Rodrigo Rato, detenido por supuesto fraude y blanqueo de capitales

El ex director del FMI, ex ministro de Economía español y vicepresidente del gobierno con José María Aznar, fue arrestado después de que agentes fiscales registraran su domicilio.
Un agente (i) ayuda a Rodrigo Rato (c) a ingresar en un vehículo policial tras su detención en su domicilio de Madrid
Un agente (i) ayuda a Rodrigo Rato (c) a ingresar en un vehículo policial tras su detención en su domicilio de Madrid (AFP)

Madrid

El ex director gerente del FMI y ex vicepresidente del Gobierno español Rodrigo Rato fue detenido hoy después de que agentes fiscales registraran su domicilio dentro de la investigación por presuntos delitos de fraude, blanqueo de capitales y alzamiento de bienes.

La detención se produce después de que Fiscalía de Madrid le denunciara por dichos delitos y tras el registro de su residencia en el centro de Madrid por agentes de la Agencia Tributaria (AEAT) del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) y miembros del Cuerpo Nacional de Policía. El registro fue autorizado por un juzgado madrileño, que con carácter "inmediato", admitió a trámite la denuncia de la Fiscalía.

Después de tres horas de registro en su residencia, el ex director gerente del FMI y ex ministro de Economía de España fue trasladado en un automóvil policial sin esposar, aunque escoltado por los funcionarios del Ministerio de Hacienda, a su despacho para continuar otros registros, según fuentes judiciales.

La denuncia de la Fiscalía se dirige contra Rato y contra otras personas, que no han sido identificadas y las actuaciones están declaradas secretas. Precisamente y al mismo tiempo que se producían los registros en Madrid, la Agencia Tributaria ha realizado otras inspecciones en un despacho de abogados situado en una urbanización de lujo en el municipio de San Roque, en la provincia de Cádiz (sur), según fuentes próximas a la investigación.

Las mismas fuentes explicaron que la Agencia Tributaria ha pedido a la policía si puede disponer de un calabozo en una céntrica comisaría madrileña para trasladar a un "detenido", sin especificar si se trata de Rato, quien fue también presidente de la entidad bancaria intervenida Bankia.

Amnistía fiscal de 2012

El registro se ha producido después de que el Ministerio Fiscal investigara a Rodrigo Rato durante varios días tras conocerse que se acogió a la amnistía fiscal en 2012 para regularizar su patrimonio. A raíz de ello la Agencia Tributaria comenzó a investigar un "complejo entramado societario familiar".

El Sepblac, la unidad de inteligencia financiera española, dependiente del Ministerio de Economía, es el encargado de profundizar en la investigación para confirmar si existen indicios de delito. Aunque el caso está actualmente en manos de la Fiscalía de Madrid, el caso lo asumirá presumiblemente la Fiscalía Anticorrupción.

El ministro de Justicia español, Rafael Catalá, manifestó que esta actuación judicial demuestra que el sistema funciona y que la ley es igual para todos con independencia de su condición "profesional o política".

Por su parte, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, dijo hoy durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados que se escandalizaría si la Agencia Tributaria no pudiera investigar a personas con relevancia social, "como ocurrió en ocasiones anteriores".

El ministro señalaba que a los funcionarios de la AEAT no debe preocuparles "lo más mínimo" los nombres y apellidos, ni la relevancia social ni la afiliación política de los investigados.

Tras la regularización fiscal realizada por Rodrigo Rato en 2012 y ante la duda del origen de los bienes declarados, Hacienda le incluyó en un listado de 705 personas sospechosas de haber podido blanquear capitales.

El gobierno de Mariano Rajoy "es implacable en la lucha contra el fraude y también es imparcial en cuanto a las actuaciones que se tienen que desarrollar", añadió el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, en referencia a la lucha contra una corrupción que provoca la indignación de una población aún asfixiada por la crisis, en pleno año electoral.

Por su parte, el líder del Partido Socialista, principal de la oposición, Pedro Sánchez, pidió la dimisión del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. "Lo de Rodrigo Rato es un verdadero escándalo. Rajoy tiene que dar explicaciones y Montoro debe dimitir", escribió Sánchez en su cuenta de Twitter oficial, pidiendo también una comisión parlamentaria de investigación.

Según varios medios, un juez español solicitó al banco de negocios franco-estadunidense Lazard información sobre el supuesto pago de 6,2 millones de euros a Rato en 2011, varios años después de que hubiese trabajado para ellos como asesor.

Antigua esperanza de la derecha española, considerado en los años 2000 uno de los grandes candidatos a tomar las riendas del país, Rato comenzó a verse cernido por la justicia con el escándalo de Bankia. Este banco que él presidió desde 2010 hasta 2012 rozó la quiebra ese año precipitando un rescate europeo a la banca española de 41 mil millones de euros.

Rato está imputado por estafa, apropiación indebida, delitos contables, falsedad documental y administración desleal, en relación con la salida a bolsa de la entidad en 2011.

También está imputado, junto a casi un centenar de personalidades políticas y sindicales, en el marco de otro escándalo por uso de tarjetas bancarias corporativas opacas al fisco y utilizadas para gastos personales. Según la prensa española, estos gastos iban desde safaris en África a joyas, ropa de lujo o pagos en restaurante.

Otros retiraron centenares de miles de euros en metálico, compraron joyas, ropa de lujo o pagaron restaurantes o taxis con fondos cuyo origen se desconoce, añaden los periódicos.

Este asunto provocó su expulsión del gubernamental Partido Popular, en una situación muy comprometida ante la multiplicación de escándalos de corrupción que implican a algunos de sus miembros en un año con múltiples citas electorales.

Rodrigo Rato fue ministro de Economía y vicepresidente del Ejecutivo durante los dos gobiernos de José María Aznar, entre 1996 y 2004, tras lo que fue nombrado director gerente del FMI, cargo que ocupó has 2007. Desde 2010 a 2013 fue presidente de Bankia, entidad que es objeto de diversas investigaciones judiciales.