Rusia quiere que Ucrania negocie sin UE y sin EU

El canciller ruso Lavrov calificó de "etapa superada" las negociaciones sobre el país europeo con Washington y la Unión Europea y apostó por una negociación directa entre Kiev y los rebeldes ...
Un soldado ucraniano examina su arma en el pueblo de Peski, en la región de Donetsk, controlada por fuerzas ucranianas
Un soldado ucraniano examina su arma en el pueblo de Peski, en la región de Donetsk, controlada por fuerzas ucranianas (AFP)

Moscú, Kiev

A pesar de los intentos alemanes de mediar en la crisis de Ucrania, Rusia insistió hoy en que no hay necesidad alguna en que Estados Unidos o la Unión Europea (UE) participen directamente en las negociaciones entre Kiev y los separatistas del este de Ucrania.

El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, dijo en Moscú que las negociaciones sobre Ucrania con Estados Unidos y la Unión Europea constituyen una "etapa superada" y que ahora son el gobierno de Kiev y los rebeldes los que deben negociar directamente una solución al conflicto, como ya se hace en el llamado grupo de contacto, del que también forman parte Rusia y la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

Antes, el gobierno de Ucrania había pedido conversaciones directas con Rusia con la participación de Estados Unidos y la UE, algo que según Lavrov está ya "superado". Es "criminal" torpedear las conversaciones del grupo de contacto, dijo Lavrov.

Un intento de mediación del ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, el martes no tuvo al parecer resultado. Steinmeier se reunió primero con los líderes ucranianos en Kiev y después viajó a Moscú, donde se reunió con Lavrov e incluso con el presidente ruso, Vladimir Putin, en el Kremlin, sin que se hiciera pública información sustancial de este último encuentro.

"Tal como están las cosas estamos lamentablemente todavía lejos de una distensión y todavía más lejos de una solución política", dijo hoy Steinmeier en Berlín. A su vez, el ministro alemán advirtió de nuevo en contra de declarar fracasado el frágil alto el fuego en el este de Ucrania.

Por su parte, Rusia señaló que Ucrania está considerando un asalto militar contra los rebeldes del este, después de que el gobierno de Kiev retirara la financiación a las áreas controladas por los separatistas prorrusos. "Tras ese decreto podría estar no sólo el deseo de reprimir a la región económicamente, sino también de preparar el terreno para otra invasión militar", dijo Lavrov ante los diputados, informaron agencias locales.

Lavrov hacía referencia un reciente decreto del presidente ucraniano, Petro Poroshenko, que ordenaba el cese de los pagos de salarios y subvenciones públicas en los territorios bajo control rebelde. El ministro ruso señaló que la decisión de Poroshenko podría también llevar a Moscú a ofrecer a las autoproclamadas "repúblicas populares" de Luganks y Donetsk algún tipo de reconocimiento como regiones independientes.

Las tensiones en el este del país aumentaron tras las elecciones del 2 de noviembre celebradas en Lugansk y Donetsk, controladas por los rebeldes, consideradas ilegales por Poroshenko y Occidente.

Tras los comicios, el presidente ucraniano pidió al Parlamento del país que diera marcha atrás a una ley que concedía estatus político especial a esas regiones. Los diputados votarán sobre ese proyecto de ley el mes próximo, cuando el parlamento sesione por primera vez desde los comicios de octubre.

A pesar de las duras advertencias de Rusia, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Pavel Klimkin, insistió en destacar el acercamiento de su país a la OTAN. "La integración política y económica en la UE no es una respuesta a la situación actual sin el ingreso de Ucrania a la OTAN", dijo en referencia a los continuos combates entre tropas del gobierno y los separatistas en el este del país.

Rusia considera una amenaza para su seguridad que la vecina Ucrania entre en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, exigió en una entrevista con la BBC una "garantía del cien por cien" para que ningún país piense en que Ucrania va a entrar en la OTAN. La Alianza Atlántica, por su parte, ha reiterado en varias ocasiones que no está previsto una adhesión de Ucrania.

Bombardeos de ciudades

Los renovados bombardeos en el este de Ucrania, en los que murieron al menos diez civiles en las últimas 24 horas, frustran los recientes esfuerzos de mediación internacional y convierten en papel mojado los acuerdos de paz de Minsk.

Al menos siete civiles, entre ellos dos niños, han muerto en las últimas 24 horas en la región ucraniana de Lugansk debido a los bombardeos de las fuerzas gubernamentales, según denunciaron hoy los separatistas prorrusos.

En Pervomaisk, ciudad puente entre los bastiones rebeldes de Lugansk y Donetsk, cinco personas, incluidos dos niños, murieron cuando un proyectil alcanzó el portal del edificio de viviendas donde residían. Mientras, otros dos civiles perdieron la vida en la localidad bajo control rebelde de Kirovsk, donde también resultó dañado un gasoducto.

Horas antes, las autoridades de Lugansk leales a Kiev informaron sobre la muerte de tres civiles en un ataque rebelde con lanzaderas de misiles Grad (Granizo) contra la localidad de Toshkivka.

"Varios proyectiles alcanzaron un edificio residencial en la calle Donetskaya. Algunos apartamentos quedaron destruidos. Tres personas murieron en el acto y otras cuatro resultaron heridas gravemente, entre ellas dos niños de cinco años y seis meses", señalaron.

Precisamente, el cese de los ataques contra zonas pobladas y el repliegue del armamento pesado de los alrededores de las ciudades es uno de los puntos fundamentales del Memorándum de Paz de Minsk suscrito por Gobierno y separatistas el pasado 19 de septiembre.

"Desde la firma de los acuerdos de Minsk no hemos visto ni un solo ejemplo ni hemos sido informados ni una sola vez sobre el repliegue del armamento pesado, cuando esa es una de sus principales cláusulas", constató hoy el portavoz de la misión de la OSCE en Ucrania, el canadiense Michael Bociurkiw.

No sólo eso, sino que los observadores de la OSCE han detectado un incremento de la artillería y del número de convoyes militares sin distintivo con cañones y lanzaderas de miles en la zona bajo control rebelde, suministros militares de los que el Gobierno de Kiev responsabiliza a Rusia.

El mando militar ucraniano informó hoy de que al menos dos soldados han muerto y otros 13 han resultado heridos en ataques protagonizados por las milicias prorrusas en las últimas 24 horas.

Por ello, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, se mostró hoy pesimista sobre una pronta solución al conflicto ucraniano tras la reunión que mantuvo anoche en Moscú con el presidente ruso, Vladímir Putin.

"Viendo el estado de la situación, muy lamentablemente estamos todavía muy lejos de una mejora y más lejos aún de una solución política", señaló el diplomático a su regreso a Berlín.

Steinmeier reconoció que hay "serias diferencias" en la percepción que tienen Rusia y Alemania de la crisis en Ucrania, aunque llamó encarecidamente a no renunciar a los acuerdos de paz, por poco ideales que sean.

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, llega a Ucrania el viernes, con ocasión del primer aniversario del comienzo de las protestas antigubernamentales contra el ahora derrocado presidente Víktor Yanukóvich.