Revelan trampas en el plebiscito de Colombia

El líder de la campaña contra el acuerdo de paz con las FARC admite que tergiversaron y ocultaron información para ganar.
El ex mandatario y senador Álvaro Uribe, de ultraderecha, encabezó el rechazo al pacto con la guerrilla.
El ex mandatario y senador Álvaro Uribe, de ultraderecha, encabezó el rechazo al pacto con la guerrilla. (John Vizcaino)

Bogotá

Una enorme controversia se desató ayer en Colombia por la revelación de que la estrategia de los defensores del rechazo al acuerdo de paz con las FARC en el plebiscito del domingo pasado se basó en tergiversaciones y en fomentar la “indignación”.

Así lo reconoció Juan Carlos Vélez, quien de cara al plebiscito fue el director de la campaña del Centro Democrático, partido de derecha radical que dirige el ex presidente y ahora senador Álvaro Uribe.

El acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), negociado durante casi cuatro años en Cuba, fue rechazado en el plebiscito con 50.21% de los votos, frente a 49.78% que se pronunció a favor de su implementación.

La victoria del “no” dejó en el limbo el acuerdo firmado el pasado 26 de septiembre en Cartagena por el presidente Juan Manuel Santos y el líder máximo de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, Timochenko, además de procesos como la desmovilización de los guerrillas, el abandono de armas y una reforma agraria para entregar a los campesinos 10 millones de hectáreas.

En declaraciones al diario La República, Vélez aceptó que la campaña contra el acuerdo “fue la más barata y efectiva de la historia”; reveló los nombres de las empresas que la financiaron y admitió que ni los propios promotores del “no” esperaban la victoria.

Según Vélez, la estrategia incluyó un fuerte uso de las redes sociales para no explicar el real contenido de los acuerdos y en su lugar fomentar la indignación: “Estábamos buscando que la gente saliera a votar verraca (enojada)”.

El político admitió también que la campaña que dirigió incurrió en tergiversaciones del acuerdo de paz. La República le preguntó: “¿Por qué tergiversaron mensajes para hacer campaña?”, a lo que Vélez contestó: “Fue lo mismo que hicieron los del ‘sí’”.

Vélez dijo que el uso de internet facilitó la propagación de mensajes contra el pacto, que buscaba poner punto final a 52 años de confrontación armada.

El aliado de Uribe relató que la campaña en la radio se hizo en función de los estratos socioeconómicos. En el caso de las clases más deprimidas, la campaña apuntaba a que el gobierno tenía planes de eliminar los subsidios para financiar el posconflicto.

Las revelaciones de Vélez no cayeron bien en la directiva del Centro Democrático, empezando por el propio Uribe, que  en Twitter reaccionó dicendo que “hacen daño los compañeros que no cuidan las comunicaciones”.

Políticos que respaldaron el referendo del acuerdo de paz en el plebiscito repudiaron las declaraciones de Vélez y algunos cuestionaron incluso la legitimidad del resultado de la consulta.

“Las revelaciones colocan el triunfo del ‘no’ en la ilegalidad. Solicito investigación a autoridades electorales. La Fiscalía debe investigar hechos informados por el gerente de la campaña ‘uribista’ sobre el método para engañar. Hubo fraude electoral”, afirmó el senador Horacio Serpa, del Partido Liberal.

A su vez, la senadora Claudia López, de la independiente Alianza Verde, dijo que “es inaceptable que el ‘uribismo’ haya hecho deliberadamente una campaña para engañar a los colombianos”.

La campaña a favor del acuerdo de paz ha señalado que los opositores difundieron “mentiras” que no estaban en el pacto de paz, de 297 páginas, que muy pocas personas en Colombia admiten que leyeron en su totalidad.

Algunas de esas afirmaciones indicaban que los guerrilleros recibirían grandes sumas de dinero, mientras que en las clases populares circulaba el rumor de que si se votaba por el “sí”, lo que en realidad ocurriría es que las FARC llegarían al poder con Timochenko como presidente.

Claves

Retorno

Cientos de miembros de las FARC que estaban listos para entregar sus armas a la ONU empezaron a retornar a las zonas donde han actuado en los últimos años.

La cadena de radio Caracol señaló que los guerrilleros empezaron a salir desde el miércoles de la región de los Llanos del Yarí (sureste).

Los guerrilleros debían permanecer en esa región durante medio año donde entregarían 14 mil armas a la ONU.