Republicanos mantienen mayoría en Cámara de Representantes

Según proyecciones de las principales redes de televisión, el Partido Republicano mantiene su hegemonía en la cámara baja, donde podrían conseguir de 226 a 242 de las 435 bancas en disputa.
Un signo en inglés y español muestra el camino al centro de votación en Austin Community College en Austin, Texas
Un signo en inglés y español muestra el camino al centro de votación en Austin Community College en Austin, Texas (AFP)

Washington

El opositor Partido Republicano mantiene el control de la Cámara de Representantes del Congreso estadunidense en las elecciones realizadas hoy, aunque la batalla en el Senado continúa abierta, de acuerdo a proyecciones de las principales redes de televisión y otros grandes medios.

CBS News proyectó que los Republicanos conseguirán 226 de las 435 bancas en disputa para la Cámara de Representantes. Por su parte, NBC estimó que el partido podría conseguir hasta 242 bancas.

Estas previsiones sugieren que los Republicanos podrán fortalecer su dominio de esa cámara baja del Congreso, desde donde establecieron una férrea oposición a las iniciativas del presidente Barack Obama. El Senado, donde el oficialista partido Demócrata tiene una estrecha mayoría, aún presenta un panorama indefinido.

Los conservadores lograrán mantener el control sobre la Cámara Baja al lograr mantener los asientos que ya tenían en su poder desde 2012 sin demasiadas dificultades, según apuntan las principales cadenas. Más de 120 escaños lograron mantener bajo su poder al cierre de las urnas en la costa este, con una temprana ventaja añadida a los buenos resultados que, sin duda, se esperan en los estados sureños.

Los republicanos han aprovechado la creciente insatisfacción con el presidente de EU, Barack Obama, para golpear con fuerza a los candidatos demócratas y movilizar al electorado conservador.

El Partido Republicano, que actualmente controla la Cámara Baja con 234 escaños, podría superar esta noche los 242 asientos que consiguieron en 2010 aupados por el Tea Party, aunque los propios conservadores calculan el aumento de su ventaja en unos ocho escaños.

Esta situación otorgaría un mayor margen de maniobra para el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, que en estos dos años ha tenido que lidiar con el poder acumulado por el ala más conservadora del partido.

Estados Unidos renueva hoy los 435 escaños de la Cámara de Representantes pero también un tercio del Senado, el mayor valor en liza de estas elecciones, que podrían dejar el control total del Congreso en manos conservadores.

De acuerdo con las redes de televisión, los Republicanos sellaron la suerte de la disputa en la Cámara de Representantes con la victoria de Shelley Moore Capito en el estado de West Virginia, para suceder al demócrata Jay Rockefeller.

En las disputas por plazas del Senado, el republicano Mitch McConnell fue reelecto en Kentucky y con ello tiene el camino abierto para convertirse en el líder de la oposición en el caso de que su partido adquiera mayoría también en la cámara alta.

En tanto, las disputas electorales senatoriales en los estados de Carolina del Norte y Georgia seguían indefinidas. En Georgia, la batalla electoral se mantenía entre tres candidatos: el republicano David Perdue, la demócrata Michelle Nunn y la libertaria Amanda Swafford. Por ello, no se descarta una nueva elección entre los dos primeros colocados.

Los estadunidenses acudían hoy a votar en unas legislativas con señales de derrota para el partido demócrata del presidente Barack Obama, que podría ceder el control total del Congreso a los opositores republicanos, por primera vez en ocho años.

Las "midterms", tradicionalmente crueles para el partido en el poder, arrancaron a las 06:00 hora local (11:00 hora GMT) en ocho estados de la costa este del país para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 36 de 100 bancas del Senado, 36 de 50 gobiernos de estado y una parte de los legisladores locales.

Simultáneamente se realizarán decenas de referendos en estados, con temas que van desde la legalización o despenalización de la mariguana (incluyendo en la capital federal, Washington), al derecho al aborto o el aumento del salario mínimo en otras entidades.

Los republicanos se encaminan, según el consenso de los pronosticadores, a consolidar su dominio de la cámara baja y a alcanzar la mayoría en el Senado, bajo control demócrata desde 2006.

En caso de derrota, Obama, electo en 2008, seguiría la suerte de todos sus antecesores desde Ronald Reagan y terminaría su mandato en la Casa Blanca -mientras atiende la crisis en Siria o la delicada economía- con la oposición de ambas cámaras del Congreso.

"Creo que necesitamos un cambio en la política estadunidense", dijo a la AFP Charles Kaster, un trabajador de la construcción luego de votar en Berryville, Virginia. "Le dimos al otro bando seis años para que hicieran lo que quisieran y no parece estar funcionando muy bien", añadió.

Diez batallas clave

Las primeras luces sobre el Senado se podrían conocer tras el cierre de las urnas en Kentucky (18:00 horas en casi todo el estado, 23:00 hora GMT), Georgia (0:00 GMT), y luego en Carolina del Norte (0:30 horas) y New Hampshire (01:00 jpras), dos estados actualmente en el lado demócrata.

Sin embargo, con resultados impredecibles en la remota Alaska, la jornada podría ser larga, aún sin contar con las altas probabilidades de balotaje en Luisiana (sur) y Georgia (sureste), el 6 de diciembre y 6 de enero, respectivamente.

Hasta la víspera los sondeos se mantenían ajustados, en algunos casos por debajo del margen de error, pero favorecían a los republicanos en suficientes contiendas senatoriales para conquistar las seis bancadas que requieren para voltear el péndulo del poder en la cámara alta.

"Hay un aire de victoria", dijo el lunes el senador por Kentucky Mitch McConnell, quien se convertirá en el jefe de la nueva mayoría en caso de triunfo. La atención estará centrada en diez batallas clave por el Senado, siete de ellas en estados perdidos por Obama en 2012. Actualmente los demócratas tienen una mayoría de 55 a 45.

Alza del voto latino

Los republicanos han insistido durante meses en que la elección es un referendo contra Obama, a quien culpan de la crisis en Siria, la falta de preparación frente al ébola y no le perdonan la reforma del sistema de salud, "Obamacare".

Los demócratas padecen la relativa impopularidad de Obama y el poco entusiasmo de su electorado clave: hispanos, negros y jóvenes, que votan en menor proporción que los conservadores, de mayor edad.

Un número inédito de latinos - 25.2 millones según el instituto Pew - está llamado a votar en los comicios, pero se estima que acudan realmente unos 7.8 millones de electores, aún así un récord para la primera minoría del país.

El dinero volvió a inundar la campaña, que registró un costo estimado de 3,670 millones de dólares por el Center for Responsive Politics, un récord para este tipo de elecciones en el millonario ciclo electoral estadunidense.

Larga jornada

Además del Congreso, se renovarán las gobernaciones en 36 de 50 estados, con resultados inesperados en Colorado, hogar de las Montañas Rocosas en el centro-oeste, y en el crisol latinoamericano, Florida, al sureste. En ambos el creciente electorado hispano deberá tener un rol decisivo. Más de 19 millones de estadunidenses ya votaron antes de hoy en una treintena de estados, según el Elections Project del profesor Michael McDonald.

Ante el probable triunfo republicano, inmigrantes y activistas llamaron el lunes a los electores a pensar en la reforma migratoria, un asunto fundamental, especialmente para la comunidad de origen latinoamericano que naufragó en la cámara baja, dominada por los conservadores.