Rousseff refuerza su programa antihambre

Rousseff advirtió que si el vicepresidente Michel Temer asume el poder, en caso de ser destituida, "acabará con una parte" del programa Bolsa Familia.
La presidenta.
La presidenta. (Nelson Almeida | AFP)

Sao Paulo

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, anunció un alza en la asignación del programa del gobierno de combate al hambre, en un momento clave de su mandato por un eventual juicio político con miras a su destitución, y aseguró que "resistirá y luchará hasta el final".

Rousseff hizo el anuncio en un acto en Sao Paulo organizado por los sindicatos con motivo del Día de los Trabajadores y advirtió que si el vicepresidente Michel Temer asume el poder, en caso de ser destituida, "acabará con una parte" del programa Bolsa Familia.

La presidenta insistió en que es víctima de un "golpe" de Estado que comenzó a ser tejido por el presidente de la Cámara baja, Eduardo Cunha, investigado por corrupción por la Corte Suprema, pero afirmó que "luchará", como ya hizo durante la dictadura militar, recordó.

Rousseff acusó a Cunha y a otros legisladores de ser los "responsables" de la crisis económica que vive el país y del aumento del desempleo, por no aprobar las reformas que ella propuso al Congreso.

Alertó que si el Senado aprueba enjuiciarla y Temer asume la presidencia serán recortados los programas sociales. A la vez, anunció un reajuste de 9% en la asignación del Bolsa Familia, uno de los programas bandera del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).

El Bolsa Familia fue creado por el gobierno de su padrino político, el ex presidente Lula da Silva (2003-2011), y concede subsidios de unos 164 reales (unos 48.2 dólares) mensuales en promedio a unas 14 millones de familias pobres, según datos oficiales.

Rousseff también anticipó un ajuste al impuesto sobre la renta, y advirtió que un eventual gobierno de Temer supondrá "privatizaciones", como ya insinuó el propio vicepresidente.