Rousseff repudia la muerte de periodista

La presidenta de Brasil condena la violencia que le costó la vida a un camarógrafo en Río de Janeiro, donde ayer se registró otra marcha.
 Manifestantes en Río de Janeiro volvieron a protestar ayer contra el alza del transporte.
Manifestantes en Río de Janeiro volvieron a protestar ayer contra el alza del transporte. (Leo Correa/AP)

Río de Janeiro, Brasilia

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, repudió la muerte del camarógrafo Santiago Andrade, de 49 años, lo cual “indigna y entristece”, dijo, y ofreció la ayuda de la policía federal para hallar a los culpables.

“No es admisible que las protestas democráticas sean desvirtuadas por quien no tiene respeto por las vidas humanas”, señaló la mandataria en su cuenta Twitter luego de que ayer el cámara de la red de televisión Bandeirantes fuera declarado con “muerte cerebral”, tras ser herido el pasado jueves con una bengala en el cráneo, lanzada por un manifestante en Río de Janeiro.

La de Andrade es la primera baja de la prensa en la cobertura de las movilizaciones en Brasil, iniciadas en junio de 2013, mientras una nueva manifestación paralizó ayer el centro de Río de Janeiro (sureste) a cuatro meses del Mundial de Futbol.

Andrade cubría una violenta protesta contra el aumento del pasaje de autobús frente a la Central do Brasil, la mayor estación de metro y trenes de Río, cuando fue impactado en la cabeza por una bengala.

Los médicos declararon ayer su “muerte encefálica”, anunció la Secretaría de Salud de Río. Antes de cubrir la protesta de ayer contra el alza del transporte, unos 20 colegas rindieron homenaje a Andrade en el lugar donde fue herido.

Allí colocaron sus cámaras de fotos y de video en el piso, alrededor de la mancha de sangre, se tomaron de las manos, guardaron un minuto de silencio y luego aplaudieron.

Acarreando una pancarta que leía “De duelo por Santiago”, un manifestante ya famoso en Río por disfrazarse de Batman también lamentó la muerte del periodista.

“Es una fatalidad cometida por irresponsables que ensuciaron la reputación de los manifestantes” al matar “un héroe que arriesgaba su vida”, declaró.

Unas mil personas, muchos integrantes del grupo anarquista Black Bloc, vestidos de negro y enmascarados, protestaron ayer pacíficamente en el centro, vigilados por policías y helicópteros.

Manifestantes prendieron fuego a un torniquete, de aquellos que se usan para abordar ordenadamente el transporte público. Otros gritaban consignas contra la reciente alza del precio de autobús y el enorme gasto público en estadios para el Mundial, en vez de en mejoras de los deficientes servicios públicos.

El presunto autor del lanzamiento de la bengala fue identificado ayer por otro manifestante ya detenido en relación con el caso, anunció la policía.

“Puede ser condenado hasta a 35 años de cárcel por homicidio doloso calificado por uso de artefacto explosivo y el crimen de explosión”, dijo el comisario de la policía civil, Mauricio Luciano en rueda de prensa.

Las masivas protestas durante la Copa Confederaciones de la FIFA, en junio pasado, comenzaron como un rechazo al aumento del pasaje, pero se extendieron luego a la lucha contra la corrupción y contra el inmenso gasto público para el Mundial-2014 en lugar de inversiones para mejorar los deficientes servicios públicos, según las demandas.

Aunque desde junio las protestas han caído en intensidad, también se han radicalizado.

Claves

Llaman a reelección

-El gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, creado el 10 de febrero de 1980 en medio de huelgas y con raíces sindicalistas, conmemoró ayer su 34 aniversario y llamó a sus militantes a reelegir en octubre a la presidenta Dilma Rousseff.

-Aunque la ceremonia no fue el lanzamiento oficial de la candidatura de Rousseff, se le considera el disparo inicial para la campaña interna que convoca a 1.7 millones de afiliados al PT.

-Sin embargo, la ex guerrillera Rousseff, elegida por el ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva para sucederlo, es por lejos la favorita para la reelección, según las encuestas.