Revés para Obama: senadores demócratas bloquean "Fast Track" de TLC's

La medida de los legisladores supone un golpe a la iniciativa del presidente para negociar con más facilidad acuerdos de libre comercio, en especial el que busca con la región Asia-Pacífico.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sufre un revés al oponerse miembros de su partido a su iniciativa comercial
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sufre un revés al oponerse miembros de su partido a su iniciativa comercial (AFP)

Washington

Los senadores demócratas del Congreso estadunidense bloquearon hoy el avance de una iniciativa del presidente Barack Obama que le permitiría negociar con más facilidad acuerdos de libre comercio, en especial el que busca con la región Asia-Pacífico. El Senado otorgó 52 votos a favor y 45 en contra en una moción de procedimiento para comenzar a debatir la legislación, ocho votos menos de los 60 necesarios para continuar su curso.

El respaldo de la mayoría republicana, opositora al gobierno pero que en este caso se alió con Obama, no alcanzó para superar la obstrucción de la minoría demócrata, que conserva un poder de bloqueo según las reglas tradicionales de la cámara alta.

Un grueso importante de los demócratas se opone a la propuesta legislativa, ya que pretenden evitar la implicación del Congreso estadunidense en los contenidos de los tratados después de que estos hayan sido acordados por las partes, ya que solo tendrían que cumplir unas premisas previas impuestas por el Legislativo.

Obstáculos para Obama

De esta manera, los demócratas del ala más progresista pretenden añadir disposiciones al proyecto de ley que podrían resultar verdaderos obstáculos para Obama en sus negociaciones con los países que integran el TPP.

Entre esas medidas que algunos quieren adherir a la ley, conocida como "fast track" o vía rápida, se encuentra una enmienda que pretende exigir una ofensiva por parte de EU contra la manipulación de las divisas por parte de los países involucrados, un asunto al que se oponen especialmente Japón y Malasia.

Además de la moneda, muchos demócratas también quieren incluir medidas para ayudar a los trabajadores que puedan sufrir desplazamiento laboral o desempleo a causa de los acuerdos, así como endurecer los términos sobre el trabajo infantil y fortalecer la respuesta del Gobierno a las prácticas comerciales desleales.

Por 52 votos contra 45 los senadores se pronunciaron contra la apertura del debate sobre una propuesta de ley para crear un procedimiento acelerado, conocido como "Fast track", que busca impedir al Congreso modificar los acuerdos comerciales negociados por el presidente.

Eran necesarios 60 votos para iniciar la discusión. Todos los demócratas votaron en contra de la iniciativa promovida por el presidente de su mismo partido. El voto de hoy no mata por completo la iniciativa, que podrá volver a ser planteada en el orden del día por los republicanos más adelante, aunque difícilmente antes de junio.

Pero revela la amplitud de la hostilidad en las mismas filas del partido del presidente contra la liberalización del intercambio comercial que Obama quiere firmar antes del final de su mandato con 11 países de la región Asia-Pacífico, en el marco del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP). "Lo que acabamos de ver es bastante chocante", señaló el jefe de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

"Lo que acabamos de presenciar aquí es cómo el Senado demócrata cerró la oportunidad de debatir la prioridad económica más importante de un presidente demócrata", criticó McConnell.

"Por supuesto, espero que algunos de nuestros colegas presten atención a las palabras del presidente Obama y reconsideren su elección", añadió el republicano sobre una de las pocas políticas del mandatario con las que su bancada está de acuerdo.

Por su parte, el líder de la minoría demócrata del Senado, Harry Reid, rechazó los argumentos de McConnell y dijo que solamente se le puede culpar a él mismo por el bloqueo del texto.

"Hay una persona culpable de que esta importante pieza legislativa no esté ahora siendo debatida, y esa persona es el líder de la mayoría", afirmó el demócrata en alusión al rechazo de McConnell a debatir las exigencias de los progresistas. De todas formas, Reid, históricamente contrario a los tratados de libre comercio, se mostró optimista sobre la posibilidad de un acuerdo entre las partes.

El texto busca establecer un procedimiento acelerado denominado Trade Promotion Authority (TPA) para que el Congreso se pronuncie sobre los acuerdos comerciales negociados por el presidente. Implica que los parlamentarios podrían votar a favor o en contra de los acuerdos, pero no enmendarlos, hasta julio de 2018 o 2021 si el sucesor pidiera una prolongación. También fijaría objetivos de negociación.

Desde 1979 el Congreso ha aprobado quince acuerdos comerciales con procedimientos similares. En este caso, el primer beneficiado sería la asociación transpacífica. El proyectado tratado entre Estados Unidos y la Unión Europa, el TTIP, también podría beneficiarse de esta iniciativa pero su horizonte es más lejano.

Resistencia demócrata

Históricamente los republicanos son más favorables al libre comercio que los demócratas, muchos de los cuales siguen convencidos de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o Nafta), que entró en vigor en 1994 tras ser firmado por el presidente demócrata Bill Clinton, fue un error costoso para el empleo en Estados Unidos.

La resistencia de su propio partido, combinada con la de los grandes sindicatos, obligó a Barack Obama a multiplicar las intervenciones públicas y privadas, reuniones y llamados a los legisladores. Pero fue infructuoso.

Oficialmente, trancaron el proyecto porque desean garantías sobre la adopción de otras leyes vinculadas al comercio internacional, fundamentalmente la renovación de un programa de formación y ayuda a los trabajadores estadunidenses afectados por los acuerdos de libre comercio.

Pero además cuestionan un futuro mecanismo de resolución de litigios por arbitraje o la ausencia de una cláusula contra la manipulación monetaria por parte de los países y temen que la reducción de los aranceles afecte la industria estadunidense. También denuncian el secreto que rodea las negociaciones multilaterales.

"El presidente nos pide que votemos para lubricar un acuerdo comercial que está casi negociado por completo pero que se mantiene secreto", argumentó la senadora Elizabeth Warren, de la izquierda del partido.

En la cámara de representantes, en tanto, la mayoría republicana no está unida y varias decenas de republicanos se niegan a darle más poderes a Obama. "Para tener éxito el presidente y su partido deben repensar su enfoque", advirtió el presidente republicano de la cámara, John Boehner. El TPP incluye a Estados Unidos y otros once países: Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.