Rousseff y Neves chocan sobre corrupción en el último debate

A un día de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el cara a cara entre la presidenta y candidata a la reelección y el aspirante socialdemócrata fue quizás el menos agresivo con ...
Aécio Neves y Dilma Rousseff (d), poco antes de iniciarse el debate televisado en Río de Janeiro
Aécio Neves y Dilma Rousseff (d), poco antes de iniciarse el debate televisado en Río de Janeiro (AFP)

Río de Janeiro

Las denuncias de corrupción en Petrobras y otros escándalos que implican al PT de la presidenta Dilma Rousseff y al PSDB de su rival Aecio Neves calentaron la campaña a un día del balotaje en Brasil, para el cual la mandataria es favorita. Un total de 142-8 millones de brasileños están convocados a las urnas por segunda vez en un mes el domingo.

Tras la campaña más ajustada y sangrienta de la historia reciente de Brasil, Rousseff, una ex guerrillera de 66 años con fama de dura que quiere ampliar los 12 años del PT en el poder, aventaja por entre seis y ocho puntos a Neves, un ex senador y ex gobernador de 54 años proveniente de la élite política brasileña.

La corrupción es uno de los temas clave para definir la elección en este país indignado con los interminables abusos de poder e impunidad de sus servidores públicos, tal como reflejaron las masivas manifestaciones callejeras de 2013.

Aunque con momentos tensos, sin embargo, el ultimo debate de la TV Globo en Rio fue quizás el menos agresivo -no hubo casi ataques personales- y el que tuvo más definiciones claras sobre temas clave, gracias a un formato que permitía preguntas por sorteo de brasileños indecisos en la platea.

"Campaña sórdida"

Neves acusó a Rousseff de llevar a cabo "la campaña más sórdida" en la historia de Brasil -le ha acusado de nepotismo, de mentiroso, de corrupción, ha insinuado que condujo borracho y drogado- y empezó el debate preguntándole sobre las denuncias de la revista conservadora Veja publicadas el viernes.

Según Veja, Alberto Yousseff, un empresario preso desde marzo acusado de comandar una gigantesca red de lavado de dinero que incluía los desvíos en Petrobras, dijo a la justicia que el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010) y su delfina política Rousseff "sabían todo" sobre la corrupción en la empresa estatal.

Yousseff y un ex director de Petrobras, Paulo Roberto Costa, denunciaron sobreprecios en contratos de empresas con la petrolera destinados a financiar al PT y a partidos y políticos aliados. Ambos buscan reducir sus penas a cambio de dar a la policía información privilegiada. Sus denuncias no han sido probadas.

"Iré a la justicia para defenderme [de las acusaciones de Veja] y tengo la certeza de que el pueblo brasileño va a mostrar su indignación el domingo votando y derrotando esa propuesta que usted representa y que es un retroceso para Brasil", lanzó la presidenta.

Neves, que se ha defendido de las duras acusaciones de Rousseff con la misma moneda, también le preguntó por qué mantiene en secreto la financiación del puerto de Mariel en Cuba. "Nosotros financiamos una empresa brasileña que generó empleo en Brasil" y construye el puerto, no al gobierno cubano, respondió la mandataria.

"Existe una medida para acabar con la corrupción: ¡sacar al PT del poder!", dijo un enérgico Neves mientras Rousseff torcía la cara, los 'tucanos' del PSDB aplaudían y los 'petistas' abucheaban.

Más de un 'mensalao'

En otro momento de tensión, Neves presionó a Rousseff para que diera su opinión sobre el juicio del 'mensalao', el escándalo de compra de votos de legisladores aliados orquestado por el PT en el primer mandato de Lula, que terminó con altos jerarcas del partido en la cárcel. Y le preguntó si considera "un héroe nacional" a José Dirceu, ex jefe de gabinete de Lula condenado.

La presidenta retrucó recordando el 'mensalao mineiro', un escándalo de compra de votos orquestado por el Partido de la Socialdemocracia Brasileña de Neves en el estado de Minas Gerais (sureste), por el que hay diez acusados pero nunca se llegó a juicio.

Los acusados del mensalao "fueron condenados y fueron a la cárcel. En tanto en el 'mensalao' de su partido no tuvo condenados ni castigados" porque el PSDB siempre "encajona y archiva" las denuncias de corrupción, le dijo Rousseff.

El noreste negro y pobre de Brasil es un gran bastión del PT, agradecido por los programas sociales que benefician a 50 millones de brasileños desfavorecidos, un cuarto de este país con una de las mayores tasas de desigualdad del mundo.

Los electores de mayores ingresos apoyan a Neves y acusan a Rousseff de estancar el crecimiento del país, en recesión en el primer semestre, y descuidar la inflación, que ha superado el techo de la meta y alcanzó 6.75% en doce meses.

La batalla se jugará principalmente en el seno de la clase media intermedia -con ingresos de dos a cinco salarios mínimos- del sur y sobre todo del sureste.

Los últimos sondeos serán difundidos este sábado, un día antes del desenlace de esta campaña llena de dramas y sorpresas que incluyeron la muerte de un candidato en un accidente aéreo (el socialista Eduardo Campos) y el surgimiento de otra candidata, la ecologista Marina Silva, que tras desplazar a Neves y amenazar el liderazgo de Rousseff quedó tercera y apoya ahora al socialdemócrata.