Republicanos: aspirantes para todos los gustos

Nunca antes en los últimos 50 años hubo tantos candidatos dispuestos a conseguir la nominación partidista a la presidencia.
George Pataki, ex gobernador de Nueva York.
George Pataki, ex gobernador de Nueva York. (Darren Mccollester/AFP)

Washington

Con ocho candidatos declarados para las primarias, el Partido Republicano renunció al consenso para la elección presidencial de 2016, unos comicios que podrían definir el futuro del partido y de Estados Unidos tras la era Obama.

Hillary Clinton no parece tener un adversario a su altura entre los demócratas, pero las cosas son muy diferentes entre los republicanos, donde se enfrentan numerosas corrientes ideológicas, desde las ultraconservadores hasta las más moderadas, sin que se sepa cuál de ellas se impondrá dentro de 18 meses.

Nunca antes durante las últimas cinco décadas hubo tantos candidatos diferentes dispuestos a conseguir la nominación de su partido a una elección presidencial.

Tradicionalmente, los principales dirigentes se involucraban en una suerte de "pre-primarias imaginarias", en el curso de las cuales un candidato de consenso se destacaba antes de las primarias propiamente dichas.

"No hay candidato de consenso" entre los republicanos, subraya Merle Black, profesor de ciencia política de la Universidad Temor.

En el Partido Republicano hay un heterogéneo espectro de candidatos, desde gobernadores, como Scott Walker de Wisconsin, hasta jóvenes senadores, como Marco Rubio y Ted Cruz; pasando por empresarias, como la ex presidenta de Hewlett-Packard, Carly Fiorina; un neurocirujano que se estrena en política, Ben Carson; un ex gobernador y pastor, Mike Huckabee; otro ex ejecutivo estatal, George Pataki de Nueva York, y un miembro de la dinastía Bush, Jeb. Esto sin contar al multimillonario Donald Trump, eternamente tentado a lanzarse a la carrera.

"Están pasando revista escrupulosamente, no solamente a los eventuales candidatos, sino que también reflexionan sobre la orientación que seguirá el partido", estima Dante Scala, profesor de ciencias políticas en la Universidad de New Hampshire.

Los republicanos no vencen una elección presidencial desde George W. Bush en 2004 y a muchos de los precandidatos les gustaría presentarse como la nueva voz del partido.

Un sondeo de la Universidad Quinnipiac publicado el jueves muestra que Walker, Rubio, Huckabee, Carson y Bush están empatados con 10% de intención de voto cada uno.

"Hay muchas preguntas sobre la dirección que tomará el Partido Republicano y sobre su viabilidad en el futuro, hay muchas ideas diferentes", afirma Black. "Para eso sirven las primarias, para ver quién puede llevar un mensaje creíble".

Otro elemento decisivo es quién será capaz de recaudar suficiente dinero para realizar una campaña nacional eficaz. "Si los candidatos logran encontrar un ángel de la guarda o dos podrán lanzarse y parecer creíbles, al menos a corto plazo", agrega Linda Fowler, profesora en la Universidad Dartmouth College.

Los principales donantes y los militantes "parecen a menudo privilegiar las ideas antes que la experiencia", recuerda, lo que explica el número de candidatos sin gran experiencia.

El número de potenciales precandidatos republicanos comenzaría a reducirse a partir de agosto, con los primeros debates televisados: los organizadores solo permitirían participar a los diez precandidatos que estén arriba en los sondeos.

Algunos "fracasarán de forma vergonzosa" antes del inicio de las primarias hacia el final de este año en Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur, advierte Black.