Responsables económicos rusos advierten de la situación "explosiva"

Expertos señalan que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ignora las señales negativas en la economía, como la subida de precios, la caída libre del rublo y el escaso crecimiento económico.
El presidente ruso, Vladimir Putin, durante una reunión hoy con su gabinete en su residencia campestre de Novo-Ogaryovo, cerca de Moscú
El presidente ruso, Vladimir Putin, durante una reunión hoy con su gabinete en su residencia campestre de Novo-Ogaryovo, cerca de Moscú (AFP)

Moscú

La subida de precios, el rublo en caída libre y el crecimiento agónico son señales de que la economía rusa no va bien, pero las voces que advierten de la "situación explosiva" del país son ignoradas por el presidente Vladimir Putin, estiman los expertos.

Los análisis de la situación económica del país difieren si los que los pronuncian son políticos o representantes del foro económico, según se pudo comprobar el jueves en el foro anual consagrado a las inversiones.

Mientras Putin trató de tranquilizar a los inversores y demostrar que la situación actual está bajo control, el discurso de los responsables del entorno económico mostraron su preocupación por las alarmantes señales de la economía rusa, lastrada por las sanciones occidentales y las persistentes debilidades estructurales.

Para el ministro de Economía Alexei Uliukayev, la situación es "explosiva" debido a la alta inflación, que se situará en torno al 8% este año y al crecimiento del PIB inferior al 1%.

El presidente del mayor banco ruso, el Sberbank, y ex ministro de Economía German Gref comparó la situación de la economía rusa a la de la difunta URSS, que se enfrentaba a la vez a unos precios de petróleo muy altos y a "importantes problemas estructurales".

"No podemos tolerar la misma situación", dijo Gref, quien pidió a Moscú que no repita los errores de la Unión Soviética si no quiere correr la misma suerte. "Estas intervenciones demuestran la pérdida de influencia del entorno económico. Antes, este tipo de discursos se hacían en privado. Aparentemente, hoy no tienen más alternativa que hacer oír su opinión", piensa Andrei Yakovlev, analista de la Escuela Superior de Economía.

"Los responsables económicos rusos deben estar desesperados para hacer este tipo de declaraciones en público. Está claro que su influencia ha disminuido. Antes, hubieran logrado un compromiso", dice la politóloga Maria Lipman.

La economía sacrificada

Con el telón de fondo de la crisis ucraniana y de las fuertes tensiones internacionales, "los intereses políticos y geopolíticos rusos se oponen a los intereses económicos. En este tipo de situación, Putin siempre ha sacrificado el desarrollo económico", asegura Lipman. "En el contexto actual, esta elección es dramática y estructuralmente irreparable para Rusia", agrega.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) no dudó el miércoles en calificar de "tristes" las perspectivas económicas para Rusia, pese a las ventajas "sólidas" como la reducida deuda pública e importantes reservas de divisas.

Muy dependiente de las exportaciones de materias primas, las empresas rusas no pueden acceder a los mercados internacionales de capitales ni a las tecnologías que tanto necesitan debido a las sanciones occidentales por su intervención en la crisis de Ucrania.

Los capitales siguen huyendo masivamente del país. Se espera que salgan unos 120 mil millones de dólares este año. El rublo ha perdido cerca de un cuarto de su valor en un año, encadenando récords de debilidad ante el dólar, lo que ha abocado al banco central ruso a intervenir para frenar esta caída.

Por si fuera poco, el ministerio de Finanzas ha constatado una fuerte subida de los precios de numerosos alimentos debido al embargo que ha impuesto Moscú a la importación de productos alimentarios europeos.

Presupuesto para defensa

Ante esta situación, el ministro de Finanzas Anton Siluanov aboga por una limitación generalizada de los gastos del Estado e inversiones puntuales para apoyar a las principales empresas y desarrollar las infraestructuras.

El ministro de Economía, por su parte, se quejó del "desequilibrio" del proyecto de presupuesto 2015-2017 pues "los gastos para economía, educación, salud y cultura son tres veces menos que los de defensa".

"En este sistema monopolístico, Putin es el que toma todas las decisiones. Y tiene prioridades más importantes que el desarrollo económico de Rusia", dice Lipman. "Los intereses de los empresarios se sacrifican en nombre de la "soberanía y de los intereses nacionales, en la forma en que lo entiende el presidente".

"A juzgar por la política actual, se dará prioridad al Estado autoritario. Los únicos que no sufrirán de recortes presupuestarios serán la policía y los servicios de seguridad y el ejército", predice.