Reforma tributaria, primer triunfo político del segundo mandato de Bachelet

La entrada en vigencia hoy de la nueva ley fiscal supondrá la recaudación de 8,300 millones de dólares adicionales, permitirá financiar el gasto social y la reforma educativa, la segunda gran ...
Michelle Bachelet (d), con el ministro de Hacienda, Alberto Arenas (i), en la promulgación hoy de la ley de reforma tributaria
Michelle Bachelet (d), con el ministro de Hacienda, Alberto Arenas (i), en la promulgación hoy de la ley de reforma tributaria (EFE)

Santiago de Chile

La entrada en vigencia de una Reforma tributaria en Chile, se constituye en el primer triunfo político del segundo mandato de la presidenta Michelle Bachelet, matizado por modificaciones al proyecto original ante un menor crecimiento de la economía chilena.

La reforma tributaria es el pilar fundamental del ambicioso programa de gobierno de Bachelet, y su promulgación le permite cumplir una de sus principales promesas de campaña a seis meses de haber comenzado su segundo gobierno.

"Me comprometí que el acento de este gobierno estaría en disminuir las injustas brechas que separan a nuestros compatriotas y que dificultan nuestro crecimiento, nuestra competitividad y nuestra inserción en el mundo. Esta reforma tributaria se inscribe dentro de este esfuerzo", afirmó Bachelet tras la promulgación hoy de la ley.

La norma, la mayor transformación del sistema tributario chileno en los últimos 30 años, permitirá al Estado recaudar 8,300 millones de dólares anuales adicionales para financiar el gasto social y principalmente la Reforma Educativa, la segunda propuesta de Bachelet, actualmente discutida en el Congreso.

"Este es un triunfo político de Bachelet que le permite tener la experiencia para negociar su próxima reforma, y mantener un grado de credibilidad respecto a lo ofertado en su programa de gobierno", dijo a la AFP Guillermo Holzmann, analista político de la Universidad de Chile.

Sin embargo, la desaceleración que padece la economía chilena, cuya estimación de crecimiento ha sido reducida de un rango de 2.5%-3.5% 1.75 a 2.25% para el 2014, empujó a Bachelet a negociar algunas modificaciones a la reforma con la oposición durante su debate en el Congreso.

Tras una extensa discusión, fue aprobada hace dos semanas con un amplio apoyo, lo que además tranquilizó al empresariado nacional que veía con temor el proyecto inicial que proponía un sistema único y progresivo de recaudación, y que, según expertos, adolecía de falta de incentivos a la inversión.

La reforma promulgada establece un incremento gradual de los impuestos a las grandes empresas, de un 20% a un 27%, con lo cual, el gobierno pretende generar una estructura más equitativa.

También incluye medidas para disminuir la evasión, como la eliminación del Fondo de Utilidades Tributarias (FUT) instrumento que permite a las empresas posponer el pago de impuestos sobre sus beneficios indefinidamente si estos son reinvertidos.

"Fruto del diálogo y el acuerdo se ha logrado una reforma tributaria que avanza de forma importante respecto al proyecto original", dijo Andrés Santa Cruz, presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC).

Retomar el dinamismo económico

El frenazo de la economía chilena, causado por la caída del precio del cobre, del cual Chile es el mayor productor mundial, sumado a una disminución de la demanda de China y de las inversiones, llevó al gobierno a incluir en la reforma medidas para paliar esta inesperada situación en un país que creció sobre el 4% en los últimos tres años.

Entre estas medidas está una serie de incentivos a la inversión y al ahorro, que buscan "dar certidumbre y reglas claras a los agentes económicos", explicó Bachelet. "Con ello, están dadas todas las condiciones para que nos pongamos manos a la obra y juntos retomemos la senda de mayor crecimiento", agregó la mandataria.

El gobierno anunció anteriormente un plan para reforzar la inversión pública y privada con la inyección de 500 millones de dólares en el último cuatrimestre del año. La mitad de este financiamiento saldrá de lo recaudado por la reforma tributaria.

"En Chile están dadas todas las condiciones para que nuestra economía vuelva a una senda de crecimiento y se dinamice", afirmó, por su parte, el ministro de Hacienda, Alberto Arenas.

Además de las reformas tributaria y educativa, Bachelet también se ha comprometido a promover una nueva Constitución, que acabe con la impuesta en 1980 durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Bachelet igualmente promovió un proyecto de ley para reformar el sistema electoral binominal, también herencia del régimen de Pinochet, y que es debatido en el Congreso.