Retirada rusa de Ucrania sería "un pequeño paso adelante": EU

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, anunció en la mañana que la mayor parte de las tropas rusas habían abandonado el este de su país.
Soldados ucranianos caminan en un puesto de control cerca de la pequeña ciudad de Slavyanoserbsk, en la región de Lugansk
Soldados ucranianos caminan en un puesto de control cerca de la pequeña ciudad de Slavyanoserbsk, en la región de Lugansk (AFP)

Washington, Kiev

El departamento de Estado estadunidense valoró hoy que una retirada parcial de las tropas rusas del territorio ucraniano, si se comprueba que es cierto, representaría "un pequeño paso adelante". El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, anunció por la mañana que la mayor parte de las tropas rusas había abandonado Ucrania.

"No podemos verificar esto de manera independiente", comentó ante la prensa Marie Harf, portavoz adjunta del departamento de Estado, que añadió: "Evidentemente, todo avance hacia una desescalada sería positivo pero queda todavía mucho trabajo por hacer", continuó la portavoz. "Si es cierto, estaría lejos de ser suficiente, (pero) sería un pequeño paso adelante".

Harf también subrayó que el cese el fuego "se mantiene, aunque hay algunas violaciones (de él) durante la noche". De su lado, la secretaria de Estado adjunta para Relaciones Europeas y Euroasiáticas, Victoria Nuland, insistió en un acto público en Washington en que "todas las fuerzas extranjeras deben retirarse (de suelo ucraniano), todos los equipamientos extranjeros deben retirarse, la frontera debe resguardarse y la descentralización y la amnistía prometidas deben rafificarse".

Además, rechazó "totalmente" las acusaciones del presidente ruso, Vladimir Putin, que dijo que Occidente utiliza la crisis en Ucrania para "reanimar" la OTAN. "Las decisiones de la OTAN derivan directamente del sentimiento de amenaza experimentado por algunos aliados tras el apoyo de Rusia a la escisión de Ucrania y a la intervención directa de Rusia en Ucrania", añadió. "Nos encantaría regresar al statu quo si Rusia lo hiciera primero".

Según la página web de la presidencia ucraniana, Poroshenko declaró que, "según las últimas informaciones que he recibido de nuestros servicios de inteligencia, el 70% de las fuerzas rusas se ha retirado".

El mandatario, quien fue invitado a pronunciar un discurso ante el Congreso estadounidense durante su visita a Washington el 18 de septiembre, estimó que la situación en el este de Ucrania "cambió radicalmente" desde que entró en vigor la tregua entre Kiev y los insurgentes.

"Antes del anuncio del alto el fuego, Ucrania perdía todos los días decenas de vidas de sus héroes", destacó, un día después de una conversación telefónica con Putin confirmando su decisión de encontrar una salida pacífica al conflicto.

"Ucrania no hizo ninguna concesión sobre su integridad territorial", declaró Poroshenko, aludiendo a la firma en Minsk de un documento de 12 puntos que otorga sobre todo "un estatuto especial" a las regiones de Donetsk y Lugansk, dos bastiones separatistas, para instaurar un "gobierno autónomo provisorio" y la realización de elecciones locales anticipadas.

Poroshenko anunció que presentará al parlamento un proyecto de ley que garantiza más autonomía al este, aunque precisó que cerraba la puerta a todas las discusiones "sobre una federación o sobre cualquier tipo de separación" (de las regiones del este).

Sin embargo, los separatistas prorrusos quieren la independencia de su territorio y no desean permanecer dentro del país con mayores poderes, afirmó poco después a la AFP un dirigente separatista. "No prevemos seguir formando parte de Ucrania", dijo a la AFP Andrei Purguin, vice primer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk.

De otra parte, los países miembros de la Unión Europea (UE) no llegaron hoy a un acuerdo sobre la aplicación de nuevas sanciones decididas la semana pasada contra Rusia y los embajadores del bloque celebrarán una nueva reunión el jueves, informaron fuentes oficiales.

Los embajadores de los 28 países miembros "se reunirán de nuevo mañana para continuar su discusión sobre las sanciones, lo que permitirá una nueva evaluación de la situación sobre el terreno" en Ucrania y "consultas suplementarias" indicó esa fuente.

El lunes, la UE aprobó una nueva tanda de sanciones económicas contra Rusia pero supeditó su entrada en vigor a la evolución de la situación en el este de Ucrania tras la tregua.

Las sanciones, con las que la UE busca un "cambio de rumbo" en las "acciones de desestabilización de Rusia en el este de Ucrania", entrarán en vigor "en los próximos días", había indicado el presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, en un comunicado.

Los jefes de Estado y de gobierno acordaron el mes pasado en cumbre imponer una nueva tanda de sanciones económicas contra Rusia, acusada de enviar tropas y armamento al este de Ucrania para apoyar a los separatistas prorrusos.

El lunes, una fuente diplomática indicó que varios países se mostraron "reticentes" a que las sanciones entraran en vigor el martes luego de la tregua alcanzada el viernes entre Kiev y los separatistas prorrusos que cambió el escenario.

Este miércoles, la ministra de Relaciones Exteriores italiana y futura jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, interrogada sobre cuándo las nuevas sanciones deberían entrar en vigor afirmó que la unidad de la UE viene primero. "Si no nos mantenemos unidos... nos debilitaremos y Rusia se reforzará", dijo en una conferencia. "Nuestro rol es alcanzar un consenso", añadió.

Los detalles sobre las nuevas sanciones se conocerán sólo una vez que sean publicados en el Boletín Oficial. Según fuentes diplomáticas las nuevas medidas limitarían aún más el acceso a los mercados de capitales a los bancos públicos rusos y apuntarían además a compañías petroleras como Rosneft y Transneft.

Las nuevas sanciones cubren las mismas áreas que las que se decidieron en julio: restricción al acceso a los mercados financieros, prohibición de comerciar armamento, restricción de comercio de las tecnologías de doble uso -civil y militar-, restricción al acceso de tecnología para la exploración y explotación de petróleo no convencional.

El primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, advirtió el lunes que Moscú podría responder a este nuevo tren de medidas prohibiendo el acceso al espacio aéreo ruso a los vuelos de las compañías comerciales de la UE, que utilizan corredores aéreos sobre Rusia en sus conexiones con Asia.