Resolución rusa sobre Ucrania no gusta a Occidente e indigna a los ucranianos

El borrador presentado por Moscú en la ONU para exigir un alto el fuego reclamó un "cese inmediato de las hostilidades", mientras los combates entre prorrusos y las fuerzas ucranianas llegaron hoy ...
Un miliciano prorruso dispara desde un techo al cuartel de los guardias fronterizos en la ciudad de Lugansk, en el este de Ucrania
Un miliciano prorruso dispara desde un techo al cuartel de los guardias fronterizos en la ciudad de Lugansk, en el este de Ucrania (AFP)

Nueva York

El borrador de resolución presentado hoy por Rusia en la ONU para exigir un alto el fuego en Ucrania no recibió el apoyo de Occidente y provocó la indignación de los ucranianos, que han calificado el movimiento de "cínico e inmoral". Rusia, que desde ayer ocupa la presidencia mensual del Consejo de Seguridad, convocó una reunión de urgencia del máximo órgano de decisión de Naciones Unidas para presentar al resto de miembros su propuesta para detener la violencia en Ucrania.

El texto ruso exige un "cese inmediato de las hostilidades" en el sureste de Ucrania, solicita a las partes que se comprometan a un "alto el fuego sostenible" y les pide la apertura de "corredores humanitarios" que permitan a los civiles que lo deseen abandonar las zonas donde hay combates y dar ayuda a la población en esa áreas.

El embajador de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, aseguró en declaraciones a los periodistas que es necesario que el Consejo de Seguridad actúe cuanto antes para frenar el deterioro de la situación en Ucrania y poner fin a la violencia. "Hay que hacer algo ahora", señaló Churkin, que aseguró que por ello el borrador propuesto por Rusia no tiene tintes políticos y se centra únicamente en cuestiones humanitarias.

Sin embargo, el texto, que no se sometió a votación, fue rechazado por las potencias occidentales, según reconoció el propio representante ruso, que se refirió a ellas como los "sospechosos habituales". Estados Unidos consideró hoy una hipocresía que Rusia pida el fin de la violencia en Ucrania cuando al mismo tiempo hay fuerzas irregulares y armas que entran en el país desde Rusia y Moscú no ha hecho nada para detener a los separatistas prorrusos.

Por su parte, el embajador francés, Gérard Araud, criticó en Twitter que Rusia proponga una resolución sobre la situación humanitaria en Ucrania y se oponga a una sobre Siria, "donde la situación es mucho peor". Más allá fue el representante permanente de Ucrania ante la ONU, Yuriy Sergeyev, quien consideró "cínico e inmoral" el movimiento por parte de Rusia en el Consejo de Seguridad, cuando sigue "ocupando" territorio ucraniano y respaldando a los rebeldes del este del país.

Sergeyev, que ni siquiera quiso comentar el contenido del borrador, aseguró que el texto es "innecesario", pues ya hay otros como el pactado en las conversaciones de Ginebra que deben aplicarse. Preguntado por los periodistas acerca de si tenía previsto someter el texto a voto próximamente, Churkin dijo que Rusia aún no ha decidido el siguiente paso.

Mientras, sobre el terreno, los combates entre fuerzas gubernamentales e insurgentes prorrusos en Ucrania llegaron hoy a la frontera con Rusia cuando un grupo de milicianos rebeldes atacó un puesto de la guardia fronteriza. Según el Servicio de Guardafronteras de Ucrania, cerca de medio millar de rebeldes atacaron durante la madrugada la comandancia situada en la ciudad de Lugansk, a pocos kilómetros de la frontera.

Al menos cinco asaltantes murieron, mientras varios guardias fronterizos resultaron heridos en los combates, que se prolongaron durante casi toda la jornada, con breves treguas para evacuar a los heridos.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, informó hoy de que durante el fin de semana mantuvo una conversación con el presidente electo de Ucrania, Petro Poroshenko, al que instó a utilizar medios pacíficos para reafirmar la soberanía de Kiev sobre su territorio y a iniciar un diálogo con el presidente ruso, Vladimir Putin.

De otra parte, la Casa Blanca informó hoy que el vicepresidente estadunidense, Joe Biden, asistirá a la investidura de Petro Poroshenko como presidente de Ucrania en la capital de ese país el sábado.

Biden encabezará la delegación que partirá a Kiev para asistir a la ceremonia y para reunirse con líderes ucranianos a fin de definir "cómo Estados Unidos puede ayudar a Ucrania a combatir la corrupción, fortalecer sus instituciones democráticas y volver a poner la economía del país en el camino del crecimiento", dijo la entidad en un comunicado.

El presidente Barack Obama también tiene previsto reunirse con Poroshenko en Polonia el miércoles durante un viaje oficial destinado a reiterar el compromiso en términos de seguridad de Estados Unidos hacia Europa del Este, en medio de la peor crisis en esa región en los últimos años.

Estados Unidos respaldó fuertemente a Ucrania en su lucha contra la insurgencia separatista en el este del país, de la que Washington responsabiliza a Moscú. La situación ha llevado la relación de los enemigos durante la guerra fría a enfriarse como nunca desde entonces.

Washington llevó adelante una campaña para aislar a Putin, luego de que Crimea volviera a anexarse a Rusia y por su ingerencia en la crisis ucraniana, que incluyó la cancelación de la Cumbre del G8 en Sochi este mes y la expulsión de facto de Moscú de ese grupo. La Casa Blanca anunció que en los próximos días dará más detalles sobre el viaje de Biden.