Republicanos y demócratas, "cerca" de un acuerdo sobre techo de la deuda

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró que la crisis presupuestaria podría resolverse "hoy" si los republicanos cooperan.

Washington DC -Baltimore

El líder de la mayoría demócrata del Senado de Estados Unidos, Harry Reid, aseguró hoy, tras reunirse con el líder de la minoría republicana, Mitch McConnell, que están "cerca" de llegar a un acuerdo para elevar el techo de la deuda y "esperan" poder cerrarlo antes de su encuentro con el presidente Barack Obama.

Reid y McConnell, que acudirán hoy a las 19:00 hora GMT a la Casa Blanca junto con los líderes de la Cámara de Representantes para tratar el asunto con el presidente, estuvieron conversando durante más de 40 minutos para alcanzar un consenso que permita la reapertura de la Administración, cerrada parcialmente desde el 1 de octubre, y evitar la suspensión de pagos el próximo jueves.

Preguntado a la salida de la reunión por los periodistas por si ya había un trato, Reid respondió: "Estamos cerca". El senador demócrata Joe Manchin expresó hoy su optimismo sobre alcanzar finalmente un acuerdo y dijo que los líderes de la Cámara alta se encuentran en un "70 u 80 por ciento" del camino para lograrlo.

Manchin sugirió que los puntos de fricción son la duración la resolución de financiación temporal del Gobierno y la de la propia extensión del techo de la deuda.

Los demócratas están presionando para que el proyecto de ley de financiación temporal sea más corto y el aumento del techo de la deuda más prolongado, de manera que podrían deshacerse de algunos de los recortes del gasto público que entraron en vigor el pasado marzo.

"¿Cuándo debe vencer (la financiación temporal)?, ¿cuándo debe vencer el techo de la deuda?, y si ese tiempo es suficiente para que la Conferencia del Presupuesto y las Comisiones de Presupuesto se sienten y trabajen sobre ello. Esos son los detalles que tienen que ser resueltos", dijo.

Obama se reunirá a las 15:00 hora local (19:00 hora GMT) en la Casa Blanca con Reid y McConnell; así como con el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, y la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi.

Según informó la Casa Blanca en un comunicado, Obama reiterará su postura y repetirá a los legisladores que no está dispuesto a "pagar un rescate" al Congreso para que reanude las actividades federales, paralizadas desde el día 1, y aumente el límite de la deuda, que según el Departamento del Tesoro será alcanzado el próximo jueves.

Obama afirmó hoy que la crisis presupuestaria por falta de acuerdo en el Congreso podría resolverse "hoy" si los republicanos cooperan, poco antes de reunirse con ellos en la Casa Blanca.

Durante una visita sorpresa a una ONG en Washington, el mandatario advirtió también a sus adversarios de demandas "extremas" y previno que el riesgo de default del país es real si esta crisis "superflua" se prolonga.

"Si esta semana no empezamos a hacer verdaderos avances, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, y si los republicanos no aceptan dejar de lado sus preocupaciones partidarias (...) corremos el riesgo de entrar en default", aseguró Obama.

Un default "podría provocar consecuencias devastadoras en nuestra economía", añadió durante su visita a una ONG que sirve comida y entrega vestimenta a personas sin hogar y familias desfavorecidas.

Obama, quien dijo que sus adversarios "pueden resolver este problema desde hoy", tiene previsto reunirse con los jefes del Congreso a las 19:00 hora GMT, a cuatro días de que expire el plazo para alcanzar un acuerdo sobre el presupuesto y evitar la amenaza del primer default de la historia de Estados Unidos.

"Esta tarde, voy a pedirles una vez más poner fin a la parálisis del Estado y los voy a exhortar a asegurar que Estados Unidos pague sus facturas", afirmó Obama, respecto a sus adversarios conservadores.

El gobierno y el Congreso de Estados Unidos tienen cuatro días para alcanzar un acuerdo sobre el presupuesto y aumentar el techo de la deuda para evitar la amenaza del primer default de su historia, algo que provoca una tremenda inquietud en el mundo.

