Reformas o salida de la eurozona, el dilema de Atenas ante el FMI

En caso extremo, el país heleno puede dejar la UE y reingresar sin el euro como Gran Bretaña, Suecia y Dinamarca.
Primer ministro Alexis Tsipras.
Primer ministro Alexis Tsipras. (Reuters)

Atenas

Ante la falta de acuerdo entre el gobierno del primer ministro griego Alexis Tsipras y sus acreedores de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), Grecia se acerca peligrosamente al default (cesación de pagos). Cuatro son los puntos claves de la crisis.

¿Cuál es el problema?

Desde el triunfo electoral del partido de la coalición de izquierdas, Syriza, en enero de 2015, el primer ministro, Alexis Tsipras, negocia con los acreedores internacionales de Atenas un compromiso que le permita aligerar el peso de su deuda beneficiándose con nuevas ayudas.

Durante la reunión del Eurogrupo del 20 de febrero, las partes llegaron a un acuerdo de principio: Atenas se comprometió a someter un plan de reformas estructurales a consideración de las "instituciones acreedoras" (FMI, Banco Central Europeo-BCE y Comisión Europea) a cambio del desembolso del último tramo del plan de ayuda internacional de 2012, hasta entonces congelado, esto es un préstamo de 7 mil millones de euros. Pero los acreedores consideraron insuficientes las propuestas de Tsipras.

¿Qué es lo que bloquea las discusiones?

El FMI, plantado en una línea dura, reclama más esfuerzos al gobierno griego. Más exigente que las instituciones europeas, reclama en especial aplazar la edad de retiro hasta los 67 años y liberalizar el mercado de trabajo [es decir, dar luz verde a despidos masivos, N. del T.]. Tsipras defiende las concesiones ya hechas por su gobierno desde enero: una reforma del IVA y continuar con el plan de privatizaciones. También aplazar de seis meses a un año el plan antiausteridad anunciado durante la campaña electoral de Syriza.

¿Qué pasará el 30 de junio?

El Estado griego debe pagar mañana 16 mil millones de euros al FMI, pero sus arcas están vacías, lo que coloca al país en virtual situación de default (cesación de pagos). Según el ministro griego de Economía, Georges Stathakis, a falta de un acuerdo, Grecia, pero también la Unión Europea (UE), entrarán en un terreno desconocido.

¿Puede Grecia realmente salir de la eurozona?

El debate está planteado desde hace al menos cinco años, pero las opiniones divergen. Desde el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, al presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, todos los líderes europeos se oponen a un Grexit (salida de Grecia). Pero el FMI es mucho más intransigente y para aumentar la presión, su jefa, Christine Lagarde, previno a fines de mayo que la salida de Grecia de la eurozona era una "posibilidad", lo cual no significada "el fin del euro", dijo.

Jurídicamente, los tratados europeos no prevén esa posibilidad y la CE lo recordó el 5 de enero para intentar disipar los rumores: la pertenencia de un país a la eurozona es "irrevocable".

La vía legal: Grecia puede salir de la UE (gracias al artículo 50 del Tratado de Lisboa) y luego volver a adherirse negociando una excepción que le permita no tener que entrar en la eurozona, en los años 1990 lo hicieron Reino Unido, Suecia y Dinamarca.

La vía excepcional: los 28 países de la UE enmiendan los tratados para introducir una cláusula de salida de la eurozona y permitir a Grecia dejar la moneda única sin tener que dar un portazo a la UE. Incluso sería posible, según algunos expertos, esquivar el derecho europeo si todo el mundo (Comisión y Estados miembro) están de acuerdo.