Rousseff apoyaría una candidatura de Lula en 2018

Mientras la presidenta reelecta afirmaba que "lo que Lula quiera ser, yo lo apoyo", el candidato a la vicepresidencia con Aécio Neves aseguró que la oposición "no dará tregua" a la mandataria.
Dilma Rousseff (i) se abraza con el ex presidente Luiz Inacio Lula Da Silva la noche de su victoria electoral, en Brasilia
Dilma Rousseff (i) se abraza con el ex presidente Luiz Inacio Lula Da Silva la noche de su victoria electoral, en Brasilia (AFP)

Brasilia

La presidenta de Brasil Dilma Rousseff, reelecta para un segundo mandato, dejó ver hoy que apoyaría una eventual candidatura de Luiz Inacio Lula da Silva, su antecesor y padre político, para reasumir el poder en 2018.

"Ya lo he dicho y lo repito, lo que Lula quiera ser, yo lo apoyo", dijo al canal SBT la mandataria, que impulsada por el Partido de los Trabajadores, PT, izquierda) se impuso el domingo en la segunda vuelta electoral con 51,64% de los votos sobre el opositor socialdemócrata Aecio Neves (PSDB, 48,3%).

Medios de prensa en Brasil han publicado que Lula, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y abandonó el poder con una popularidad por las nubes, estaría considerando buscar un tercer mandato en 2018. "Hace meses he defendido esa alternativa", dijo el lunes el presidente del PT, Rui Falcão. En Brasil, el presidente puede reelegirse por dos periodos consecutivos.

Lula, que enfrentó y dio por superado un cáncer, sigue siendo hoy una figura de mucho peso en la política brasileña y líder del PT. De hecho, de cara a estas elecciones que pasaron, dentro del propio oficialismo llevaban adelante el movimiento "Vuelve Lula", aunque él mismo había declarado varias veces que estaba alineado con la candidatura de Rousseff.

Mientras, el senador brasileño Aloysio Nunes Ferreira, candidato a vicepresidente en la derrotada fórmula presidencial del líder opositor Aécio Neves, afirmó hoy en un discurso en el Congreso que la oposición "no dará tregua" a Dilma Rousseff.

Nunes Ferreira, dirigente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), dijo que la oposición salió fortalecida de las urnas al obtener casi la mitad de los votos en la disputa por la Presidencia y que tendrá que representar en el Congreso a la mitad del país que rechazó la reelección de la jefe de Estado.

El senador rechazó la invitación al diálogo hecha por la mandataria y dirigente del Partido de los Trabajadores (PT), a la que acusó de "difamar" al PSDB durante la campaña electoral con "mentiras" a través de las redes sociales, que, en su opinión, fueron convertidas en una "cloaca maloliente" con la intención de "destruir a los adversarios".

"Quien hace eso no tiene autoridad moral para pedir diálogo. Conmigo no. Ofreces una mano mientras en la otra tienes un puñal que clavas en la espalda", dijo el candidato a vicepresidente en la fórmula del líder socialdemócrata Aécio Neves, derrotado en las elecciones del domingo, en las que la mandataria obtuvo el 51.64 % de los votos.

El senador también aseguró que, desde la oposición, "no darán tregua" a la presidenta en este mandato y que van a pedir que se cumplan "todas las promesas". Nunes Ferreira también se quejó de que fue "agredido por canallas" escondidos en las redes sociales "al servicio del PT" y aseveró que no quiere ser "aliado ni cómplice" de un "Gobierno corrupto".

Con un discurso exaltado desde la tribuna del Senado, el ex candidato a vicepresidente agregó que a través de "páginas ligadas al PT" los acólitos de la formación oficialista difundieron rumores en los que se afirmaba que "Aécio (Neves) pegaba a mujeres y consumía drogas".

"Eso fue lo que hicieron. No digan que la candidata (Rousseff) no sabía lo que estaba pasando. Todo el mundo percibía las insinuaciones que hacía en los debates y en las redes sociales", subrayó.

En la réplica, el vocero del PT en el Senado, senador Humberto Costa, salió en defensa de su partido y dijo que la formación no tenía nada que ver con los rumores divulgados a través de internet. Costa se solidarizó con Ferreira, del que dijo que era una persona honesta, por los ataques sufridos a través de las redes sociales.

En su primer discurso después de ser reelegida como presidenta de Brasil, Rousseff declaró su compromiso para retomar el diálogo entre las diferentes fuerzas políticas y pidió "unidad" para mejorar futuro del país.

La bolsa de Sao Paulo recuperó hoy el optimismo y cerró con una fuerte alza de 3.62% respecto al lunes cuando se hundió tras la reelección de Rousseff. El principal índice de la plaza bursátil, el Ibovespa, cerró hoy en 52,330 puntos.

El lunes, en la primera jornada tras el balotaje que dejó en el camino al socialdemócrata Aecio Neves, preferido de los mercados, la bolsa cayó 2.77%. En la apertura del lunes llegó a derrumbarse 6%. Según analistas, fue una reacción de "decepción total" tras la reelección de Rousseff.

Pero la noche del lunes la mandataria dijo que anunciaría medidas económicas antes de fin de año y dio un respiro a los mercados, que están a la expectativa de quién será el nuevo ministro de Hacienda.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, manifestó hoy a Rousseff el "valor estratégico" de las relaciones entre los dos países, informó la Casa Blanca en un comunicado.

Obama llamó por teléfono a Rousseff para felicitarla por su victoria en el balotaje realizado el domingo en Brasil, que le garantizó un segundo mandato presidencial.

En la llamada telefónica, Obama "enfatizó el valor estratégico de nuestra relación bilateral" y su compromiso de "profundizar la cooperación" en áreas como energía, comercio y "otros asuntos bilaterales prioritarios".

De acuerdo con la Casa Blanca, Rousseff "agradeció" la gentileza de Obama "y afirmó que un fortalecimiento de las relaciones con Estados Unidos es una prioridad para Brasil".

El lunes, la Casa Blanca había transmitido las felicitaciones de Obama a Rousseff por su victoria electoral, y también un llamado a reforzar los vínculos bilaterales.

Las relaciones entre Estados Unidos y el gigante sudamericano resultaron fuertemente estremecidas el año pasado a raíz del descubrimiento de una red global de espionaje y vigilancia montada por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadunidense. Como parte de esas actividades, un teléfono celular de Rousseff habría sido interceptado por esa red.

Rousseff tenía prevista una visita de Estado a Washington para octubre del año pasado, pero los dos gobiernos optaron diplomáticamente por postergarla por tiempo indefinido. La reelección de Rousseff y el deseo expresado por los dos gobiernos de recomponer las relaciones bilaterales abre las puertas a que esa visita vuelva a la agenda.