Republicanos desairan a Obama; la crisis continúa

El mandatario estadunidense comienza una serie de encuentros en la Casa Blanca al cumplirse nueve días de la crisis del presupuesto, sin lograr aún un acuerdo de fondo.
El presidente de EU dio posesión ayer a Janet Yellen como la primera mujer en presidir la Reserva Federal.
El presidente de EU dio posesión ayer a Janet Yellen como la primera mujer en presidir la Reserva Federal. (Jonathan Ernst/Reuters)
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comenzó a recibir ayer a legisladores para intentar salir del bloqueo presupuestario, pero los republicanos lo desafiaron al anunciar el envío de una delegación muy reducida a la Casa Blanca.

Al cumplirse el noveno día del cese parcial de las actividades federales, y ante la falta de un acuerdo entre demócratas y republicanos que amenaza con causar el primer default (cesación de pagos) en la historia de EU, Obama nombró a Janet Yellen como la primera mujer en presidir la Reserva Federal (Fed). Yellen deberá ser confirmada por el Senado, donde los republicanos son minoría.

Si bien algunos mercados, asustados por el bloqueo en Washington, recibieron esperanzados la nominación de Yellen, favorable a una política monetaria flexible, permanecen nerviosos ante la falta de una negociación formal entre demócratas y republicanos.

Obama tiene previsto reunirse en estos días con todos los legisladores —republicanos y demócratas de ambas cámaras del Congreso—, lo que supone una tímida señal de negociación desde el comienzo de la crisis.

Los grupos serán recibidos por separado en la Casa Blanca. El primer encuentro se dio ayer por la tarde con los 200 representantes demócratas. Pero un vocero del líder republicano en la Cámara baja, John Boehner, dijo que solo 18 “negociadores” visitarán hoy la Casa Blanca, que reaccionó con fuerza.

Obama “está decepcionado por el hecho de que Boehner impide a los miembros de su grupo venir a la Casa Blanca. El presidente pensaba que era importante discutir directamente” con ellos, dijo ayer su vocero Jay Carney.

Casi 900 mil funcionarios públicos federales están en sus casas sin sueldo desde el 1 de octubre porque el Congreso —dividido en una Cámara baja dominada por republicanos y un Senado de mayoría demócrata— no aprobó un presupuesto para el año fiscal 2013-2014, que comenzó ese día.

Fondo privado en funerales

En este contexto, las familias de militares muertos en combate no reciben por ahora más indemnizaciones y deben pagar ellos mismos los entierros. Al enterarse de esto, Obama se sintió “muy perturbado” y ordenó ayer resolver el asunto, dijo Carney. Luego, el Pentágono anunció que una fundación privada adelantaría los fondos necesarios.

A esta crisis no vista desde 1996, se suma la amenaza de un cese de pagos de EU y la creciente inquietud de los mercados bursátiles y los gobiernos en el mundo.

Pasada la fecha límite del 17 de octubre sin que el Congreso apruebe un aumento del techo de la deuda, hoy de 16.7 billones de dólares y ya superado en mayo, EU no podría emitir deuda ni pagar a algunos acreedores.

Ante la prensa el martes, Obama exhortó a Boehner a que someta a votación el aumento del techo de la deuda, a sabiendas de que varios republicanos votarían a favor y prometió que, luego de aprobados el presupuesto y el límite de la deuda, estaba dispuesto a negociar sobre los gastos del Estado dejando incluso esta promesa por escrito.

Pero Boehner se niega a tomar esos pasos mientras el presidente no haga concesiones, sobre todo respecto de la reforma de salud promulgada en 2010, el llamado Obamacare, al cual se oponen los republicanos, que no quieren subsidiar la salud a los más pobres.

La Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), que agrupa a los 34 países más industrializados del mundo, se unió ayer a las advertencias y estimó que los países desarrollados volverán a la recesión si EU no logra aumentar el límite legal de la deuda.

Claves

Starbucks invita

La cadena Starbucks anunció que ofrecerá café gratis a sus clientes de EU como ejemplo a los legisladores que se encuentran en un empantanamiento político.

Howard Schultz, director ejecutivo de Starbucks, explicó que hasta mañana ofrecerán un café a todo aquel que le compre una bebida a otra persona.

Según Schulrz, la oferta es una manera de ayudar a los ciudadanos “a apoyarse unos a otros, mientras esperamos que nuestros funcionarios hagan lo mismo por nuestro país”.