Republicanos están dispuestos a permitir suspensión de pagos, alerta Obama

El mandatario, que dijo estar "exasperado" por la crisis, convocó a una reunión hoy en la Casa Blanca con los líderes del Congreso, afirmó que Wall Street debería estar preocupado ante las ...
El republicano John Boehner (c) líder de la Cámara de representantes, sale del Capitolio en dirección a la Casa Blanca, donde el presidente Obama había convocado una reunión a las 17:30
El republicano John Boehner (c) líder de la Cámara de representantes, sale del Capitolio en dirección a la Casa Blanca, donde el presidente Obama había convocado una reunión a las 17:30 (AFP)

Washington DC -Baltimore

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió hoy de que los republicanos están dispuestos a permitir que el país entre en suspensión de pagos y que Wall Street debería estar preocupado ante las "profundas" consecuencias que tendría no aumentar el techo de la deuda a mediados de mes.

Esta paralización de servicios del gobierno federal de EU, sin antecedentes en casi 18 años, tuvo una primera consecuencia internacional con la anulación hoy de parte de una gira por Asia que Obama comenzaría el sábado. EU superó su límite de endeudamiento (16.7 billones de dólares) y funciona gracias a "medidas extraordinarias" adoptadas por el Tesoro.

El titular de esa cartera, Jacob Lew, advirtió reiteradamente que el 17 de octubre los fondos se terminarán. Y EU podría entrar en default por primera vez en su historia. Según el presidente, "Wall Street, esta vez, debería preocuparse".

"Cuando hay una situación en la que un grupo (la oposición republicana) está dispuesto a hacer default en las obligaciones estadunidenses" hacia los acreedores del país, "entonces tenemos un problema", dijo Obama en una entrevista con la cadena CNBC. "Creo que (en Wall Street) deberían estar preocupados" por el cierre del Gobierno y la proximidad de una nueva crisis sobre la deuda, aseguró el mandatario.

El mandatario adelantó que si bien está "expasperado" por la crisis, no negociará con los republicanos hasta que acepten otorgar los fondos necesarios al gobierno sin poner condiciones sobre su reforma de la salud. "Estoy exasperado, porque esto (el bloqueo sobre el presupuesto y el tope de endeudamiento) es enteramente innecesario", dijo Obama.

Obama se reunió hoy en la Casa Blanca con más de una decena de banqueros de Wall Street, a quienes advirtió de que el ala más conservadora de los republicanos, el Tea Party, está "dispuesta" a permitir que no se aumente el techo de la deuda antes del próximo 17 de octubre, cuando según el Tesoro se alcanza el límite permitido.

"Y si están dispuestos a hacerlo ahora, estarán dispuestos a hacerlo más tarde", agregó.

Afirmó que "Wall Street y los empresarios de todo el país pueden tener una influencia" para evitar que eso ocurra, y que es "importante que reconozcan que esto va a tener un profundo impacto en la economía, en sus empleados y sus accionistas a no ser que veamos otra actitud de parte de esa facción en el Congreso".

"Voy a hablar con cualquier líder empresarial y con cualquier compañía estadounidense sobre por qué esto es importante", prometió. "Muchas veces, desde fuera de Washington, estas cosas se ven como la disputa de siempre, en la que ambos lados actúan como niños mimados. Ésta no es una de esas situaciones", aseveró.

Pese a ese énfasis en el papel de Wall Street, Obama reconoció que "tiende a no tomar decisiones en función del mercado de valores" y que lo que más estudiará de aquí al 17 de octubre será el impacto que la crisis fiscal puede tener "en los ciudadanos de clase media".

Obama descartó además que el cierre del Gobierno esté afectando a la búsqueda de un relevo para la anunciada salida del presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, a comienzos de 2014.

"Ben Bernanke sigue allí, y está haciendo un buen trabajo. Y este es uno de los nombramientos más importantes que hago, aparte de los puestos en el Tribunal Supremo. Así que no, el cierre del Gobierno no está retrasando el proceso de selección", indicó.

De otra parte, Obama convocó a los líderes republicanos y demócratas a una reunión hoy en la Casa Blanca para tratar de superar el bloqueo presupuestal que mantiene cerrados por segundo día servicios públicos en EU. EU podría enfrentar un default por primera vez en su historia si el Congreso no habilita al Ejecutivo a tomar más deuda.

El encuentro con los legisladores está previsto para las 17:30 hora local (21:30 hora GMT). En la reunión participarán el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner; el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell; el titular del Senado, el demócrata Harry Reid; y la líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi.

Varios parlamentarios esperan que el Congreso aborde al mismo tiempo en los próximos días el presupuesto y el límite legal de endeudamiento. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, manifestó hoy su preocupación y dijo que esta parálisis presupuestal representaría, "si se extendiera, un riesgo para EU y para el mundo".

Por su parte, Laura Kodres, directora adjunta del Departamento de Mercados Financieros del Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo que "el bloque presupuestal fue hasta ahora benigno y los efectos en los mercados fueron débiles". Sin embargo, advirtió que el aumento de la incertidumbre "puede tener un impacto sobre la demanda de crédito y, potencialmente, la oferta" de financiamiento.

A fines de 2012, tras una pulseada política similar, la calificadora Standard & Poors quitó a EU su nota máxima "AAA" para su deuda soberana. Por segundo día, cientos de miles de empleados federales seguirán de licencia sin sueldo y los turistas se encontrarán los museos y los monumentos de la capital cerrados.

Obama acusó ayer a los conservadores en la Cámara de Representantes -dominada por los republicanos y clave en cuestiones de presupuesto- de llevar adelante una "cruzada ideológica" por vincular el financiamiento del gobierno a su reforma de la salud, a la cual se oponen los republicanos a quienes acusó de "extorsión".

"Han paralizado al gobierno en nombre de una cruzada ideológica para negar cuidados de salud asequibles a millones de estadunidenses", afirmó el mandatario. "Los demócratas en Washington han cerrado la puerta a la posibilidad de reabrir el gobierno al rehusarse a entablar negociaciones bipartidistas", respondió por su lado Boehner en un artículo en el diario [i]USA Today[/i] antes de la convocatoria de Obama.

Una encuesta de la Universidad Quinnipiac mostró que el 72% de los estadunidenses rechaza la parálisis del gobierno como una táctica para acabar con la reforma de salud. Sólo el 22% se mostró a favor. Obama advirtió que este bloqueo tendrá consecuencias desastrosas para la ya frágil recuperación económica estadunidense.