Rousseff cancela agenda en Rio debido al calor

Dos días después de sufrir una baja de tensión tras el segundo debate, pospuso al lunes sus actos electorales al esperarse unas temperaturas de 41ºC, mientras lograba el apoyo de Campesinos sin ...
Aecio Neves (i) y Marina Silva (d), durante un acto electoral hoy en Sao Paulo
Aecio Neves (i) y Marina Silva (d), durante un acto electoral hoy en Sao Paulo (AFP)

Río de Janeiro

La presidenta de Brasil y candidata a la reelección, Dilma Rousseff, pospuso al lunes su agenda en Rio de Janeiro para este sábado debido al calor que se espera en la ciudad, adonde debía acudir dos días después de sufrir una bajada de tensión en directo.

"Ella canceló la agenda. Con una previsión de 41ºC sería temerario", afirmó Luiz Fernando Pezao, candidato a la reelección como gobernador de Rio por el PMDB, partido aliado de Rouseff en el gobierno, según unas declaraciones recogidas por el sitio de información G1.

Rousseff (PT, izquierda) sufrió una bajada de tensión el jueves en directo, cuando era entrevistada tras un tenso debate televisado con su adversario en la segunda vuelta, el socialdemócrata Aecio Neves.

"Vamos a recomenzar, me estoy sintiendo mal, mi presión cayó", dijo dubitativamente la mandataria mientras la periodista le ayudaba a sentarse y le pasaba un vaso con agua. En ese momento, la emisión cambió unos momentos a otro lado del estudio y, cuando regresó con la presidenta, Rousseff ya estaba recuperada.

La candidata a la reelección participó con normalidad este viernes en actos electorales en Curitiba y Florianópolis (sur), por lo que su asesoría de prensa negó que el aplazamiento de las actividades en Rio se debiera a cuestiones de salud.

"La presidenta goza de una óptima salud (...) La agenda de la presidenta en Rio fue transferida para la semana que viene. Mañana (sábado), en Brasilia, realizará grabaciones para el programa de TV", dice la nota recogida por el periódico O Globo.

Horas después de sufrir la bajada de tensión tras el debate, la campaña de Dilma Rousseff colgó un video en la cuenta de la presidenta en Facebook, donde se veía a una Rousseff muy dinámica, con otra ropa y recién maquillada.

"Estoy sintiéndome muy bien, preparada para un nuevo día de lucha. Ahora voy a parar, comerme un 'feijaozinho' (un plato de frijoles) con arroz porque saco vacío no se tiene en pie", afirmaba una sonriente Dilma. Los dos candidatos a presidir Brasil se volverán a encontrar para su tercer debate televisado el próximo domingo a las 22:00 locales en Sao Paulo.

Mientras, Los Sin Tierra de Brasil, Vía Campesina y la Confederación de Trabajadores de la Agricultura (Contag) declararon el viernes su apoyo a Rousseff ante la segunda vuelta del 26 de octubre.

"Tenemos que derrotar la candidatura neoliberal de Aecio Neves, porque representa las fuerzas derechistas y fascistas del país", señala un comunicado de Vía Campesina, que agrupa a quince organizaciones sociales, entre estas el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST) y la Confederación de Trabajadores de la Agricultura (Contag).

El MST y la Contag confirmaron a la AFP esa posición y su adhesión a la "carta de apoyo político a la reelección de Dilma Rousseff". El documento llama a hacer campaña por Rousseff y asegura que "la victoria de Neves significaría un retroceso en las políticas sociales, mayor criminalización de los movimientos sociales (...) y promovería la entrega de los bienes naturales y mayor concentración de la tierra".

La Articulación de Pueblos Indígenas (APIB), que también integra la Vía Campesina, no adhirió al apoyo. "No apoyamos a ninguno de los dos candidatos", dijo a la AFP Paulino Montejo, un coordinador de esa organización indígena.

En un manifiesto público, la APIB expresó "su permanente indignación con el modo en que los grandes partidos que controlan el poder han despreciado los derechos constitucionales de nuestros pueblos originarios" y lamentó que "el tema ha sido ignorado sistemáticamente en la campaña electoral".

Una buena parte de los indígenas brasileños ha sido muy crítica con el gobierno de Dilma Rousseff, que aseguran paralizó el reconocimiento oficial de sus territorios y benefició al lobby agrícola.

También los Sin Tierra han sido críticos con el gobierno de Rousseff, alegando que redujo el ritmo de la reforma agraria, pero es tradicionalmente afín al Partido de los Trabajadores de la mandataria, que ayudaron a fundar en 1980.

Rousseff, de 66 años, y el ex senador del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) Aecio Neves, de 54, están empatados para el balotaje, según los sondeos. Neves ha recibido el apoyo de buena parte de los candidatos que perdieron en la primera vuelta electoral, incluida la ecologista Marina Silva, que quedó tercera con 21.3% de los votos.

Aecio Neves y su aliada, la ambientalista Marina Silva, aparecieron juntos por primera vez este viernes asegurando ser líderes de un "momento histórico" que cambiará al país. "Quiero decirle a todos, a Brasil, que este es un momento histórico en la vida nacional. Estamos construyendo una alianza en favor del país, de la política, de la eficiencia en la gestión pública, de la transformación real de la vida de aquellos que menos tienen", declaró Neves.

En una rueda de prensa conjunta en un centro de eventos en la zona oeste de Sao Paulo, Neves agradeció el respaldo de la ecologista -"un gesto de patriotismo"-, a quien definió como "una mujer a la que Brasil respeta y admira". Según Neves, el apoyo de Marina no es hacia él, sino "a un proyecto" que busca un Brasil diferente "al país de la separación que propone el otro sector político".

Por su parte la ecologista, que quedó fuera del balotaje al llegar en tercer lugar en la primera vuelta el 5 de octubre, defendió su opción de sumarse a un proyecto de "cambio" liderado por Neves, miembro del partido socialdemócrata PSDB. "Estoy aquí como parte de este movimiento de cambio que puede mejorar Brasil", declaró Silva en su intervención.

Según Silva, Aecio Neves reactivará la economía brasileña -actualmente en recesión técnica y con la inflación muy por encima de la meta- y profundizará las políticas sociales llevadas adelante en los doce años de gobierno del Partido de los Trabajadores de Rousseff y su antecesor Luiz Inacio Lula da Silva.

Marina Silva fue ministra de Lula pero rompió con el PT. Este viernes, aseguró que Neves también se había comprometido con el desarrollo sustentable de este gigante sudamericano que convive con la tensión entre la protección ambiental o la ampliación de su enorme industria agropecuaria. El candidato y su aliada se esforzaron además por mostrar que hay sintonía entre ellos. Se saludaron con abrazos y besos en la mejilla y posaron sonrientes ante las cámaras.

Vestida con una vistosa blusa verde, Marina Silva no llevaba su severo moño en la nuca, sino que lucía una cola de caballo hasta la cintura que dejaba suelta su cabellera negra y crespa. "Estos días estuve con gripe y una persona enferma no puede amarrarse el cabello húmedo en un moño. Así que lo dejé así, suelto", explicó la ex ministra, una mujer negra de 56 años. "Se ve bonita", replicó Neves, que tiene fama de seductor.