celebraban en un contexto sumamente tenso tras el ataque de los rebeldes prorrusos en Lugansk (este de Ucrania), que el sábado provocó la muerte de 40 paracaidistas y de los nueve miembros de la tripulación del avión derribado. La negociación se ha visto también empañada por un nuevo escándalo diplomático tras la difusión de un vídeo en el que el ministro ucraniano de Exteriores insultaba al presidente Vladimir Putin ante los manifestantes que estaban atacando la embajada rusa en Kiev.

En una escena que grabó el sábado la televisión local, el jefe de la diplomacia ucraniana, Andrii Deshchitsa, lanzó un "Putin es un imbécil" delante de los manifestantes enfurecidos, para calmarlos e impedir que siguieran intentando atacar a la diplomacia rusa. Varios altos responsables rusos pidieron al presidente ucraniano la destitución de Deshchitsa.

Los manifestantes que atacaron el sábado la embajada de Rusia en Kiev "querían ver correr la sangre", afirmó hoy Lavrov, que denunció las palabras de su homólogo ucraniano. Un manifestante descolgó el sábado la bandera rusa mientras otros volcaban coches diplomáticos, arrojaban adoquines y una botella incendiaria contra el edificio.