Rousseff garantiza derecho a protestar

La jefa de Estado aludió así a las manifestaciones que diversos movimientos sociales se proponen convocar durante el Mundial para protestar contra el elevado gasto público.

Brasilia

Brasil "es un país democrático" por lo que el derecho a la "protesta pacífica" está garantizado, afirmó ayer la presidenta, Dilma Rousseff y reiteró que se respetarán las manifestaciones durante el Mundial de futbol, que comenzará el 12 de junio, pero sin "vandalismos".

"Si las personas quieren protestar, pueden hacerlo perfectamente, pero democracia no significa vandalismo ni perjuicios para el resto de la población", declaró Rousseff durante una visita a las obras del trasvase del río San Francisco, uno de los principales del país.

La jefa de Estado aludió así a las manifestaciones que diversos movimientos sociales se proponen convocar durante el Mundial para protestar contra el elevado gasto público en el evento de la FIFA y exigir mayores inversiones en salud, educación y transporte, entre otras áreas sociales.

"Quien quiera manifestarse puede hacerlo, pero no puede de ninguna manera perjudicar el Mundial", aclaró la presidenta y recordó que las Fuerzas Armadas, así como todos los organismos de seguridad del Estado, velarán por "garantizar que las protestas sean pacíficas".

En 2013, durante la Copa de las Confederaciones, una ola de protestas contra el alto gasto público en eventos de la FIFA derrumbó la popularidad de Rousseff de 70 por ciento a 35 por ciento.

Rousseff recordó que, cuando se dieron esas protestas, instó a su gabinete a "oír la voz de la calle" y aceleró una serie de planes sociales y de infraestructura que estaban en preparación.

El ministro del Deporte, Aldo Rebelo, estimó ayer que, de ocurrir manifestaciones durante el Mundial, las mismas "serán aisladas. Creo que el país está preparado, porque la legislación brasileña protege las protestas pacíficas y cohíbe las violentas", dijo Rebelo a la prensa.