Dimite primer ministro de Escocia

Tras ganar el "no" en el referéndum independentista, Alex Salmond anunció que dimitirá a sus cargos como líder del Partido Nacionalista Escocés y primer ministro de Escocia.
Tras 20 años como líder del partido nacionalista y siete como ministro principal, Alex Salmond anunció su dimisión.
Tras 20 años como líder del partido nacionalista y siete como ministro principal, Alex Salmond anunció su dimisión. (Reuters)

Edimburgo, Reino Unido

El veterano dirigente independentista Alex Salmond anunció por sorpresa que dimitirá como líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP) y ministro principal del gobierno escocés tras la derrota en el referéndum.

En una rueda de prensa en Edimburgo, Salmond, que dijo haber tomado la decisión por la mañana, explicó que Escocia se beneficiará "de un nuevo liderazgo" en esta nueva fase de negociación con Londres para lograr más autonomía.

El político de 59 años justificó su marcha, que hará efectiva en noviembre, diciendo que tuvo que plantearse si era la persona más adecuada para llevar el país hacia adelante y concluyó que "otros" están mejor posicionados.

Tras 20 años como líder del partido nacionalista y siete como ministro principal -y después de dos años de dura campaña por el referéndum-, consideró que "es hora" de ceder el testigo.

"Creo que en esta nueva y emocionante situación, llena de posibilidades, el partido, el Parlamento y el país se beneficiarán de un nuevo liderazgo", declaró en su intervención en Bute House, la residencia oficial del ministro principal en Edimburgo.

Sin dar más detalles, adelantó que "hay un número de candidatos eminentemente cualificados y muy adecuados para ser líderes".

Uno de los nombres que sin duda sonará será el de su número dos en el partido y en el Gobierno, la viceministra principal Nicola Sturgeon, piedra angular de la campaña del referéndum y de la expansión del SNP en el territorio escocés.

En un comunicado, Sturgeon admitió que liderar la formación a la que se unió con 16 años sería "una gran privilegio", pero señaló que "hoy no es el día" para tomar esa decisión.

"Los logros de Alex Salmond como líder del SNP y ministro principal de Escocia son incomparables. Él llevó al SNP al Gobierno y ha dado a nuestro país renovada confianza en sí mismo", manifestó la política escocesa.

Salmond, que desde 2011 gobierna con mayoría en Escocia, dijo que dejará el cargo en el congreso anual de su partido, del 13 al 15 de noviembre, cuando se elegirá a su sucesor o sucesora.

En la rueda de prensa, aseguró que, aunque dejaría el liderazgo de su formación y por tanto del Gobierno autónomo escocés, seguirá en política como diputado de Aberdeenshire East y precisó que "hay muchas cosas que se pueden hacer" al margen de los cargos.

"Hemos perdido el voto del referéndum pero Escocia aún puede llevar la iniciativa política. Más importante aún, Escocia puede resurgir como el verdadero ganador", afirmó Salmond al anunciar su renuncia.

"Para mí, mi tiempo como líder casi ha terminado pero para Escocia la campaña continúa y el sueño nunca morirá", aseveró.

En su intervención, confesó que el logro del que se siente más orgulloso de sus años al frente del Ejecutivo es haber "conservado la educación gratuita", mientras el Gobierno británico triplicaba el coste de las matrículas universitarias en el resto del territorio.

Los escoceses rechazaron por un margen de diez puntos, mayor al esperado, la oferta independentista que votaron este jueves en referéndum con una participación récord de casi el 85 %.

Según el recuento oficial dado a conocer hoy, un 55 % de los residentes en esta región británica que ejercieron su derecho a voto marcaron con un "no" la papeleta en la que se preguntaba si Escocia debería ser un país independiente, mientras que casi un 45 % eligió el "sí".

Tras conocer el veredicto en la histórica consulta, Salmond había llamado a la unidad para reconstruir el futuro de Escocia y exigió a los partidos británicos que cumplan su promesa de entregar más autonomía a la región.

En su posterior despedida dijo que, en su opinión, un referéndum es un proceso de "una generación" y señaló que no vislumbra otro "en el futuro visible".