Romero siguió el "ejemplo de Jesús": Papa Francisco

El pontífice recordó la figura del nuevo beato salvadoreño junto con la de la monja italiana Irene Stefani, misionera que también fue beatificada ayer.

Ciudad del Vaticano

El papa Francisco dijo hoy que monseñor Óscar Arnulfo Romero, beatificado ayer, siguió el "ejemplo de Jesús" al elegir estar "en medio de su pueblo" en una declaración tras el dominical rezo del Ángelus.

El arzobispo de San Salvador, recordó el pontífice, resultó muerto "mientras estaba celebrando la eucarístía. Este pastor dedicado, con el ejemplo de Jesús, eligió estar en medio de su pueblo, especialmente los pobres y los oprimidos, a costa de su vida".

El papa recordó la figura del nuevo beato salvadoreño junto con la de la monja italiana Irene Stefani, misionera que también fue beatificada ayer y que "sirvió al pueblo keniano con alegría, misericordia y tierna compasión".

De ambos el papa elogió su "ejemplo heroico", que suscitan entre los cristianos "el vivo deseo de testimoniar el Evangelio con valor y abnegación".

Romero (1917-1980) fue beatificado en su natal El Salvador, en un acto de masas en que se resaltó su amor por los pobres y lucha por la justicia.

Fue beatificado en una ceremonia presidida por el cardenal Angelo Amato, enviado del papa Francisco, quien en febrero pasado aprobó el decreto que reconocía el "martirio" del arzobispo de San Salvador, asesinado por "odio a la fe".

"San Romero de América", como desde hace años llaman a Romero los salvadoreños, fue asesinado el 24 de marzo de 1980 por un comando de ultraderecha mientras oficiaba misa en la capilla del hospital de cáncer Divina Providencia de San Salvador.

PIDE AYUDA PARA LOS INMIGRANTES EN GOLFO DE BENGALA Y MAR DE ANDAMÁN

El papa Francisco pidió hoy a la comunidad internacional que ayude a los inmigrantes indocumentados en el golfo de Bengala y el mar de Andamán durante su alocución posterior al rezo del Ángelus.

"Sigo con viva preocupación el asunto de los numerosos refugiados en el golfo de Bengala y en el mar de Andamán. Agradezco los esfuerzos de aquellos países que han dado su disponibilidad a recibir a esas personas que afrontan grave sufrimiento y peligros", dijo el pontífice.

"Animo a la comunidad internacional a suministrar la asistencia humanitaria necesaria", agregó.

Entre 6,000 y 8,000 inmigrantes indocumentados, según la ONU, que se encuentran a la deriva en esa zona de Asia y una parte importante de ellos pertenece a la etnia rohinyá, una comunidad musulmana que Birmania no reconoce como sus nacionales.

Muchos de ellos huyen de las malas condiciones en las que viven en Rakáin, donde han sido objeto de maltratos y discriminación, en especial desde la ola de violencia sectaria que surgió en 2012.

Indonesia y Malasia anunciaron el miércoles pasado que concederán asilo temporal a los inmigrantes que se encuentran a la deriva, siempre que la comunidad internacional se comprometa a reubicarlos en terceros países o repatriarlos en el plazo de un año.