El Departamento del Tesoro advirtió que a partir del próximo jueves no podrá hacer frente a todos sus compromisos, por lo que para esa fecha el Congreso debería votar una ley para elevar el límite de endeudamiento y evitar una cesación de pagos. Los mercados podrían aumentar su inquietud a medida que se aproxima el plazo.

La suerte de dólar, moneda de reserva mundial, y los bonos del Tesoro, colocaciones consideradas como las más seguras del planeta, dependen de las negociaciones que republicanos y demócratas realizan en el Congreso, y particularmente en el Senado, donde este fin de semana se desarrollaron conversaciones hasta el momento infructuosas.

Todos están de acuerdo en que una cesación de pagos de Estados Unidos sería catastrófica. Pero los republicanos quieren sacar provecho del apremio para obtener reformas en el presupuesto, en particular en el sistema de jubilaciones y el plan de salud pública para los mayores de 65 años y los más necesitados, programas que consumen un 43% del presupuesto federal.

Obama se ha negado a negociar con "una pistola en la cabeza" y acusa a sus adversarios republicanos de irresponsabilidad. Estos retrucan que gracias a una similar estrategia, Bill Clinton se avino, cuando era presidente, a realizar concesiones sobre el presupuesto. El propio Obama se vio obligado en agosto de 2011 a aceptar recortes anuales programados en el presupuesto hasta 2021.

Los legisladores deben resolver dos asuntos al mismo tiempo: aumentar el límite de la deuda y adoptar una ley de presupuesto que permita la reapertura de las agencias federales, cerradas desde el 1 de octubre, a falta de la aprobación de un presupuesto para el año fiscal 2014.

La Cámara alta tomó las negociaciones en sus manos ante la consternación de los senadores republicanos por el diálogo de sordos exhibido por sus correligionarios en la Cámara de Representantes, donde ostentan mayoría, y quienes no lograron fraguar un acuerdo con Obama en las discusiones de la semana pasada.

En todo caso, la Cámara baja deberá pronunciarse sobre un eventual acuerdo en el Senado. "Lo que enviemos, si es que enviamos algo, puede no ser exactamente lo que la Cámara baja esté dispuesta a aceptar, por lo que podría retornar" al Senado, dijo el senador republicano Bob Corker.

El techo de la deuda es el monto máximo por el que puede endeudarse el gobierno, que no puede ser superado. Pero el gobierno federal se financia con déficit (3.9% del PIB en 2013) y está obligado a seguir endeudándose para renovar su deuda y financiar sus gastos, con bonos del Tesoro o fondos de retiro.

Nadie sabe la fecha exacta en la que el Tesoro no podrá asegurar todos sus pagos. Podría ser en cualquier momento después del 17 de octubre, en función de las variaciones diarias de la tesorería. Una estimación de la Oficina de Presupuesto del Congreso coloca esa fecha entre el 22 y el 31 de octubre.

Un default, aunque sea parcial, de la primera economía del mundo crearía un caos internacional con consecuencias difíciles de predecir. Y el mundo observa con inquietud la pulseada estadunidense.

Christine Lagarde, directora general del FMI, dijo el domingo en una entrevista con la cadena NBC que las repercusiones superarían las de la crisis de 2008. La OCDE, en tanto, prevé que los países desarrollados recaerán en recesión en 2014 si no se alcanza un acuerdo.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, advirtió hoy que un posible default de pagos de Estados Unidos tendría "consecuencias dramáticas" en la economía mundial. "Es muy importante que Estados Unidos supere la parálisis presupuestaria", dijo Rehn al llegar a una reunión de ministros de Economía y Finanzas de la Eurozona en Luxemburgo.

"Si eso no sucede puede haber consecuencias dramáticas para la economía mundial y en la incipiente recuperación económica europea", agregó. Un responsable europeo adviritió la semana pasada sobre el grave impacto de un cese de pagos de Estados Unidos.