Rousseff descarta peligro de ruptura institucional en Brasil

La presidenta brasileña, en el último día de su visita a Suecia, reafirmó la estabilidad política y económica de su país, que comprará cazas suecos con el compromiso de transferencia de tecnología.
Dilma Rousseff (i) habla en la conferencia de prensa con el primer ministro de Suecia, Stefan Lofven (d), hoy en Estocolmo
Dilma Rousseff (i) habla en la conferencia de prensa con el primer ministro de Suecia, Stefan Lofven (d), hoy en Estocolmo (AFP)

Estocolmo, Brasilia

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo que a su entender no existe peligro de ruptura institucional en su país, pese a la crisis política y los pedidos de destitución que defienden opositores de su gobierno, en declaraciones que reproduce hoy el portal de noticias "G1".

"Sobre la cuestión política, aseguro que Brasil está en busca de una estabilidad política y no creemos que haya ningún proceso de ruptura institucional", dijo la mandataria en Estocolmo, donde se reunió con el primer ministro sueco, Stefan Lofven, en el marco de una visita oficial al país.

"Somos una democracia y tenemos tanto un (poder) Legislativo, como un (Poder) Ejecutivo y un (Poder) Judicial independientes y que funcionan con autonomía y en armonía. No creemos que haya ningún riesgo de crisis política más acentuada", enfatizó.

Los pedidos de apertura de juicio contra Rousseff son recibidos por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, quien tiene la potestad de acogerlos o archivarlos.

Cunha pertenece al centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que es el mayor socio de la coalición de gobierno. No obstante, el político evangélico es un enemigo declarado de Rousseff, por lo que no se sabe si llegará a habilitar que se abra un juicio político que pueda desembocar en la destitución de la presidenta.

La situación de Cunha al frente de la Cámara Baja está en jaque debido a sus presuntoa participación en la red de corrupción en Petrobras y además a que la semana pasada se descubrió que posee cuentas bancarias secretas en Suiza, las cuales no había declarado a las autoridades brasileñas, y que según sospecha la Fiscalía suiza recibieron fondos desviados de la petrolera estatal.

El pedido más sólido de apertura de juicio es el que presentará el martes al presidente de Diputados el jurista Hélio Bicudo, fundador del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), y el ex ministro de Justicia Miguel Reale Júnior. 

Dicho pedido se basa en fundamentos jurídicos respaldados por el Tribunal de Cuentas, que encontró irregularidades en las finanzas públicas de 2014, y que pueden derivar en la destitución de la mandataria, en caso de que el Congreso, que es el que tiene la última palabra al respecto, determine que violó la Ley de Responsabilidad Fiscal.

"Opción segura para inversiones"

Rousseff aseguró también hoy en Estocolmo que su país es "una opción segura y atrayente para inversiones". "Somos un país que ofrece grandes oportunidades y posee un ambiente de negocios sofisticado y seguro. Somos una gran democracia. Nuestra economía tiene fundamentos sólidos", dijo Rousseff ante empresarios y autoridades suecas durante la visita oficial que realiza al país escandinavo, según informa la presidencia brasileña.

La mandataria destacó que su gobierno está "trabajando de manera decidida para fortalecer la salud fiscal (del país)". Brasil, dijo, está "retomando el equilibrio, reduciendo la inflación, (y) consolidando la estabilidad macroeconómica para aumentar la confianza y garantizar la reanudación del crecimiento".

Rousseff, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), afronta en una grave crisis política y económica que mantiene en jaque a su gobierno y en ascuas a los inversores. La situación económica en el gigante sudamericano viene en franco deterioro, con inflación y desempleo en alza y contracción de la actividad económica.

Pese a la severa crisis económica, Rousseff confirmó que su país sigue dispuesto a realizar la compra de 36 aviones cazabombarderos Gripen NG, fabricados por el grupo Saab. Se trata de "uno de nuestros proyectos más importantes", dijo la mandataria respecto al acuerdo, que rondó los 4,700 millones de dólares.

