Reportaje: «Scalia/Ginsburg», una ópera sobre dos jueces del Supremo de EU

El fallecido juez del Tribunal Supremo, de origen italiano y gran aficionado a la ópera, fue protagonista también de una ópera el pasado julio en la que polemiza con su compañera liberal Ruth ...
Antonin Scalia, juez de la Corte Suprema, no solo fue un aficionado a la ópera, sino que su figura inspiró también una de ellas, estrenada en 2015
Antonin Scalia, juez de la Corte Suprema, no solo fue un aficionado a la ópera, sino que su figura inspiró también una de ellas, estrenada en 2015 (EFE)

Washington

Ella es una juez liberal y él un magistrado conservador. Ruth Bader-Ginsburg y Antonin Scalia, ambos integrantes del Tribunal Supremo estadunidense, no pueden estar más alejados en su interpretación de la Constitución. Pero lo que pocos saben es que también son amigos y que comparten su amor por la ópera.

Para el joven compositor Derrick Wang, esa relación era materia suficiente para una ópera. "Scalia/Ginsburg" se estrenó el pasado mes de julio en el Festival Castleton, fundado por el director Lorin Maazel y que se celebra en el estado de Virginia.

Wang, de 31 años, es jurista además de compositor. La idea de convertir a los dos jueces del Supremo en los protagonistas de un libreto la tuvo durante sus estudios de derecho, mientras leía las dramáticas disertaciones de Scalia, de 79 años, y las elocuentes opiniones de Bader-Ginsburg, de 82.

"Al principio sólo era una idea y nunca imaginé que algo así ocurriría", contó a dpa Wang, que estudió música en Harvard y Yale y posteriormente derecho en la Universidad de Maryland.

"Scalia/Ginsburg" aúna los dos intereses del director y se adentra en los grandes temas de la política estadunidense. Sobre el escenario aparecen cuestiones tan actuales como la legalización del matrimonio homosexual, aprobada hace menos de un mes. Baden-Ginsburg lleva 21 años en el Constitucional y Scalia 28. Suelen compartir cenas en sus casas, van juntos al teatro e incluso de vacaciones familiares.

"No se puede criticar nada de ella, excepto su opinión jurídica", bromeó en una ocasión Scalia sobre su compañera de tribunal. Baden-Ginsburg, por su parte, aseguró que no le gusta la interpretación de la ley de Scalia, pero sí la pasión que tiene por la Constitución.

Cuando Wang pidió permiso a ambos para convertir su historia en una ópera, Scalia bromeó señalando que incluso aunque él estuviese en desacuerdo, la composición estaría protegida por la liberdad de expresión que garantiza la Constitución.

A los dos juristas les gustó la idea de la ópera desde el principio. Y el Supremo invitó a Wang a presentar algunos de los extractos de la obra al final del año jurídico 2012-2013. "Les gustó escuchar como sus palabras se convirtieron en una ópera", explicó Wang.

En una de las ocasiones, el tenor que encarna a Scalia cuestiona la interpretación de la Constitución de Ginsburg: "Oh Ruth, ¿no sabes leer? Conoces el texto, pero fallas a la hora de extraer su verdadero significado. A lo que la soprano-Ginsburg responde: "Estás buscando en vano una solución fácil para un problema complicado. Pero lo hermoso de nuestra Constitución es que, al igual que nuestra sociedad, puede evolucionar".

Para la música, Wang se apoya en obras de Händel, Mozart, Verdi, Puccini y otros famosos compositores. "Así como en los tribunales se analizan casos anteriores para tomar decisiones, la partitura se remite a óperas famosas y las transforma en nuevos y vibrantes comentarios sobre la música y las leyes", explica Wang en Internet.

La soprano Ellen Wieser y el tenor John Overholt son los encargados de interpretar a los dos jueces en esta obra de un solo acto que dirige Salvatore Percacciolo. La premiere será retransmitida por Internet en directo y contará con la presencia de la propia Bader-Ginsburg.

El Festival Castleton fue fundado por Maazel (fallecido en 2014) y su esposa Dietlinde Turban. Para esta última, la historia de los dos jueces es "una idea absolutamente genial". "Es la historia de la amistad inesperada de dos magistrados que no pueden ser más opuestos en su forma de pensar", apuntó. "Su denominador común es su afición por la ópera".