Reino Unido también cierra su embajada en Libia

La violencia en el país norteafricano obliga a Londres a trasladar la delegación diplomática a la vecina Túnez, que también retira su embajada y pide a sus connacionales abandonar Libia.
Policías tunecinos hacen guardia ante egipcios que huyen de la violencia en Libia en el puesto fronterizo de Ras Jedir, en el sur del país
Policías tunecinos hacen guardia ante egipcios que huyen de la violencia en Libia en el puesto fronterizo de Ras Jedir, en el sur del país (AFP)

Trípoli

En vista de la violencia en Libia, Reino Unido decidió cerrar temporariamente su embajada en el país del norte de África. El plan es instalar una oficina en Túnez, escribió hoy el embajador Michael Aron a través de Twitter. La legación en Libia será reabierta tan pronto la situación lo permita.

Los combates entre las milicias provenientes de Al Zintan y Misrata por el aeropuerto de la capital libia, Trípoli, provocaron hace unas tres semanas un dramático empeoramiento de la seguridad en el país norafricano. La mayoría de los diplomáticos extranjeros ya abandonaron el país.

En tanto, el nuevo Parlamento libio surgido de las urnas celebra mañana sábado su sesión inaugural, pero por razones de seguridad la reunión no se realizará en Trípoli, sino a más de mil kilómetros de la capital, en la ciudad de Tobruk, en el este del país. El traspaso oficial de competencias del viejo al nuevo Parlamento está previsto para el lunes.

Túnez urgió también hoy a sus ciudadanos residentes en la vecina Libia, entre 50 y 80 mil personas, a que abandonen el país "lo antes posible" a causa de los combates generalizados. "El ministerio de Relaciones Exteriores exhorta a los tunecinos en territorio libio a volver a su patria lo antes posible" indicó el comunicado oficial.

El ministerio recordó "el deterioro de las condiciones de seguridad en varias ciudades libias" y por ello recomendó a los tunecinos "ser prudentes en sus desplazamientos" y contactar a las misiones consulares de Trípoli y Bengasi (este) para "facilitar su retorno vía terrestre o aérea".

Libia es escenario desde mediados de julio de mortíferos combates entre varias milicias en Trípoli, la capital, y en Bengasi, ciudad del este cuya principal base militar está en manos de yihadistas.

Desde la caída en octubre de 2011 de Muamar Gadafi, tras ocho meses de rebelión apoyada por los occidentales, las autoridades libias no consiguen imponer su control sobre decenas de milicias en todo el país. Túnez advirtió esta semana que ya no podrá volver a acoger masivamente a refugiados provenientes de su problemático vecino.

"La situación económica en nuestro país es precaria y no podemos soportar (la llegada de) centenares de miles de refugiados" indicó Hamdi el miércoles.