"Es un proyecto ambicioso y a gran escala, pero no dañará nuestra economía", agregó respecto al acuerdo, que implica una serie de proyectos de cooperación a nivel industrial y tecnológico. Brasil necesita más tecnología, innovación e investigación y Suecia es un "socio clave", dijo la mandataria en la rueda de prensa conjunta con el primer ministro sueco, Stefan Lofven.

Parte de lo ofrecido por Suecia para que Brasil se inclinara por la compra de los cazabombarderos de fabricación nacional, que compitieron en su momento con los FA-118 de la estadunidense Boeing, y los Rafale de la francesa Dassault Aviation, fue el compromiso de transferir tecnología para la industria brasileña y formar pilotos y mecánicos.

"Queremos aprovechar todo el potencial de este acuerdo. Queremos inclusive reproducirlo en otros sectores de nuestra relación económica con el incentivo a la innovación, a la producción industrial y a la capacitación de recursos humanos", dijo la presidenta.

Lofven señaló que el acuerdo suscrito entre ambos países generará al menos mil puestos de trabajo en Suecia y tendrá repercusiones con nuevas empresas en ambos país. Respecto al comercio bilateral en general, Rousseff dijo que unas 200 compañías suecas operan en Brasil y cuentan con una plantilla de setenta mil trabajadores.

El intercambio comercial bilateral, añadió, creció 45 por ciento en los últimos diez años y entre 2009 y 2014 las inversiones suecas en Brasil se triplicaron y rondaron los 4,500 millones de dólares. "Tenemos que ampliar esos números", afirmó.

Rousseff cerró hoy su agenda en Suecia con una visita a la planta del consorcio de defensa Saab en Linköping para comprobar el proceso de fabricación de los cazas Gripen.

Brasil y Suecia firmaron hace un año un acuerdo, valorado en unos 5,400 millones de dólares, por el que el país latinoamericano recibirá entre 2019 y 2024 36 cazabombarderos, de los que casi la mitad serán producidos de forma conjunta, en una operación financiada por el Instituto sueco de Crédito a la Exportación.

Quince de los 36 aviones serán construidos en las plantas de la empresa brasileña Embraer, a la que Saab le transferirá la tecnología necesaria para su desarrollo. La mandataria brasileña visitó también el Real Instituto de Tecnología y la sede del fabricante sueco de equipos de telecomunicación Ericsson.

Ericsson anunció hoy un acuerdo con la mexicana América Móvil para probar en 2016 los sistemas para redes 5G en Brasil, además de varios programas de investigación con universidades de este país.

Crisis de refugiados

Rousseff afirmó también en la rueda de prensa que las intervenciones militares realizadas fuera de los marcos del Derecho Internacional son la causa de la crisis de refugiados de sacude a Europa. "Intervenciones militares al margen del Derecho Internacional, que causaron la crisis de los refugiados y la desestabilización de regiones enteras, no pueden ser toleradas", afirmó.

"Situaciones como las de Irak, Libia, Siria y Yemen demuestran la urgencia de que retomemos las soluciones negociadas como forma prioritaria de resolución de conflictos", agregó en declaraciones que reproduce el blog oficial del Palacio del Planalto (Presidencia brasileña).

La mandataria sudamericana dijo que su país y Suecia coinciden en la necesidad de reformar los principales organismos de gobernanza internacional. Se trata de una antigua demanda brasileña, que pretende desde hace más de una década obtener un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Asimismo, Rousseff felicitó al país europeo por haber sido el primero de la Unión Europea en reconocer el Estado Palestino. La tradición sueca de brindar ayuda oficial al desarrollo, agregó, sirve de inspiración "para todos aquellos que creen que sin prosperidad no habrá paz".

Tras la visita a la planta de Saab, donde hoy tenían su primer día de trabajo 50 ingenieros brasileños en virtud del acuerdo entre ambos países, Rousseff siguió viaje a Helsinki, dando fin a su visita oficial a Suecia. Mañana, visitará la vecina Finlandia en su gira por los países nórdicos europeos.